Relectura de este conjunto de relatos, que fluctúan por territorios terroríficos, domésticos e inquietantes (en una nueva edición con traducción revisada, aunque no incluye el prólogo de Jesús Palacios), escritos por Lisa Tuttle, de quien Muñeca Infinita publicó hace poco Mi muerte.
Son 13 historias, casi todas protagonizadas por mujeres de distintas edades, en las que algunos de los miedos clásicos se juntan con zonas en las que no se sabe con certeza si se habita una realidad extraña, una pesadilla en bucle o un mundo paralelo. Tomemos como ejemplo uno de los mejores (“Vuelo a Bizancio”), en el que una escritora acepta viajar a una pequeña localidad que ni le sonaba para dar una charla a sus fans y firmar ejemplares... y queda en manos de dos frikis que la involucran en varios errores accidentales o quizá voluntarios: y, entre otras cosas, pierde los papeles de la conferencia y siente pánico por tener que hablar en público sin esa ayuda escrita... pero también comprende que le va a costar escaparse de aquel sitio (la misma sensación sufrida por Sean Penn en Giro al infierno).
O ese otro donde una mujer se encuentra con una amiga de su infancia... y surge la cuestión: ¿fue una amiga real o imaginaria? O "Nido de bichos", en el que los insectos que dominan una casa vieja son sólo el preludio de algo más horrendo. O aquel en el que un padre le cuenta a su hija que algunos hombres comen carne de muñeca...
Releídos años después, estos relatos no han perdido ninguna vigencia.
[Muñeca Infinita. Traducción de Marian Womack]
