Tenía diecinueve años cuando leí por primera vez Por el camino de Swann, de Marcel Proust. Entre noches en Malasaña y días en las aulas de hormigón de la Facultad de Ciencias de la Información, cayó en mis manos, como si se tratara de una rareza, esta novela, cuyo inicio mi juventud calificó de “cursi”.
La huella de Marilyn
No debe ser fácil gestionar emocionalmente el estar en boca de todos, la crítica malintencionada y el oír cómo, impunemente, las mentiras sobre tu vida se acumulan en las publicaciones de todo el mundo como los granos de arena en una playa. Admiramos y envidiamos a las grandes estrellas del firmamento cinematográfico, pero no imagino