Hace falta el coraje de la golondrina
Un día, años después de perderte, te encontraré, cuando ya sólo sirva para recordar. Me mirarás entonces con tus ojos de cuero y, como un cobarde, encajaré el azote con la cabeza baja y en silencio. La mano cálida de tu amor, aún generosa, rozará mi pe...
Read More »