Relectura de este librazo clásico pero en una edición distinta y en tapa dura. Sobre todo me interesaba la traducción de Miguel Temprano García. Contiene ilustraciones de Tià Zanoguera, un entusiasta prólogo de Juan Gabriel Vásquez y, como apéndices, el Diario del Congo y el Cuaderno de río arriba (que no son literatura pero aportan algunos datos reveladores del viaje que inspiró a Joseph Conrad la escritura de este libro).
He gozado con El corazón de las tinieblas tanto (o más) como cuando la leí por primera vez: creo que en cada lectura uno descubre más pliegues y más significados. Kurtz, que en nuestra época siempre tendrá los rasgos de un Marlon Brando sombrío y fantasmagórico, es inolvidable. Pero esto ya lo sabe todo el mundo.
[Mondadori. Traducción de Miguel Temprano García]

