{"id":850,"date":"2022-05-18T07:06:10","date_gmt":"2022-05-18T07:06:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/?p=850"},"modified":"2022-05-18T07:06:10","modified_gmt":"2022-05-18T07:06:10","slug":"rogativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/2022\/05\/18\/rogativa\/","title":{"rendered":"Rogativa"},"content":{"rendered":"\n<p>Comprendo las campanas como un coraz\u00f3n de bronce y su ta\u00f1er como el ritmo de la sangre que bombea un pueblo todo, junto, su latido. Las campanas pertenecen a esa clase de objetos que no distinguimos en el horizonte de lo cotidiano, de tan acostumbrados \u2013un vaso, una caja, una puerta, una llave, una navaja\u2013 cuyo inventor no tiene nombre y, sin embargo, si faltaran los d\u00edas ser\u00edan diferentes. Es causa de asombro que algo tan s\u00f3lido, contundente, incluso basto, como una campana, sea capaz de dar sonido a sentimientos tan radicalmente humanos: el j\u00fabilo en la fiesta, lanzadas al vuelo, el luto por la muerte, con su toque espaciado, la llamada de urgencia cuando abrasa el fuego. Ning\u00fan otro instrumento, delicado, ni siquiera la suma de una orquesta expresa con tanta humanidad el sentir de una comunidad.<br><br>Ya cerca de la una, se abren las puertas grandes de la iglesia, lleva la cruz Balbino, un chico la bandera roja, sin necesidad del exceso de los tronos, en unas andas que no se diferencian del humilde cuezo en el que los alba\u00f1iles amasaban el yeso, cuatro labradores portan a hombros la imagen de su Santo Patr\u00f3n y su pareja de bueyes, le sobran la soberbia de las flores, le basta un sencillo ramillete de espigas como adorno. Manolo, en la torre, repica las campanas con br\u00edo, como si se fuera a acabar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos en procesi\u00f3n, una procesi\u00f3n que nada tiene del espect\u00e1culo en el que se han convertido. Vamos de rogativa. Francisco recita la lista de los Santos y todos respondemos que recen por nosotros. Ora pro nobis. La religi\u00f3n tambi\u00e9n es esto, desde su origen, un re-ligar, unir la soledad del solo en un nosotros, en el consuelo y refugio del nosotros. Vamos a bendecir los campos a auspiciar una buena cosecha. Llegamos hasta \u2018los Eng\u00edos\u2019, all\u00ed el cura bendice con agua. El agua es un s\u00edmbolo.<br><br>Hemos desacralizado el mundo. Ahora los s\u00edmbolos son logotipos de marcas de moda. Cuando la naturaleza deja de ser sagrada nada impide ya explotarla, arrasarla, acabar con ella. Hubo un tiempo en que los emperadores completaban sus t\u00edtulos con el ep\u00edteto de \u2018P\u00edo\u2019. Un hombre venerable era aquel que estaba en armon\u00eda con los dioses, porque se sab\u00eda insignificante, y esto le mov\u00eda a la compasi\u00f3n, con los dem\u00e1s, a la bondad, a la piedad. Hoy ni siquiera sabemos qu\u00e9 significa piedad. Regresamos cantando. Salvo Le\u00f3n, yo soy el m\u00e1s joven. Melancol\u00eda por este mundo que fenece.<\/p>\n\n\n\n<p>Salud.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/oscarmprieto.com\/principe.html\">Oscar M. Prieto &#8211; Y por esto el pr\u00edncipe no rein\u00f3 (oscarmprieto.com)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comprendo las campanas como un coraz\u00f3n de bronce y su ta\u00f1er como el ritmo de la sangre que bombea un pueblo todo, junto, su latido. 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