Motivos para leer
Yo soñé que era Serafín Arellano cuando leí “El final de Norma”, de Pedro Antonio de Alarcón. En aquella época, el rostro de “La hija del cielo”, era el de una compañera de escuela. Me enfrenté al vil Rurico de Cálix (con la cara del novio de mi compañ...
Read More »