me detengo
en un pequeño gesto
doblar los calcetines
saborear el hueso de un mango
observar el encaje
que la luz proyecta
en el envés del potos.
Y descubro
como ahora
que la dicha está en ese detenerme
tomar conciencia
saberme dueña de un tiempo
enteramente mío
pleno
en
su
levedad.
Sol Gómez Arteaga

