STRETCHING











STRETCHING


Ivonne es go-go de un after de Barcelona; una chica moderna y deportista. Todos los días de su santa vida, se machaca en el gimnasio aunque duerma poco o se salte alguna comida: lo importante es entrenar y no perder el hábito.

El primer viernes de julio, con un calor sofocante, marcha a clase de spinning hecha trizas tras una jornada laboral intensa. Su esfuerzo tiene recompensa: una silueta envidiable.

Es una tigresa hambrienta y sudorosa en busca de una presa;  porque, no lo olvidemos en el gym además de liberar dopamina se abastece de ligues. Hombres a los que apoda con su infinito gracejo.

Minutos después, entra en su exclusiva jungla y desolada ve que la sala está vacía. Su estoica rutina transcurre anodina hasta que de sopetón (tras dos horas y media de ejercicio), otea a Manuel.

El sujeto es boxeador profesional y lo ve de uvas a peras. Lo apoda Stelios; le recuerda a Michael Fassbender en 300. Alto, cabello castaño, rostro cincelado, ojos plomizos y un cuerpazo que quita el hipo: ¡está para comérselo y no dejar ni los huesos! (Fantasea cada vez que lo observa.)

Ivonne quiere intimidar con él. Sin embargo, debe andarse con pies de plomo, los ligues del gym pueden traer malas consecuencias…

Sabe, gracias a la rumorología que es un picaflor. Cada viajecito a la Ciudad Condal equivale a un revolcón con la de turno. No le importa (cavila con una sonrisa tonta.)

***








Cierra los ojos y se concentra en los estiramientos… Quiere finalizar con el spagat frontal. Completamente abierta, con la cadera en el suelo, entreabre esos azabaches brillantes que seducen a tutiplén y por casi le da un pasmo. Stelios, se ha instalado en la colchoneta vecina.

Stel: ¡Vaya! No sabía que eras tan elástica (sugiere el semental imaginándola con tan sólo un tanga de pedrería.)

Iv: No estoy para bromas (suelta arisca para no parecer facilona.)

Stel: ¡Ufff! ¡Cómo estamos por aquí!...

Iv: No todos tenemos la suerte de estar tan bien como tú (comenta, echándole una mirada de femme fatale a su trabajado body).

Stel: Si intento abrirme de piernas, me parto por el medio (concluye socarrón.)

Iv: Todo sería probarlo…

Stel: Mejor no. Además, a ti te sale de maravilla…

Iv: No lo dudes. Es algo innato (contesta nuestra chica clavando aguijones en cada una de las palabras.)

La TSR ―tensión sexual retardada― aumenta.

Stel: ¡Relájate chica!

Iv: ¡Imposible!...

Stel: ¡Qué no es para tanto! (Mira a su presa con ojos de lobo.)

Iv: Ya está bien de quedarte conmigo. ¿Qué quieres?

Stel: ¿Y tú qué quieres?

Iv: Pregunté primero (se lo juega todo a una carta.)

Stel: Te quiero a ti.

Iv (riendo a mandíbula suelta, contesta): deja que siga con mi stretching, please....

Stel: Como quieras, princesa. Estaré a la espera (propone vanidoso.)

***







La semana siguiente, se ven en spinning. Cada uno a su rollo… Mirándose de reojo. Ella, levantando la barbilla como quien no quiere nada; él, revisando sus movimientos.

El viernes por la noche coinciden en la cena de verano del gimnasio. Ivonne está espectacular con un mini vestido blanco que realza el bronceado de su piel. Stelios atractivo con sus tejanos y un pullover oscuro que se ciñe a su torso.

Tras las copas acaban en un hotelucho de la Rambla. La habitación parece la escena de un Noir erótico de serie B. Ventilador de techo, lámpara de pie con luz roja, minibar con todo tipo de licores y cama de agua con diferentes vibraciones (ambos sonríen). El sonido bucólico de una máquina de discos con el tema I just wanna make love to you de Etta James inunda la alcoba. Él, piensa en el burdel de Twin Peaks. Ella en Fuego en el Cuerpo: es Kathleen Turner.

El calor es sofocante. Sus hechuras comienzan a transpiran en exceso; el ritmo cardiaco se acelera. Ivonne se lanza sobre Stelios. No le sorprende que su miembro sea bondadoso y enérgico. Convertidos en fieras: el coito es frenético.

Superado el primer round, Ivonne se enciende un pitillo y se gira hacia Stelios (están recostados de medio lado). Cubre su rostro con los círculos de humo que exhala poco a poco. Sobran las palabras: ambos quieren más.

Iv: Te veo animado… (Termina por decir.)

Stel: Me pones como una moto (sugiere el verraco deslizando los dedos por sus hombros, dubitativo).

Iv: ¿Alguna petición especial? (insinúa con sensualidad.)

Stel: Ya que preguntas… (Pausa)

Iv: Estoy aquí para complacerte. Pide por esa boquita… (Acaba por decir mojando sus labios con la lengua a la par que acaricia los de su amante.)

Stel: Ya que te salen tan bien esas posturitas imposibles…

Iv: ¿Si…?

Stel: Sobretodo ésa en la que te abres de piernas… (Juega con su cabello).

Iv: Se llama spagat (ratifica, introduciendo la mano entre las sábanas y comprobando que su piloto es automático. Ríe traviesa.)

Stel: Como se llame…  Tú me has entendido, ¿verdad?

Iv: Por supuesto capitán…

Stel: Desde que te vi hacerlo sólo pienso en lo mismo: si te pones de pie, ¿podrías cogerte una pierna mientras…? (Hace un ademán más que significativo balanceando su pelvis.)

Iv (sonríe maliciosa y termina de dar la última calada a su Morell. Lo apaga en el cenicero de la mesilla, se levanta): Así cariño (le dice azucarada mientras por unos segundos se coge el tobillo y eleva la pierna hasta su rostro.)

Stelios pega un salto y la aprisiona contra el armario.

Stel: Repítela ahora (le ruega. Su miembro erecto: una barra de forja; candente, esperando la maniobra.)

Iv: ¡Chiii!!! ¡Espera!

Stel: ¿Por qué? ¿No tienes ganas?

Iv: Antes, ¡págame!

Stel: ¿Qué?...

IV: ¡Vamos a ver, guapito! Estás muy bueno. Pero, no eres el rey de la selva. ¡Listillo!

Stel: ¿No entiendo? No serás una pu… (Ivonne corta la frase)

Iv: Llámame cómo quieras: prostituta, mujer de la calle o el puto bla, bla, bla…

Crecido va a sestarle un directo. Ivonne lo deja helado; se ha vestido y está maquillándose en el espejo de la cómoda.

Iv: ¡Mira, ricura tenemos espejito tecnológico! Al otro lado está mi chulo filmando con una cámara. ¿Quieres más? ¡Paga!

Stel: ¡Que perra eras! (Contiene su ira rebotando su puño contra la palma opuesta.)

Iv: ¡Gilipollas! Sabemos que estás felizmente casado y que eres padre de dos niños monísimos. Claro que pagarás… Si no tu churri sabrá lo hijo de puta que eres.

Ivonne se desternilla viendo cómo cuenta el dinero de su billetera: su tesoro. Stelios reconvertido en el mismísimo Gollum de Tolkien.


Anna Genovés

27/07/2013











Imágenes tomadas de Google
Derechos reservados a su autora
Ana Mª Genovés Badenes
Sol. Prop. Intelectual
V-1820-12




ETTA JAMES - I JUST WANNA
MAKE LOVE TO YOU
CON IMÁGENES DE FILMS





                                                

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