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Acontecimiento, Slavoj Žižek

Publicado en 26 enero, 2015 por en Reseñas

¿Qué posibilidad existe de que se produzca un acontecimiento emancipador capaz romper con las fuerzas que nos oprimen dentro del capitalismo, o que acaben definitivamente con él? Un acto revolucionario que logre que nada vuelva a ser lo mismo…

Buscando responder a esta pregunta, el rockstar de la filosofía moderna, el filósofo, sociólogo y psicoanalista lacaniano Slavoj Žižek, en su último libro ‘Acontecimiento’ (Editorial Sexto Piso, 2014) vuelve a descargar su virulencia dialéctica y afiebrada elocuencia sobre la teoría del acto: el más promisorio, pero también el más controversial esfuerzo teórico de toda su obra.

Aunando postulados filosóficos y psicoanalíticos, Žižek, desde hace más de dos décadas cuestiona el enfoque de oposición y ruptura que, respecto del acto revolucionario, ha adoptado la filosofía, aportando un cambio radical de perspectiva al teorizar el acto dentro de la ontología materialista y siguiendo la noción de lo que Lacan refiere como la doublure, la dobladura, giro o curvatura que abre el espacio para el Acontecimiento.

Para Žižek ese Acontecimiento es un ‘imposible’ que emerge desde el orden del Ser y cambia fundamentalmente dicho orden, una irrupción simbólicamente discontinua, no sujeta a ningún marco teórico, que reformula las coordenadas de lo posible. Un acto propiamente revolucionario que crea una intrusión traumática de algo desconocido, algo inaceptable desde la óptica dominante que cambia la forma en que percibimos el mundo y nos relacionamos con él. Una transformación de coordenadas, una muerte simbólica, un nuevo horizonte de significado que emerge del individuo y crea sus propias condiciones de posibilidad.

Pero a pesar del carácter “impredecible” que Žižek otorga a un Acontecimiento, en su último libro su mirada rezuma pesimismo. Su inhóspita conclusión se asienta en el análisis del clima “preacontecimental” que encendió la primavera árabe y la crisis financiera y que ha propiciado una desintegración social y un resurgimiento de las protestas y las revueltas en todo el mundo. Una oportunidad largamente esperada por la izquierda pero que, sin embargo, ha resultado infructuosa, dado que ésta ha demostrado ser incapaz de generar una alternativa coherente: “pareciera, dice Žižek, que una barrera invisible impidiese una y otra vez la génesis de un Acontecimiento apropiado, el surgimiento de algo Nuevo.”

Las razones de esta barrera las encuentra en el triunfo del capitalismo a través de la deuda, que ha transformado cada trabajador en su propio capitalista, algo que funciona como un instrumento de regulación y control. En el shock tecnológico, en la irrupción de la neurobiología como escenario para la lucha ideológica, en el «budismo occidental» que ampara la indiferencia emocional y la renuncia a esforzarse por mantener el control de lo que sucede, pero sobre todo, a la capacidad que tiene todo sujeto, y una sociedad, para deshacer retroactivamente un Acontecimiento y conseguir que nunca haya sucedido, negarlo, vaciarlo moralmente. Todo esto, de no intervenir relaciones sociales e ideológicas que transformen el campo simbólico por completo, podría llevarnos directo a sociedades de invernadero, artificiales y exangües, donde ya no habrá cabida a la irrupción de nada Nuevo.

Antes de arribar a esta conclusión, el esfuerzo especulativo de Žižek en ‘Acontecimiento’ se posa en tres hitos revolucionarios de la filosofía occidental, los propiciados por Platón, Descartes y Hegel, distinguiendo tres parámetros de un acontecimiento: el imaginario, el real y el simbólico, recurriendo también al psicoanálisis, a Lacan, Deleuze y Freud. Pero Žižek no es un pensador al uso. En franca rebeldía a los tratados filosóficos clásicos, su obra, su cuerpo teórico – y ‘Acontecimiento’ no es una excepción-, se ve deliciosamente salpicado por ejemplos que hacen continua referencia al cine, la literatura, el porno, la ópera, o ilustrando nociones abstractas con anécdotas de fúnebres encantos, extremas, lo cual lo ha vuelto, además de un pensador controversial, un excelso crítico cultural de nuestro tiempo. ¿Se convertirá también en gurú?

 
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