No hay por qué preocuparse
Para Monty, el conejoCuando, muy afectadopor los tragos primeros de aquel día, recorría el pasillo con un miedosolo:tropezar con tu cuerpo, hacerte dañoo peor, si es que puede ser peor. Pensaba en tu presencia en la penumbray lamentaba estar así, borracho;amenaza gigante de tu mundo. Y hoy no estás. Por primera vez no estásy sin embargo yohago lo que ...
Read More »