Cuando un thriller policíaco de 1986 tiene un título como éste, sabes que no debes dejar de verlo. Si además lo protagoniza Jeff Bridges, ganador del óscar por Corazón Rebelde (2010) y nominado en otras 7 ocasiones, su pareja de baile es Rosanna Arquette (Jó, qué noche) y su antagonista un jovencísimo Andy García (nominado al óscar por El Padrino III) en su primer papel importante, el guion corre a cargo, junto a David Lee Henry, de Oliver Stone, ganador del óscar al mejor guion por El Expreso de medianoche (1978), nominado en otras cinco ocasiones en la misma categoría y autor del guion la violenta e indispensable Scarface (Brian de Palma, 1983) y la dirige una leyenda del cine yanqui como es Hal Ashby, ganador del óscar al mejor montaje en 1968 por En el calor de la noche, sabes que TIENES que verla. Vamos al lío…
Mathew Scudder (Jeff Bridges) es un valorado policía del departamento de narcóticos de Los Ángeles, hasta que una fallida operación antidroga que acaba con la muerte de un inocente hace que le expulsen del cuerpo. Hundido se deja llevar por ríos de alcohol hasta que encuentra algo que le permita redimirse: la resolución del asesinato de una prostituta de lujo. Para tratar de resolver el caso, Scudder se sumergirá en un mundo sórdido y despiadado en el que la prostitución es solo la punta del iceberg. Así conocerá a un importante capo de la droga, Ángel Maldonado (Andy García), que intenta imponer su reinado al golpe de disparos y rebanadas de pescuezos. Con la ayuda de Sarah (Rosanna Arquette) otra prostituta de la organización de Ángel, Scudder tendrá que hacer frente a todos sus demonios y, sobre todo su alcoholismo, para resolver el caso sin dejarse la vida en ello.
Nos encontramos ante una GRAN PELÍCULA que, sin embargo recaudó un millón y medio de dólares habiendo costado 18 y cuenta con un 0 en Rotten Tomatoes. Basada en una novela de mismo título de Lawrence Block y ambientada en Nueva York, estuvo a punto de ser dirigida por Walter Hill (Límite 48 horas, 1982) y protagonizada por Nick Nolte (El cabo del miedo, 1991). Pero las cartas fueron otras y si bien Ashby no es conocido por haber dirigido ningún otro thriller, 8 MILLONES DE MANERAS DE MORIR SE CONVIERTE es una más que entretenida película, tan sórdida como violenta, con un cartel de actores de prestigio más que demostrado y que vuelve a poner de manifiesto lo equivocado que estaba Tarantino cuando dijo aquellos de que «los 80 es la peor década de la historia del cine».










