{"id":467,"date":"2016-11-22T12:59:53","date_gmt":"2016-11-22T12:59:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/?p=467"},"modified":"2016-11-22T12:59:53","modified_gmt":"2016-11-22T12:59:53","slug":"el-aliento-del-sacromonte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/2016\/11\/22\/el-aliento-del-sacromonte\/","title":{"rendered":"El aliento del Sacromonte"},"content":{"rendered":"<div>\n<div class=\"fuente contenido-relato-detalle MEDIANO NEUTON\">\n<p>La Piconera se agarr\u00f3 la falda de volantes y entr\u00f3 en \u00e9xtasis. El p\u00fablico que la rodeaba \u2014casi cien personas, que sudaban a chorros arracimadas en un local estrecho y sin ventilaci\u00f3n\u2014, que sab\u00eda lo que llegar\u00eda a continuaci\u00f3n, contuvo el aliento.<!--more--><\/p>\n<p>Dec\u00edan los viejos del lugar que, llegado ese momento, el aire dejaba de correr en el Sacromonte. La Piconera compuso una pose estudiada y apabull\u00f3 al silencio con un zapateado que arrancaba chispas del tablado de madera. Dos, tres, cuatro, cinco minutos sin descanso; empujada por la guitarra de Jes\u00fas \u201cel <em>Salobre\u00f1o<\/em>\u201d, fue de un lado a otro del exiguo escenario sobre el que no bailaba, sino volaba. La guitarra call\u00f3, y cuando La Piconera levant\u00f3 los brazos al cielo el silencio que acompa\u00f1\u00f3 la actuaci\u00f3n se rompi\u00f3 en aplausos, v\u00edtores y encendidos elogios a su arte. La Piconera, zalamera como ella sola, dedic\u00f3 unos instantes a agradecer tanta muestra de cari\u00f1o y a recoger algunas de las flores que los hombres y mujeres m\u00e1s cercanos \u2014turistas \u00e1vidos de flamenco, con el est\u00f3mago enga\u00f1ado despu\u00e9s de ingerir un milagro de patatas que la cocina del local llamaba tortilla y un brebaje que vend\u00eda como sangr\u00eda\u2014 lanzaron porque alguien se lo dijo antes de comenzar el espect\u00e1culo. \u00abA La Piconera le gustan los claveles rojos \u2014inform\u00f3 en la entrada a los turistas un joven espabilado que apenas levantaba dos palmos del suelo\u2014. Hay que tir\u00e1rselos cuando acabe de bailar\u00bb. A dos euros el clavel, el elemento floral supon\u00eda otra fuente de ingresos para el local.<\/p>\n<p>Media hora despu\u00e9s de acabada su actuaci\u00f3n, La Piconera abandon\u00f3 el local. Lo hizo en silencio, mirando de reojo a los turistas, los \u00faltimos siempre en salir y los primeros en ser candidatos a ver c\u00f3mo los oportunistas les vaciaban los bolsillos con gracia y salero. Sonri\u00f3 al pensar en que eso llevaba ocurriendo desde siempre, y que as\u00ed ser\u00eda por los siglos de los siglos. Formaba parte de la leyenda, de la suya. Iban a verla, y no importaba el qu\u00e9 ni el c\u00f3mo de lo que ocurriera despu\u00e9s. En la distancia brillaban los muros de La Alhambra, en los que clav\u00f3 la mirada. Ni siquiera repar\u00f3 en la salida de Jes\u00fas \u2018el <em>Salobre\u00f1o<\/em>\u2019, con la funda de la guitarra colgada a la espalda, que encendi\u00f3 un cigarrillo.<\/p>\n<p>\u2014Ya no te digo n\u00e1 \u2014solt\u00f3 \u00e9l al verla de esa guisa.<\/p>\n<p>\u2014Ni <em>n\u00e1<\/em> tienes que decir \u2014replic\u00f3 ella con enfado.<\/p>\n<p>El \u00faltimo en salir fue Antonio, el chavalillo que vend\u00eda claveles a los turistas, de los que La Piconera se llevaba un porcentaje.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtra vez? \u2014dijo el peque\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1A callarse todo el mundo, he dicho!<\/p>\n<p>Sin que ninguno de los otros dos la vieran, La Piconera suspir\u00f3 y comenz\u00f3 a caminar cuesta abajo. Detr\u00e1s de ella, Jes\u00fas \u2018el Salobre\u00f1o\u2019 y Antonio contaban el dinero obtenido de la venta de los claveles. La Piconera volvi\u00f3 a mirar los muros de La Alhambra, el para\u00edso que una noche un moreno de ojos verdes le prometi\u00f3 para toda la eternidad. Esa noche ella bail\u00f3 para \u00e9l hasta el amanecer, cuando sus cuerpos se entregaron en s\u00e1banas que quedaron empapadas de sudor. Lo vio dos noches m\u00e1s, y a la tercera desapareci\u00f3. Durante una temporada supo de \u00e9l por cartas. Un asunto fuera del pa\u00eds. Las cartas bajaron en n\u00famero mientras en su vientre crec\u00eda Antonio, como as\u00ed dec\u00eda llamarse quien le prometi\u00f3 una Alhambra en la que todav\u00eda so\u00f1aba encontrarse con la \u00fanica persona que le rob\u00f3 el coraz\u00f3n; para el que se dejaba el alma en el escenario esperando su llegada. Una noche tras otra.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"row\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Piconera se agarr\u00f3 la falda de volantes y entr\u00f3 en \u00e9xtasis. El p\u00fablico que la rodeaba \u2014casi cien personas, que sudaban a chorros arracimadas en un local estrecho y sin ventilaci\u00f3n\u2014, que sab\u00eda lo que llegar\u00eda a continuaci\u00f3n, contuvo el aliento.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[198,197,196],"class_list":["post-467","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-todosmisposts","tag-granada","tag-la-alhambra","tag-sacromonte"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2Wqj5-7x","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack-related-posts":[],"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=467"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":468,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467\/revisions\/468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}