EL MUNDO FLORECE PARA SER ESCRITO: Gsús Bonilla.
Un operario de jardines avanza cuaderno en mano. Su desbrozadora calla, por fin, abandonada bajo un árbol. Entre sus manos: un cuaderno, algún bolígrafo, quizás un lapicero. Su actividad previa, guiada por ese humano intento de someter espacios y molde...
Read More »