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FALOCRACIA (I)

 

 

 

 

 

“La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza con la pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la habitación.”

 

Anatole France

 

 

 

La hermosura del Guernica no justifica la tragedia de Guernica. El arte no es una compensación por la realidad, es una muestra de impotencia ante la realidad.

 

 

La ficción no existe. Todas estas historias de ficción están basadas en hechos reales. Y las partes reales son precisamente las que más inverosímiles parecen.

 

 

Ninguna palabra es inocente, y las palabras escritas son las menos inocentes de todas. Toda obra literaria, ya sea prosa o poesía, responde al mismo fin último: no pretende copiar la realidad: pretende sustituirla. El autor debe tratar de impedírselo de todos los modos posibles.

 

 

El trabajo de un escritor no es resultar simpático: es resultar contundente. Si la vida es inútil, la literatura es imprescindible.

 

 

A un genio se le conoce por su inteligencia. A un escritor, por sus manías.

 

 

Uno escribe para no perderse en el camino de vuelta.

 

 

Un libro es un embarazo sin posibilidad de aborto.

 

 

Escribir es una tarea descomunal y absurda que hace que nos olvidemos de la tarea más descomunal y absurda de todas: vivir.

 

 

Un artista es una persona que nunca se quitará la vida antes de tiempo.

 

 

Cuando crecemos acabamos mirando con cautela al que nos mira desde el otro lado del espejo. Y lo saludamos todos los días como esos vaqueros que sonríen pero no separan la mano del revolver.

 

 

Hay que tener las manos muy sucias para llegar a la veta más pura.

 

 

Ser escritor es muy fácil. Sólo tienes que hacer que cada frase no estropee la anterior.

 

 

Quien renuncia a los problemas, renuncia a las aventuras.

 

 

Quien se conforma con poco, tiene menos.

 

 

Sólo hay una cosa peor que el miedo a la muerte: el miedo a la vida.

 

 

El trabajo del escritor es jugar con las palabras, no domesticarlas. Las palabras necesitan espacio, luz, aire fresco. Si las domesticas, las matas.

 

Escribir es siempre un mal menor.

 

 

¿El secreto de un buen poema? Pensar lo que está en la mente de todos y decirlo con palabras que están en boca de todos, pero decirlo mejor que todos.

 

 

No tengas miedo de tu miedo. Tenlo del de los demás.

 

 

La mejor forma de librarte de un vicio es abusar de él.

 

 

La vida es un cúmulo de equivocaciones que conducen a la equivocación más grande: la muerte.

 

 

Los que triunfan no son mejores que los que fracasan. Los que se salvan no son mejores que los que caen. La muerte y la fama disparan sus balas con los ojos vendados.

 

 

La enfermedad terminal de un escritor: no poder dejar de ser su personaje.

 

 

Olvídate de la vida. Y empieza a vivir.

 

 

Escribir: hacer creíble lo increíble y hacer increíble lo creíble.

 

 

Parémonos un momento a ver como se hunde el Titanic. Es un bonito espectáculo. Olvidemos por un momento que nosotros también vamos dentro.

 

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