Facebook Twitter Gplus YouTube RSS
magnify
Home Entradas anteriores Definitivamente… mierda
formats

Definitivamente… mierda

Siempre me he reído de los tópicos de las películas románticas, sobre todo de quienes las consumen: mujeres en pijama, a veces en grupo, que lloran a moco tendido mientras la ven, rodeadas de boles de palomitas, patatas fritas y tarrinas de helado.

Y aquí estoy, un sábado por la noche. Como ellas. Viendo una película de mierda, Definitivamente… quizá. En lugar de en pijama, en gayumbos. En lugar de palomitas, patatas fritas y tarrinas de helado… cigarros y litronas.

Y SOLO.

Supongo que es la crisis previa a los 40. Y eso que aún voy por los 38. Que todos tus colegas estén casados y con enanos. Que no tengas a nadie a quien contarle tus mierdas o tomarte unas birras… y sentir que todavía formas parte de “algo”. Que tu presente sea trabajo, casa y gato. Día tras día. Una semana tras otra. Pagando la única compañía que esta vida puede ofrecerte: cerveza y putas.

Así que te enganchas a una película de mierda pero que dentro de todas sus estupideces esconde una realidad como un templo: un hombre que busca compartir su vida con alguien especial. Para no acabar como el personaje de Kevin Kline en la peli: un escritor que la palma de un ataque al corazón y cuyo cadáver no es encontrado hasta pasados unos días… porque sí, se follaba a sus alumnas, pero estaba SOLO.

Escucho los gritos del chavalería que debe estar de botellón en el parque. Tengo las ventanas abiertas. También me llega el sonido de los aspersores… y el olor a hierba mojada se cuela en el salón. De la casa de mis padres. Que no están…

El protagonista de la película le cuenta a su hija su vida amorosa. Hubo tres mujeres importantes en su vida.

Tres… Joder, qué pocas.

Cada una de las mujeres que he conocido en mi vida ha sido importante. Quizá sea ese el problema, que me lo tomo todo demasiado a pecho… Y así durante casi 20 años…

Acaba la peli y cambio de canal. Es el final de Gran Torino. Clint Eastwood hace justicia sacrificando su vida por el bien de la comunidad…

Y SOLO

El protagonista de la primera tenía unos 30. El de la segunda, alrededor de 70. Sí, me queda media vida para llegar a eso…

Si llego.

Demasiados pitillos.

Demasiadas cervezas.

Y demasiados recuerdos.

Doy un trago, una calada, echo la mirada atrás… y SÓLO se me ocurre decir una cosa:

– Joder, ¿en qué coño me he equivocado?

 
 Share on Facebook Share on Twitter Share on Reddit Share on LinkedIn

27 de respuestas

  1. pese a lo de las putas, eres un romántico.

  2. Inmaculada Durán

    Me gusta mucho…

  3. Nuria

    quizás en todo……quizás en nada……
    como dice la peli, ¿definitivamente? quizás….

  4. Me gustó mucho. Muestra claramente el pensamiento masculino, que a veces, se parece bastante al femenino (por suerte). El personaje comienza atrayendo a su lectura primero por rechazo, luego por interés y terminamos siendo amigos.
    Sinceramente… ¡Me encantó!
    Saludos escritor amigo.
    Norma

  5. Diego8

    Francamente cuando se abusa de lo uno implícitamente se renuncia a lo otro….. aún hay tiempo para recuperar el tiempo perdido pero depende de ti y solo de ti …..sin atajos

  6. Me pasó algo similar hace unos años y todavía recuerdo la frustración que sentí en ese momento.

  7. Me atrapó tu sinceridad y humor ácido. Pasar de reírte de los tópicos a ver Definitivamente… quizá en gayumbos, con cigarros y litronas, pinta muy real. Esa crisis previa a los 40 y la soledad con gato duelen. Gracias por contarlo; no estás solo. El título lo dice todo.

  8. Gracias por este texto crudo y honesto. Me gustó cómo rompes los tópicos románticos y usas humor negro al narrar la crisis previa a los 40: los cigarrillos, las litronas y el gato crean una imagen real y triste a la vez. Muy directo.

  9. Me ha llegado mucho tu reflexión porque es de esas verdades crudas que pocos se atreven a escribir. Esa sensación de ver cómo el entorno cambia mientras uno se queda en casa con la única compañía de una litrona y el gato es un retrato generacional muy real. A veces, estas «películas de mierda» son el espejo donde terminamos mirándonos cuando la soledad aprieta. Para lidiar con esos momentos de desconexión, yo busco refugio en la precisión de mis aficiones; me ayuda a sentir que tengo el control de algo. Por ejemplo, paso mucho tiempo usando este CZN Save Data Calculator para organizar mis partidas y calcular costes de memoria en tiempo real, lo cual me mantiene la mente ocupada y enfocada en construir algo propio. Es mi forma de formar parte de «algo» cuando el mundo real se siente vacío. Gracias por compartir tu honestidad, de verdad me ha hecho pensar.

  10. ¡Ja, ja, lo entiendo perfectamente! El contraste entre el estereotipo de las comedias románticas y tu realidad es muy gracioso. ¿Puros y cerveza en lugar de helado? ¡La crisis de los cuarenta en todo su esplendor! ¡Gracias por hacerme reír!

  11. Texto crudo y valiente. Se siente real, sin adornos ni poses. De esos que no buscan dar lecciones, solo soltar lo que pesa por dentro. Golpea porque es fácil verse reflejado. Gracias por compartirlo.

  12. El artículo de Juan Luis Marín me hizo reflexionar sobre cómo las crisis personales pueden llevarnos a reevaluar nuestras prioridades. Su descripción de una noche de sábado solitaria, viendo películas y sintiéndose atrapado por la rutina, es algo con lo que muchos podemos identificarnos. Para mí, encontrar una actividad que me apasione, como jugar a juegos en línea, me ha ayudado a encontrar un sentido de pertenencia.

  13. Me parece muy auténtica tu visión de la soledad y la rutina, y cómo una película mala puede convertirse en un espejo inesperado. Gracias por compartir esa reflexión tan honesta.

  14. La crisis de los 38 pega fuerte, pero comparar tu vida con una romcom de Ryan Reynolds no ayuda precisamente a mejorar el ánimo. Al final todos estamos un poco solos, solo que algunos lo llevamos mejor que otros.

  15. Esa peli es malísima, pero supongo que a veces pega ese tipo de bajón cuando te das cuenta de que estás solo en casa un sábado. Bienvenido al club de los que se dan cuenta de que la vida adulta es básicamente pagar facturas y esperar que no te encuentren muerto después de una semana.

  16. El relato de una noche de sábado solitaria, con “cigarros y litronas”, me hizo pensar en cómo a menudo buscamos respuestas en películas que inicialmente juzgamos como banales. ¿Cómo crees que la ‘crisis previa a los 40’ afecta nuestra percepción de las relaciones personales y la rutina diaria?

  17. Vaya bajón de texto, pero esa peli es justo el tipo de basura que te hace cuestionar todas tus decisiones un sábado por la noche. Me recordó a cuando te das cuenta de que el aislamiento pega más fuerte cuando escuchas el ruido de la calle desde el sofá.

  18. Esa peli es malísima, pero supongo que a veces uno solo quiere confirmar que no es el único que se siente así de patético un sábado por la noche. Ánimo con el bajón, se pasa.

  19. La crisis de los 40 pega fuerte, pero qué bajón leerse a uno mismo en mitad de esa espiral. Al menos la peli te dio para reflexionar un poco.

  20. Vaya bajón de texto, la crisis de los 40 pega fuerte pero esa peli tampoco es para tanto. Igual deberías salir un poco más en vez de analizar a Kevin Kline en gayumbos.

  21. Esa crisis de los 38 pega fuerte, pero la verdad es que intentar buscarle un sentido profundo a una comedia romántica de Ryan Reynolds solo lo hace todo más triste. Mejor cambia la litrona por algo que te despeje la cabeza un poco.

  22. Demasiado real. Esa sensación de que se te pasa el arroz mientras todos los demás ya tienen su vida montada es lo peor.

  23. Vaya bajón de texto. A veces la soledad pega más fuerte un sábado por la noche que cualquier otra cosa.

Responder a juanluismarin Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *