{"id":809,"date":"2022-01-14T07:49:11","date_gmt":"2022-01-14T07:49:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/?p=809"},"modified":"2022-01-14T07:55:37","modified_gmt":"2022-01-14T07:55:37","slug":"arteorganos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/2022\/01\/14\/arteorganos\/","title":{"rendered":"Arte&amp;\u00d3rganos"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos d\u00edas, los medios de comunicaci\u00f3n de todo el mundo proclamaban la noticia de que por primera vez en la Historia Humana se hab\u00eda trasplantado un coraz\u00f3n de cerdo a un ser humano. Siendo una logro, no es del todo cierto. En Musac Ciudad Presente hace tiempo que los trasplantes de \u00f3rganos se convirtieron en una cuesti\u00f3n de sociedad y cada a\u00f1o se celebra con \u00e9xito de p\u00fablico y de ventas la Feria de Arte y \u00d3rganos. Y si no te lo crees, te aconsejo que leas LOVE IS A GAME.&nbsp;En el pecho de su protagonista, el detective \u00d3scar Palmer, late un coraz\u00f3n de mandril del Congo Belga. As\u00ed comienza esta historia inspirada en los grafitis de Banksy. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>a&amp;o&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; arte y \u00f3rganos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cambio<\/strong>: Acci\u00f3n y efecto de cambiar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cambiar<\/strong>: Quitar el pa\u00f1al a un beb\u00e9 y ponerle uno limpio.<\/p>\n\n\n\n<p>O tambi\u00e9n, convertir o mudar algo en otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1mbar, rojo, verde, cambia el sem\u00e1foro. Arbitrariamente cambian las puertas de embarque de los vuelos. Con el cambio de agujas, cambian los trenes de andenes, de estaciones y de v\u00edas, y con estos cambios cambian tambi\u00e9n los pasajeros, las despedidas y las bienvenidas.<\/p>\n\n\n\n<p>El orden de factores no cambia el producto.<\/p>\n\n\n\n<p>Menguante, nueva, creciente, llena, cambian las fases de la luna, pero la luna no cambia y all\u00e1 arriba permanece intacta y teme la llegada de m\u00e1s naves espaciales, de astronautas y de grandes pasos para la humanidad. El cuatro de marzo de 2007 hubo eclipse de luna (Quien estuviera en Roma lo pudo ver desde la piazza di Santa Maria del Trastevere). Con la luna llena cambian los lun\u00e1ticos que se vuelven viol\u00e1ceos, y a los hombreslobo les crecen colmillos y melenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Del d\u00eda a la noche, cambian las plazas, las calles, las esquinas y tambi\u00e9n los portales, las sombras se camuflan mejor y las respiraciones se vuelven m\u00e1s furtivas. Cambian las estaciones, siempre en el mismo orden y tal vez habr\u00eda que probar a que las estaciones llegar\u00e1n en sucesi\u00f3n aleatoria y hasta con repetici\u00f3n. Cambian los d\u00edas, los del mes y los de la semana, pero siempre en el orden acordado. Quiz\u00e1s habr\u00eda que probar a cambiar el orden de los d\u00edas para que no dejaran de ser una sorpresa o un regalo: que al lunes le siguiera el viernes, al jueves el domingo, al 13 el 28 y al 19 el 4. Y ya puestos, cambiar tambi\u00e9n el orden de los meses \u2013abril, noviembre, febrero, junio, mayo, septiembre- y hasta el de los a\u00f1os, 2007, 1453, 3041, 1527, 1908, 800, 2073, a\u00f1o 30 adC, \u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo domingo de marzo cambia la hora, que se adelanta o se pierde. El \u00faltimo domingo de octubre vuelve a cambiar la hora, que se retrasa o se recupera.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambia el sky line, el perfil de las ciudades vistas desde lejos. Caen rascacielos y surgen nuevos colosos recortados contra el cielo. Cambian de sentido algunas calles, otras se cierran al tr\u00e1fico rodado y se hacen peatonales por decisi\u00f3n del Corregidor, cambia el ancho de las aceras, que incomprensiblemente se les niegan a las putas, que a su vez, se ven obligadas a cambiar de barrios y de horarios. Cambian las ciudades igual que cambian todos los seres pluricelulares.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso del l\u00edquido desalojado. La Leyes F\u00edsicas no cambian, no obstante, tienen excepciones que se llaman milagros.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambian las temporadas, las modas, el largo de los pantalones, el corto de las faldas, cambia el ancho de las solapas y la rigidez de los cuellos, cambian cremalleras por botones, bragas por tangas, selv\u00e1ticos por rasurados, cambian las ofertas del supermercado y las contrase\u00f1as de entrada en los ordenadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00e9poca de celo cambia casi todo y parece que el mundo est\u00e1 a\u00fan por hacer: los gatos ma\u00fallan como llanto de ni\u00f1o, los ciervos berrean, las vacas est\u00e1n altas, los canarios cantan m\u00e1s de lo ordinario, las iguanas se tornan m\u00e1s nerviosas y agresivas y el urogallo durante el canto con el que pretende conquistar a la esquiva urogalla, queda parcialmente sordo, con riesgo de su vida. Los hombres, por su parte, apenas cambian, es un celo constante.<\/p>\n\n\n\n<p>En temporada de rebajas no se admiten cambios ni devoluciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambia la nuez y la voz de los adolescentes en la edad del pavo, las ni\u00f1as se convierten en mujeres y la piel de las embarazadas se vuelve tersa y sana como la monda de la manzana. Cambian las turgencias de la carne delante del cuerpo deseado. El renacuajo se convierte en rana saltarina, el lebrato en liebre, el cabrito en cabr\u00f3n, el lobezno en lobo y el pollo en gallina.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay aves que cambian el plumaje y los hay que se cambian de acera.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambia el viento y cambian las veletas, los campanarios, las iglesias y tambi\u00e9n los dioses. Cambian las tormentas y el mar cambia cada ola. La suerte cambia a rachas, de buena suerte, de mala suerte, cartas buenas, cartas malas, los peces pican, no pica nada, me vuelvo a casa con la ca\u00f1a y la cesta vac\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambian los dientes de leche, \u00faltimo refugio de la infancia, por otros que es imposible conservar para toda la vida. Cambia de rama el p\u00e1jaro y la p\u00e1jara, reci\u00e9n casados para esta primavera, que buscan una rama con vistas para hacer su nido.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambian los enemigos al vencer o perder, los pol\u00edticos cambian de chaqueta, los amargados y obcecados a peor. Los cobardes cambian de escondite y de calzoncillos y en las m\u00e1quinas expendedoras en ocasiones hay que meter el precio exacto porque no devuelve cambio. Cambia el precio del tabaco, el de la gasolina y las hipotecas, pero nunca a la baja.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambian las carreteras, los coches, las ruedas de los coches, las direcciones y los prefijos telef\u00f3nicos. Los viajes te cambian y los pelda\u00f1os de las escaleras se redondean con el uso y el tiempo. Cambian las expectativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambia la estructura cerebral cada vez que se respira, cambia la temperatura del cuerpo con las emociones, cambia el sabor del vino al volverse viejo y los viejos cambian impredeciblemente, tal vez porque ven m\u00e1s cerca el final del cuento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los caprichosos viven en un constante cambio, los ciclot\u00edmicos cambian de humor constantemente, patol\u00f3gicamente, los indecisos no se deciden a cambiar, los inseguros cambian de opini\u00f3n, los temerosos viven temiendo cualquier cambio, a los profetas les apasiona vaticinar cambios, los revolucionarios quieren cambiar el mundo, los pesados no cambian de tema y los locos siguen con el suyo, los traidores cambian lo valioso por el inter\u00e9s y los amigos no te cambian por nada, para los perezosos cualquier cambio es un calvario, para los optimistas todo cambio es a mejor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cambio de tercio: banderillas de fuego o rej\u00f3n de muerte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Parm\u00e9nides de Elea, el cambio resultaba contradictorio y problem\u00e1tico, por lo que lo calific\u00f3 de ilusi\u00f3n vana, mentira, y como tal lo neg\u00f3. No estuvo s\u00f3lo en esta fechor\u00eda pues cont\u00f3 con seguidores que le defendieron. Idearon coartadas imposibles, tejieron argumentaciones que no llevaban a ninguna parte y lo pusieron todo perdido de apor\u00edas. Estos c\u00f3mplices llegaron al extremo de afirmar que Aquiles nunca alcanzar\u00eda a la tortuga, y que la flecha lanzada permanec\u00eda quieta, en c\u00f3modo reposo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por suerte, hoy en d\u00eda ya nadie duda de la realidad del cambio, al menos en un nivel circunstancial. El cambio se ha convertido hasta en un estilo de vida: el cambio por el cambio, igual que antes fue el arte por el arte o la carne por la carne.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, el cambio es un fin en s\u00ed mismo, es un signo de estatus: cambiar de pareja, cambiar de coche, cambiar de casa, de trabajo, de ciudad, de pa\u00eds y hasta de planeta, cambiar de sexo, de identidad, de nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Incuestionablemente establecida la existencia del cambio, la pregunta, no obstante, contin\u00faa pasando inadvertida para la mayor\u00eda de la gente, si exceptuamos a f\u00edsicos, fil\u00f3sofos y detectives: \u00bfCu\u00e1ndo comienza el cambio?<\/p>\n\n\n\n<p>Son muchas y muy variadas las clasificaciones que se pueden hacer de los cambios. Una de ellas es la que distingue entre los cambios instant\u00e1neos e inmediatos, que son aquellos cuya causa y efecto vienen a coincidir casi en el tiempo y no padecen de interferencias ni de intermediarios, y los cambios derivados o mediatos, en los que la causa se remonta a un tiempo muy precedente y distanciado y en los que entran en juego otros factores como segundas o terceras causas, a modo de carambolas de billar.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos \u00faltimos son mucho m\u00e1s atractivos y son los m\u00e1s codiciados por los coleccionistas. En efecto, los coleccionistas de cambios y los grandes museos, m\u00e1s all\u00e1 de texturas, tem\u00e1tica o color, valoran, a la hora de decidirse por nuevas adquisiciones, las dificultades que ha tenido que ir sorteando un cambio hasta manifestarse como real.<\/p>\n\n\n\n<p>Al tratarse de un mercado por naturaleza voluble, coleccionistas, museos y casas de subastas cuentan con equipos de expertos con el fin de garantizar, en la medida de lo posible \u2013que no es mucho-, su inversi\u00f3n. El cometido de los citados equipos se centra fundamentalmente en un examen exhaustivo de la biograf\u00eda de los cambios que se pretenden as\u00ed como la de sus progenitores, para poder as\u00ed determinar en qu\u00e9 punto de su existencia el cambio&nbsp; consigui\u00f3 o conseguir\u00e1 la condici\u00f3n de inevitable, convirti\u00e9ndose el proceso iniciado, partir de eso momento, en irreversible.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso concreto, los tasadores con m\u00e1s sensibilidad para los vientos vinieron a fijar como su MIC (Momento de Inevitabilidad del Cambio) el advenimiento del anterior A\u00f1o del Buey en el calendario lunar chino. Estas mismas narices pronosticaron adem\u00e1s que se estaba ante uno de esos cambios que por ser realmente transformadores exigen un desenvolvimiento de largo recorrido, con una prolongada fase intestinal, y que por necesitar la adecuaci\u00f3n de la mentalidad de la sociedad, se desarrollar\u00eda en tramos discretamente latentes unos y otros intencionadamente provocadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Una exposici\u00f3n sumaria de los hitos m\u00e1s relevantes podr\u00eda ser la que sigue:<\/p>\n\n\n\n<p>El tres de abril de 1933 el investigador ruso Georgy Voronoy, vence sus reservas y con m\u00e1s decisi\u00f3n que confianza realiza el primer transplante de \u00f3rganos entre humanos, exactamente de un ri\u00f1\u00f3n. La paciente era una joven de 26 a\u00f1os, quien, por motivos que no&nbsp; han quedado recogidos en los anales de la historia de la ciencia m\u00e9dica, hab\u00eda intentado suicidarse con la ingesti\u00f3n de un sublimado de mercurio. Por suerte para ella \u2013si es que no se hab\u00eda arrepentido de su empe\u00f1o- el transplante no concluy\u00f3 con \u00e9xito y al cuarto d\u00eda falleci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Quedaba as\u00ed inaugurada la etapa de prolongaci\u00f3n de la vida humana mediante t\u00e9cnicas de extirpaci\u00f3n y recambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Mejoraron las t\u00e9cnicas, se redujeron a niveles despreciables los rechazos, los m\u00e9dicos crecieron en arrojo y valent\u00eda y todo ello posibilit\u00f3 la realidad de transplantes de: ri\u00f1\u00f3n, pulm\u00f3n, h\u00edgado, coraz\u00f3n, p\u00e1ncreas, rostro, piel, c\u00f3rneas y manos.<\/p>\n\n\n\n<p>En hospitales y quir\u00f3fanos se vivi\u00f3 una especie de furor inconsciente y vital que se dio en llamar \u201cel s\u00edndrome del jardinero\u201d. Como si se tratara de tulipanes, petunias o geranios, se transplantaban \u00f3rganos, de cuerpo a cuerpo, de maceta a maceta. Bulbos, patatas, esquejes, injertos de \u00e1rboles frutales, todo era alegr\u00eda en aquella primavera y los pasillos y las salas de espera exudaban resinas mientras en el aire flotaba un embriagador olor a rosas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLleg\u00f3 alguien a pensar que se hab\u00eda vencido a la enfermedad, que el hombre se encontraba, por primera vez desde su expulsi\u00f3n del Para\u00edso, ante las puertas de la inmortalidad? Seguramente s\u00ed. La euforia por el control de la naturaleza alcanz\u00f3 tal extremo que ni siquiera los m\u00e1s cautos y pesimistas pudieron resistir la marea que proclamaba el inicio de una nueva era. Tan s\u00f3lo se opuso alg\u00fan te\u00f3logo furioso que reivindicaba para su Dios la decisi\u00f3n sobre la duraci\u00f3n de la vida de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta quimera desbocada y culpable no fue empero responsabilidad exclusiva del cuerpo de m\u00e9dicos y cirujanos. Igual que antes hab\u00eda sido \u201cderechos para todos\u201d o \u201ctrabajo para todos\u201d, la sociedad democr\u00e1tica y mal educada esta vez exigi\u00f3 con el mismo tono desp\u00f3tico \u201c\u00f3rganos para todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este fue el inicio del colapso.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque no hab\u00eda \u00f3rganos para todos, ni siquiera para todos los que los necesitaban. Y no es que esta carest\u00eda fuera consecuencia de la escasez de \u00f3rganos. Lo que sobraba eran v\u00edsceras. Por cada individuo hab\u00eda un coraz\u00f3n, un h\u00edgado, un p\u00e1ncreas, dos pulmones, dos c\u00f3rneas y dos ri\u00f1ones. Por su puesto que se llaman \u2018\u00f3rganos vitales\u2019 porque son necesarios para vivir, lo cual implica necesariamente la muerte del individuo para poder disponer de ellos. A\u00fan as\u00ed, y dejando a un lado las cifras de muerte por eutanasia, seguir\u00eda habiendo suficiente abastecimiento de \u00f3rganos para transplantar, e incluso como ingredientes de \u2018nouvelle cuisine\u2019, si llegara el momento de levantarse el tab\u00fa que oprime al canibalismo. Que esta afirmaci\u00f3n no era una \u2018boutade\u2019 lo demuestran las estad\u00edsticas de muertes por accidentes de tr\u00e1fico, el n\u00famero de asesinatos por amor, celos o ajuste de cuentas, los partes de bajas, marciales y civiles, que ocasionan las guerras simult\u00e1neas a lo ancho del planeta y las cifras mundiales que alcanzan las ejecuciones capitales. Si a esta totalidad se le a\u00f1aden los fallecidos por la pr\u00e1ctica de deportes de riesgo, es f\u00e1cil concluir que el problema no radicaba en la escasez de \u00f3rganos.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema, como casi siempre, lo generaron los Legisladores y unos pocos prejuicios de \u00e9tica mal concebida. Se habl\u00f3 de la dignidad de la vida, de la santidad del cuerpo, de la potestad de Dios, como si a lo largo de milenios y siglos el hombre no hubiera envilecido la vida,&nbsp; no hubiera profanado los cuerpos, no hubiera prostituido los templos.<\/p>\n\n\n\n<p>La escasez se deb\u00eda sin duda a la falta de incentivos econ\u00f3micos. En una sociedad en la que todo se compraba y se vend\u00eda, no se comprend\u00eda la utilidad de donar \u00f3rganos sin recibir contraprestaci\u00f3n o recompensa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo estuvieron vac\u00edos los bancos de \u00f3vulos y esperma? Nunca. Porque por los \u00f3vulos y los espermatozoides se pagaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Los legisladores impusieron un as\u00e9ptico y despiadado aparato burocr\u00e1tico que conced\u00eda \u00f3rganos por riguroso turno de espera. Pero hab\u00eda gente que no estaba dispuesta a esperar y hubo muchos que esperaron hasta que ya fue demasiado tarde hasta para la esperanza. Por lo que una vez que la tecnolog\u00eda se hizo accesible, el mercado negro no tard\u00f3 en aparecer. Junto al tr\u00e1fico de armas, el de estupefacientes, y el de blancas floreci\u00f3 una nueva modalidad de tr\u00e1fico ilegal e internacional: el tr\u00e1fico de \u00f3rganos. Pronto se hizo un hueco en peri\u00f3dicos y noticiarios y, como no pod\u00eda ser de otra manera, el tr\u00e1fico de \u00f3rganos, cont\u00f3 con su mafia, con sus para\u00edsos, con su ley de omert\u00e1, con sus polis corruptos y un fiscal especial.<\/p>\n\n\n\n<p>Turistas drogados con escopolamina que despertaban en ba\u00f1eras llenas de hielo sin memoria de lo sucedido, pero con la persistencia de una espantosa cicatriz cruz\u00e1ndoles el pecho. Ni\u00f1os desaparecidos en misteriosas y sospechosas circunstancias. Asesinatos callejeros con bistur\u00ed y escalpelo. Secuestros de ambulancias o ambulancias falsas que se presentaban en el lugar del siniestro y se llevaban a las v\u00edctimas a\u00fan con vida sin que \u00e9stas llegaran nunca a los hospitales.<\/p>\n\n\n\n<p>La incapacidad de cient\u00edficos y tecn\u00f3logos de producir sangre sint\u00e9tica y de generar \u00f3rganos humanos en laboratorios, unida a la farragosa burocracia y a la almibarada moralina, provocaba el efecto de expulsar del sistema a centenares de miles de enfermos convirti\u00e9ndolos en forajidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El precio medio de un \u00f3rgano oscilaba entre los sesenta mil y los ciento cincuenta mil d\u00f3lares y que inclu\u00eda los viajes, para enfermo y acompa\u00f1ante, proceso de crioconservaci\u00f3n del \u00f3rgano, an\u00e1lisis de histocompatibilidad, operaci\u00f3n, postoperatorio y surtido de f\u00e1rmacos, pero no as\u00ed la estancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los efectos imprevistos de estas redes internacionales de \u00f3rganos vivos fue el desarrollo de un tipo de turismo que se conoci\u00f3 como turismo de salud y que compart\u00eda algunas caracter\u00edsticas con el turismo de aventuras, as\u00ed como con el de riesgo, permitiendo el despegue material de ciertas zonas que hasta entonces viv\u00edan en una econom\u00eda de subsistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1nto tiempo pod\u00eda sostenerse esta situaci\u00f3n? Obviamente poco. El l\u00edmite de los asumible estaba a punto de ser traspasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el advenimiento del A\u00f1o el Buey en el Calendario Lunar, el Gobierno Popular Chino desencadenaba tradicionalmente una campa\u00f1a furibunda contra el crimen y la maldad de los hombres malos para s\u00ed mismos y para la sociedad. Una de las consecuencias inmediatas de este celo era el aumento de la poblaci\u00f3n reclusa hasta l\u00edmites de hacinamiento, lo que a su vez obligaba, fluctuando el grado de gravedad de los cargos, a un aumento exponencial de las ejecuciones capitales, con el fin de rebajar la presi\u00f3n demogr\u00e1fica de las prisiones y, en menor medida para aliviar a la ciudadan\u00eda de elementos indeseables y tambi\u00e9n a modo de aviso a navegantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el anterior A\u00f1o del Buey la coincidencia se demostr\u00f3 tan brutal, que las Autoridades no la pudieron esquivar mirando hacia otro lado. Fue lo m\u00e1s parecido a una bofetada con la palma bien abierta en la cara de las buenas conciencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Unas semanas antes del pistoletazo de salida de esta carrera de persecuciones y de muertes oficiales los correos electr\u00f3nicos se colapsaron por un bombardeo infatigable de correos en los que se ofrec\u00edan todo tipo de \u00f3rganos y para todas las edades. Las ventajas que ofrec\u00edan eran tan atractivas que daba la impresi\u00f3n de que se trataba de ofertas de electrodom\u00e9sticos multiusos. Al mismo tiempo millares de p\u00e1ginas web parpadeaban con anuncios similares y en los portales de subastas on-line se pod\u00eda pujar con t\u00e1cita impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>No era necesario ser un genio para concluir la procedencia de tanta exuberancia org\u00e1nica: se trataba de los \u00f3rganos de los presos ejecutados. Se pudo comprobar, en este \u00e1mbito tambi\u00e9n, la proverbial meticulosidad oriental, ya que si se trataba de un trasplante de pulm\u00f3n se eleg\u00eda el de un preso no fumador, si de c\u00f3rneas el de uno que tuviera buena vista. Y adem\u00e1s, los reos bien pod\u00edan ser ejecutados con un tiro de gracia en la nuca para no da\u00f1ar los \u00f3rganos vitales, o bien en la base del cuello si de lo que se trataba era de salvar los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y fue precisamente en este momento \u2013MIC-, ante los v\u00f3mitos que provoc\u00f3 la noticia en los cientos de miles de hogares de transplantados, cuando las Autoridades Sanitarias y de Culto se decidieron a levantarle a los \u00f3rganos humanos la calificaci\u00f3n de \u2018rex extra commercium\u2019 y se regul\u00f3 el comercio legal de \u00f3rganos, a la vez que se sentaban las bases para un posible \u2018mercado de futuros\u2019, con los argumentos de que as\u00ed se superar\u00eda el desabastecimiento y de que los precios caer\u00edan hasta estar al alcance de las rentas medias por el espectacular aumento de la oferta.<\/p>\n\n\n\n<p>El mercado estaba ah\u00ed y laboratorios, corporaciones m\u00e9dicas y compa\u00f1\u00edas aseguradoras se dispusieron a explotarlo, como si se tratara de un producto m\u00e1s. Los analistas financieros hablaron de un horizonte rentable a medio plazo y grandes y peque\u00f1os inversores apostaron por ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el medio plazo nunca lleg\u00f3 y no lleg\u00f3 porque se hizo imposible que llegara. Nadie hab\u00eda contado con Noel, Angel, Star, Joy y Mary, cinco cerditos clonados, manipulados gen\u00e9ticamente, que nacieron una noche de navidad en una \u2018granja universitaria\u2019 de Escocia y cuyos \u00f3rganos eran aptos para transplantar a los humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas transcurri\u00f3 el tiempo que tarda una hoja en llegar de la rama al suelo desde que se hicieron los primeros ensayos cl\u00ednicos -se aferraron a ellos los desesperados y los terminales a los que a\u00fan les pod\u00eda la ilusi\u00f3n por la vida o el miedo a la muerte- hasta que su distribuci\u00f3n y comercializaci\u00f3n alcanzara nivel planetario.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos meses despu\u00e9s, tres investigadores de la Hong Kong University \u2013cuyo nombre prefirieron omitir para preservar su intimidad- lograron sintetizar sangre humana en su laboratorio. Los d\u00edas del autob\u00fas de donantes, del refresco y del bocadillo hab\u00edan llegado a su fin.<\/p>\n\n\n\n<p>En un a\u00f1o fue posible generar tejidos y \u00f3rganos humanos con un m\u00ednimo de instrumental y b\u00e1sicos conocimientos t\u00e9cnicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el crack del mercado de \u00f3rganos y la ruina de quienes invirtieron en \u00e9l todos sus ahorros.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el cambio no hab\u00eda finalizado a\u00fan. Como en toda obra maestra, hab\u00eda quedado para el final un \u00faltimo bucle, el m\u00e1s hermoso, el que apenas se descuelga en la mejilla y vela la mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>Devaluado hasta la vulgarizaci\u00f3n, el transplante de \u00f3rganos perdi\u00f3 la distinci\u00f3n social de la que siempre hab\u00eda gozado por su tangencialidad con lo tr\u00e1gico. Se convirti\u00f3 en algo objetual, limpio y sin riesgos. No pasaba de ser una operaci\u00f3n de recambio, en esencia, id\u00e9ntica a la sustituci\u00f3n de un al\u00f3geno fundido.<\/p>\n\n\n\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s, un heterog\u00e9neo grupo de artistas a los que un\u00eda exclusivamente su vocaci\u00f3n para la provocaci\u00f3n y la necesidad de un transplante firmaron un manifiesto, conocido como <strong><em>\u201cSangre17\u201d,<\/em> <\/strong>en el que apostataban de la fabricaci\u00f3n de \u00f3rganos y reivindicaban para s\u00ed el derecho a un transplante de \u00f3rganos de un semejante. Para ellos se trataba del \u2018paroxismo del Arte\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Eligieron la ciudad de Viena, antigua capital del Imperio Austroh\u00fangaro, en homenaje a los \u2018Accionistas Vieneses\u201d del siglo XX, para que una cadena de TV retransmitiera en directo la operaci\u00f3n de seis de ellos. Seis equipos m\u00e9dicos y doce mesas de operaciones emparejadas dos a dos: en una el cuerpo cl\u00ednicamente muerto, al que se manten\u00edan artificialmente las constantes vitales, y del que se extra\u00eda el \u00f3rgano preciso, y en la otra el artista abierto y entubado que iba a recibir el \u00f3rgano, en perfecta comuni\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>El esc\u00e1ndalo fue s\u00edsmico y pill\u00f3 por sorpresa a las Autoridades Sanitarias y de Culto. Pero nada pudieron hacer pues no se hab\u00edan preocupado de modificar la Legislaci\u00f3n que permit\u00eda este tipo de pr\u00e1cticas y que arrastraban del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el esc\u00e1ndalo, obviamente, lleg\u00f3 el dinero, much\u00edsimo dinero porque los \u00f3rganos humanos se convirtieron en obras de Arte s\u00f3lo al alcance de una selecta minor\u00eda. Y por tanto se hizo necesaria la presencia de marchantes, de cr\u00edticos y de galeristas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Musac Ciudad Presente se instituy\u00f3 la Feria Anual de Compra Venta de Arte y \u00d3rganos, m\u00e1s reconocida como <strong>A&amp;O<\/strong>. Est\u00e1 considerada como uno de los grandes eventos art\u00edsticos del a\u00f1o y en ella se pueden admirar, junto con la inocencia de las enso\u00f1aciones viol\u00e1ceas de los Chagall, la sensualidad de las pieles encendidas de los Modigliani o el primigenio de los Barcel\u00f3, soberbios corazones, pulmones, h\u00edgados y otras v\u00edsceras, que por sus extraordinarias condiciones son catalogados como ejemplares \u00fanicos. Se presentan en sus c\u00e1psulas de criogenizaci\u00f3n o monitorizadas mediante im\u00e1genes magn\u00e9ticas. Y al igual que el resto de las creaciones, tambi\u00e9n se pueden adquirir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A&amp;O<\/strong> se celebra mediada la primavera, aprovechando el repunte de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/files\/2022\/01\/loveg.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"415\" height=\"638\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/files\/2022\/01\/loveg.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-812\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/files\/2022\/01\/loveg.jpg 415w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/files\/2022\/01\/loveg-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px\" \/><\/a><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, los medios de comunicaci\u00f3n de todo el mundo proclamaban la noticia de que por primera vez en la Historia Humana se hab\u00eda trasplantado un coraz\u00f3n de cerdo a un ser humano. Siendo una logro, no es del todo cierto. En Musac Ciudad Presente hace tiempo que los trasplantes de \u00f3rganos se convirtieron<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/2022\/01\/14\/arteorganos\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-809","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2ZKE4-d3","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/809","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=809"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/809\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":813,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/809\/revisions\/813"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=809"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}