{"id":395,"date":"2014-02-06T16:44:21","date_gmt":"2014-02-06T16:44:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/?p=395"},"modified":"2015-12-02T18:11:26","modified_gmt":"2015-12-02T18:11:26","slug":"un-milagro-de-piedra-llamado-san-juan-de-la-pena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/victorfcorreas\/2014\/02\/06\/un-milagro-de-piedra-llamado-san-juan-de-la-pena\/","title":{"rendered":"Un milagro de piedra llamado San Juan de la Pe\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>De cuando en cuando me dejo caer por lugares singulares de este pa\u00eds. No me dig\u00e1is por qu\u00e9 ni las razones de tal impulso. <!--more-->Leo al respecto, reviso fotos, alg\u00fan v\u00eddeo, y si me atrae lo suficiente, all\u00e1 que acudo a conocerlo. Sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos. Y ha sido ver una de esas fotos que guardo en el disco duro externo de mi ordenador y recordar la visita a uno de esos emplazamientos que sobrecogen a uno. Basta con ver la imagen adjunta a estas l\u00edneas para dar fe de que no miento; ni falta que hace. Como comprender\u00e9is, no gano nada con ello.<\/p>\n<p>El lugar en cuesti\u00f3n es un monasterio \u00fanico y particular ubicado en tierras oscenses, a escasos kil\u00f3metros de Jaca. Es\u00a0<strong>San Juan de la Pe\u00f1a<\/strong>. Plantar los pies en su suelo y ver piedra arriba y abajo, en el cielo y en la tierra, es uno. Entre ambos, una suerte de p\u00e9treo recogimiento en forma de cenobio. Ya desde la carretera se vislumbra la incre\u00edble arquer\u00eda del claustro, al aire libre, amenazado eternamente por la misma roca que lo cobija, en las entra\u00f1as de la sierra a la que da su nombre. Visto as\u00ed, parece como si la piedra se hubiera detenido a la hora de comerse la f\u00e1brica cuyos muros custodian uno de los emplazamientos m\u00e1s impresionantes de la cristiandad. Que no es poco.<\/p>\n<p>Situado en la provincia de Huesca, en plena Jacetania, a pocos kil\u00f3metros de un maravilloso enclave llamado <strong>Santa Cruz de la Ser\u00f3s<\/strong>, San Juan de la Pe\u00f1a habla. Depende de lo que cada cual quiera escuchar, eso s\u00ed. Pero habla; incluso relata con voz queda y gutural sus avatares. Hito de eternos peregrinos que recorren el Camino Aragon\u00e9s, hay que pegar el o\u00eddo a la piedra para escuchar, sobrecogido, su tremenda historia, que se inicia en el siglo X. Incendios, desolaci\u00f3n, luchas intestinas y un milagroso origen se funden aqu\u00ed con total naturalidad.<\/p>\n<p>\u2500 \u00bfTe cuento lo del santo?<\/p>\n<p>\u2500Si se tercia\u2026<\/p>\n<p>Leyenda y tradici\u00f3n, como suele ocurrir en estos casos, se funden a la hora de explicar el nacimiento del lugar. Unas y otras cuentan que a principios del siglo VIII un joven zaragozano llamado <strong>Voto<\/strong> persegu\u00eda un ciervo por estas tierras. El \u00edmpetu, que cegaba su visi\u00f3n, le impidi\u00f3 ver c\u00f3mo el animal y \u00e9l mismo se encaminaban hacia un precipicio de la Sierra de la Pe\u00f1a. Una vez ca\u00eddo el ciervo, y consciente de su tr\u00e1gico destino, Voto se encomend\u00f3 a San Juan, y el caballo, repentinamente, se pos\u00f3 con suavidad en una roca donde dej\u00f3 sus cascos marcados. A\u00fan excitado por el episodio, aqu\u00e9l sigui\u00f3 un sendero que nac\u00eda en el lugar donde cay\u00f3 hasta alcanzar una cueva donde yac\u00eda el cuerpo de un eremita, <strong>San Juan de Atar\u00e9s<\/strong>. Tan marcado qued\u00f3 por la experiencia el tal Voto que nunca m\u00e1s abandon\u00f3 el lugar, y su cuerpo fue sepultado junto al del eremita.<\/p>\n<p>\u2500 \u00bfTe lo crees?<\/p>\n<p>\u2500Cuando la realidad y la leyenda andan en trifulcas\u2026<\/p>\n<p>Porque ni la una ni la otra se pondr\u00e1n de acuerdo alguna vez. Contemplo absorto lo que el monasterio cobija: los estilos (prerrom\u00e1nico, rom\u00e1nico, g\u00f3tico, barroco y neocl\u00e1sico) se mezclan con total armon\u00eda y ofrecen visiones tan bellas como el Pante\u00f3n de los Reyes, donde descansan los primeros reyes de Arag\u00f3n y, por encima de todas, la del claustro. Incluso aguzo el o\u00eddo para escuchar las explicaciones que una atenta gu\u00eda ofrece a un grupo de jubilados. Les cuenta, casi analiza, cada uno de los capiteles que componen la obra y la originalidad de todos y cada uno de ellos. Al igual que ellos, tambi\u00e9n admiro uno por uno los capiteles; su autor, capaz de recrear en una piedra tanta emoci\u00f3n y sabidur\u00eda, lo merece. Los jubilados, sin conocer la historia que aqu\u00e9llos encierran, unos asienten con caras perplejas, \u00a0otros exhiben francas sonrisa. Lo mismo que hicieron seiscientos a\u00f1os atr\u00e1s quienes pidieron a los monjes que velaran por sus \u00faltimos d\u00edas, o simplemente un lugar en el que pernoctar. Aunque no hubieran le\u00eddo nunca las Sagradas Escrituras ni supieran leer siquiera, la piedra les hablaba. Y lo sigue haciendo. Por los siglos de los siglos.<\/p>\n<p>\u2500Es una pena. C\u00f3mo tendr\u00eda que ser de bonito si no hubiera sido por el fuego\u2026<\/p>\n<p>Recojo sonriente el comentario soltado a vuelapluma por una anciana de aspecto jovial y suave sonrisa de asombro en su rostro. Pero no s\u00f3lo fue el incendio, el de la noche del 24 de febrero de 1675, que devast\u00f3 por completo el monasterio durante tres d\u00edas y oblig\u00f3 a la comunidad que lo habitaba a edificar uno nuevo algo m\u00e1s arriba, en la pradera de <strong>San Indalecio<\/strong>; tambi\u00e9n los franceses, que durante la Guerra de la Independencia hicieron de las suyas por aqu\u00ed; y <strong>Mendiz\u00e1ba<\/strong>l, cuya desamortizaci\u00f3n dio la puntilla casi definitiva al Monasterio de San Juan en 1836. Vamos, que entre todos lo mataron y \u00e9l solo se muri\u00f3. Las ruinas dieron paso al olvido, y \u00e9ste a un silencio del que, poco a poco, emerge como una sombra deseosa de recuperar su brillo y esplendor.<\/p>\n<p>Abandono el lugar con cierto fr\u00edo en el cuerpo, echo la vista atr\u00e1s, lo contemplo por \u00faltima vez y asiento con la cabeza. No s\u00f3lo los ha recuperado, sino que se ha apropiado de ellos.<\/p>\n<p>Para siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De cuando en cuando me dejo caer por lugares singulares de este pa\u00eds. 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