El aborto es un derecho de la mujer. Y no hay más.

Penalizar el aborto libre es un ataque directo a los derechos de la mujer y a todo lo que huele a progreso. El grueso de los partidarios de castigar a las mujeres que abortan lo forman los reaccionarios de siempre. Los que no se han enterado de que Nietzsche enterró a Dios y a la metafísica hace un montón de años. Son los mismos que estaban en contra del voto femenino, del divorcio, de los condones, del matrimonio homosexual y de que el Canal Plus emitiera porno codificado. Curiosamente fueron los primeros en divorciarse, comprarse condones y tener el Plus. Son los de la "familia tradicional", la misa de los domingos obligatoria (que ha mutado en vermú), el Corpus Christi a todo trapo y los cansinos DemócrataCristianos de Derechas, (los pobres socialistas cristianos vagan entre dos mundos como almas en pena).

Pero yo os digo que 
la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo. El resto son entelequias

Y los argumentos kantianos sirven lo mismo para partidarios que para detractores, como buena metafísica etérea que son.

Si los hombres hubiéramos nacido con el don de la preñez, el derecho al aborto libre iría detrás del "honrarás a tu padre y a tu madre". Ya se hubieran encargado los obispos conciliares de apañarse el asunto hace muchas centurias. Los mismos obispos que adoran al dios que preñó a una jovencita virgen enamorada de un carpintero, a la que le fastidió la vida porque encima le salió un hijo cura que no le dio nietos (aunque Dan Brown diga que sí). El dios que estigmatizó por segunda vez (la primera la tildó de putón comemanzanas) a la mujer, condenándola a ser un mero receptáculo de su hijo (su hijo varón, por cierto). El dios que no nos deja tirarnos por la ventana porque dice que nuestra vida no es nuestra, sino suya.


"- Buenos días, vengo a preñarla.
- ¡La virgen!"


En nuestro país se extiende sobre el aborto la larga sombra del catolicismo que, avergonzado de su anacrónica existencia y su insultante machismo pero empeñado en su supervivencia, se disfraza con argumentos laico - espirituales que huelen a Paulo Coehlo , razonamientos seudointelectuales o, lo que es peor, seudocientíficos, para imponer a los demás su alucinada y celestialmente distorsionada visión del mundo físico, ésa que decía, no hace tanto tiempo, que el Sol giraba alrededor de la Tierra y que el mundo terrenal es una mierda porque lo guay está en los Cielos.

Algunos políticos derechones emplean el debate como arma electoral porque les molesta que su tía Enriqueta se tuviera que ir a Londres a abortar cuando ahora resulta que a la primera pelandrusca que lo pida le va a salir gratis en la SSSS.

Añadánle al tema todos los matices que ustedes quieran (plazos, permisos parentales de las menores, etc) para que la cosa quede lo mejor posible. Pero ése es otro debate.

Y los del derecho a la vida, en lugar de arrojar huevos a los médicos de clínicas abortistas, que se dediquen a lo que se supone que defienden, la vida. La vida de las madres. Una vida que puede ser bastante jodida a veces.

Richard Nixon, Ronald Reagan, George W. Bush, Ratzinger Z, El Salvador, Honduras, Chile, Filipinas, Somalia, Andorra, Vaticano, Malta, Luxemburgo o Irlanda, están en contra del aborto.
Canadá, Francia, Italia, Rusia, Holanda, Suecia, EEUU, Dinamarca y MrLombreeze están a favor de la despenalización del aborto libre.

Recuerden,
despenalizar no es igual a promover ni a apologizar 
y no es incompatible con fomentar las medidas de prevención, información y ayuda a las madres.

Y es que el aborto no lo condena ni Dios.

¿Se acuerdan del "ojo por ojo"?, pues el párrafo completo dice: "Si unos hombres, en el curso de una pelea, dan un golpe a una mujer embarazada provocándole un aborto, sin que muera la mujer, serán multados conforme a lo que imponga el marido ante los jueces. Pero si la mujer muere, pagarán vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe." Éxodo 21, 22-25

1 Comment

  1. Creo que el tema del aborto va muchos más allá de la religión y lo que debe o no debe ser de la mujer.
    Cada quien tiene sus motivos para tomar una decisión de este tipo.
    Los estereotipos adoptados por la futura madre, en cuanto a los roles vistos en su familia y entorno hacen que la madre desista, renuncie, evite tener un hijo, para en muchos años más tarde arrepentirse de esa decisión, y lo veo en la gran cantidad de mujeres que llegan al grupo de mujeres que aman demasiado, que vienen heridas, arrepentidas y etiquetadas por ellas mismas del dolor, la renuncia y la muerte de su hijo. Es un tema de cómo lidiar con esa decisión por el resto de tu vida.
    Lo que viene después en muchos casos es más doloroso que haber adoptado una posición de valor, entrega, aceptación de traer una vida que iluminara nuestros días.

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