Los diarios de Babilonia: La muñeca hinchable
Por uno de esos caminos de centauros que unen Long Island, nos encontramos con la muñeca hinchable. Mi camarada conducía mientras me iba contando diversas anécdotas, cuando en un carril paralelo descubrí a un individuo cuyo copiloto era una muñeca hinchable. Con los ojos como platos, y tras asegurarme de que no era una ilusión, le dije a mi colega: Hostia,...
Read More »