Para ver las estrellas sepultadas
habrá que hundirse sin reservas
como un muerto abriendo sus ojos
por primera vez bajo la tierra.
Y el corazón deberá inclinarse
veintitrés grados
hasta acompasarse
con la pulsación
del polvo.
Hasta que aparezca nítida
ante nosotros
la trama resplandeciente de hifas
celestinas que hilvanan
árboles distantes.
Sinapsis radical de lo vivido.
Canción del micelio:
melodía no audible
para quienes todavía se aturden
sobre la superficie.
Bajo nuestros pies,
sin descanso,
el milagro.
(Microrriza II)
Laura Giordani, de Micelio (RIL Editores, 2025). Premio de la Crítica de Aragón 2026.

