UNA SEMILLA: Enrique Cabezón.




Antonella es una mujer independiente y atípica, su oficio es recolectar hongos y setas, en uno de sus paseos por lo más profundo del bosque descubrirá a unos hombres que pondrán en crisis todo lo que ella conoce. Antonella y sus vecinos se verán obligados a enfrentarse a una idea de progreso para la que no están preparados.

La frase: Fija en la tierra ese árido tronco que te sirve de báculo, que mañana lo verás, no solo florido, sino coronado de frutos recorre la novela convirtiéndose en una lección de vida. Lección que Antonella aprendió rápido y, después de la destrucción, se sobrepuso y “Salió al monte de nuevo. Ya no buscaba hongos, o no solo setas o trufas, sobre todo recolectaba y ordenaba semillas. Con ellas siempre habría un mañana. Simiente humilde. Fue consciente de que el sonido había vuelto al bosque”·



1 Comment

  1. Gracias Vicente

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