Andres Neuman

Del humor como síntesis

Sólo dos cosas van al grano: el deseo y el humor. La diferencia es que el deseo, a veces, necesita disfrazarse de eufemismo. Luchar con el pudor. El humor, por principio, consiste en lo contrario: en quedarse en pelotas. Se alimenta de su propia falta...

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A escena

Lo más parecido que he visto a la revolución en Buenos Aires son sus teatros. La suma de sus salas opera cada noche una incalculable transformación de la realidad. Escenificar implica, en pocas palabras, experimentar con las posibilidades de lo...

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Bellos durmientes

Una amiga me explica que nada en el mundo le parece más sexy que un bostezo. Que, al bostezar, un hombre pone en acción todos y cada uno de sus músculos. Que, en ese exacto instante, un espasmo incontenible recorre sus cuerpos. El de él y el de ell...

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De la dulzura

Esta tarde he ido al cine con mi abuela, a quien acaban de diagnosticarle una seria enfermedad, y la he visto sacarse de la boca, a escondidas, el caramelo que yo le había dado, envolverlo en un pañuelo y continuar mirando la pantalla sin s...

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Con perdón de Petrarca

Hay quien supone, barroco, que rimar es difícil. Que un poema en versos blancos, sin ecos a la vista, exige una menor tensión formal que la paciente, minuciosa simetría de las consonancias. Sin embargo, durante la escritura, muchas de las rimas surg...

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Mafalda muda

El joven Quino cumple ochenta. Mafalda algunos menos, aunque ya va teniendo edad de criar nietos de su edad. La modesta épica de clase media que ilustra (y parodia) la serie explica, en parte, su poder de identificación. Otra razón, más narrativa, ...

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Informar, enfermar

Para justificar el incansable catastrofismo de sus portadas, los medios invocan la función informativa. De ese modo, la inercia sensacionalista queda elevada a ejercicio de franqueza. Como si aquello que la prensa destaca diariamen...

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