LA OBRA DE ARTE DEFINITIVA por ALEXANDER DRAKE




Fue hace mucho tiempo. Quizás 20 años atrás. Era verano, hacía calor, y estaba en una fiesta en la mansión de aquel artista excéntrico y subversivo al que conocía desde que los dos éramos adolescentes. La música envolvía el ambiente, el césped de la terraza se veía recién cortado, la piscina era fabulosa, las bebidas corrían por todas partes y las jovencitas en bikini se bronceaban al sol o se zambullían en el agua de un salto. Aquello era como un sueño. Parecía la Mansión Playboy. En algún momento, el anfitrión me dijo que quería enseñarme el interior de su casa y que le gustaría conocer mi opinión sobre alguna de sus obras. Allí dentro había unas cuantas esculturas y varios de sus cuadros. En general me parecieron muy originales y provocadores, pero al subir a la segunda planta y entrar en el dormitorio principal vi algo que de verdad me llamó poderosamente la atención. En una de las paredes laterales de aquella habitación había una pintura de grandes dimensiones en la que se le veía a él follándose a sí mismo. Quiero decir que en aquel cuadro gigantesco salía él completamente desnudo y a cuatro patas mientras otro individuo (que también era él) le sodomizaba con absoluta violencia y sadismo. Me quedé unos segundos intentando asimilar y analizar aquella obra. Entonces pensé, “Joder, este tío es un puto genio”. Y sabía que esto era cierto porque sólo un genio es capaz de reconocer a otro genio.
—¿Qué opinas? —me preguntó él.
—Es el cuadro más acojonante que he visto en mi vida —le dije con total sinceridad.
—¿De verdad te gusta?
—No es que me guste, es que me fascina… Creo que es la obra de arte más honesta y transgresora que nadie haya podido realizar jamás.

La cuestión es que 20 años después de todo aquello, no sé muy bien por qué, me he acordado de aquella fiesta y de aquel cuadro tan impactante, y he pensado que me encantaría volver a verlo. He buscado en Internet al artista (del cual hacía mucho tiempo que no sabía nada) y he visto que tenía una página web en donde se exponía parte de su obra. He buscado el cuadro en cuestión mientras pensaba que quizás no estuviese allí incluido, pero sí que estaba, jaja. Ha sido algo verdaderamente fantástico volver a ver esa pintura 20 años más tarde; como un regalo inesperado y absolutamente maravilloso… La información que acompañaba a la obra era la siguiente:

“La dualidad del individuo. Hedonismo y tortura. Autorretrato”
Shafografía sobre papel. 2x2 m.
Colección personal

La verdad es que el título también me ha sorprendido. Creo que es insuperable. Lo único que podría estar por encima de ese título es la obra en sí; y por encima de la obra sólo podría estar el propio artista; y por encima del artista que ha pensado y ejecutado esa obra no puede haber absolutamente nada ni nadie…
Entonces me he hecho ciertas preguntas... ¿Cuál podría ser el precio de mercado de este cuadro? ¿Habría alguien con el suficiente dinero para poder comprarlo? Y, por otro lado, ¿estaría dispuesto el autor a vender una pieza de arte tan increíblemente extraordinaria? Algo así podría ser comparable a poner en venta tu corazón, tus pulmones, uno de tus cinco sentidos o tu propia alma. Pero llegado el caso, ¿qué valor podría llegar a alcanzar esta obra en una subasta internacional? No lo sé, supongo que eso sería imposible de calcular; pero lo que sí tengo claro es que el precio de salida jamás debería estar por debajo de los 10 millones de euros. Cualquier otra cifra inferior a ésa sería un insulto totalmente inaceptable.

Alexander Drake 


Pintura: Shaf - Javier San Martín

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