{"id":626,"date":"2016-04-25T10:41:02","date_gmt":"2016-04-25T10:41:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/?p=626"},"modified":"2016-04-25T10:41:02","modified_gmt":"2016-04-25T10:41:02","slug":"la-codicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/2016\/04\/25\/la-codicia\/","title":{"rendered":"La codicia"},"content":{"rendered":"<p>El poeta Ovidio nos cuenta en sus deliciosas Metamorfosis, que Baco, el dios del vino, agradecido al rey Midas porque le hubiera devuelto sano y salvo a Sileno, su viejo ayo y compa\u00f1ero de fatigas, \u201cle concedi\u00f3 el agradable pero nada provechoso derecho de desear un don\u201d.\u00a0 Y ya se sabe, que a veces los dioses castigan a los hombres concedi\u00e9ndoles sus deseos. Midas, que nunca hab\u00eda sido famoso por su inteligencia, como luego veremos, formul\u00f3 a la divinidad el siguiente deseo: \u201cHaz que cualquier cosa que toque con mi cuerpo se convierta en amarillo oro\u201d.<\/p>\n<p>Una vez concedido, quiso comprobar su eficacia, arranc\u00f3 una hoja de encina y en oro al instante se convirti\u00f3, levant\u00f3 una tosca piedra\u00a0 y al instante palideci\u00f3 de oro, las mieses de trigo, las manzanas, todo aquello que tocaba en preciado metal se transformaba, incluso el agua de una fuente al lavarse en ella. As\u00ed se ufanaba pensando en todo lo que tocar\u00eda y en el oro y riquezas que con s\u00f3lo tocar acumular\u00eda, hasta que sus sirvientes le preparan la mesa, llena de sabrosas viandas y comprueba que el pan, el vino, todos aquellos manjares con apenas acariciarlos se volv\u00edan in\u00fatiles alimentos, convertidos en piezas de oro. Es entonces cuando \u201crico e infeliz, desea escapar de la riqueza y odia lo que hace poco hab\u00eda deseado\u201d y lo que hab\u00eda imaginado como el mejor de los dones \u2013ser inmensamente rico- se convierte en un suplicio.<\/p>\n<p>El af\u00e1n de riquezas, de acumular riquezas, la codicia, sin duda debe de ser un suplicio, una tortura, la de siempre desear todav\u00eda m\u00e1s, m\u00e1s riqueza, sin otro motivo, sin ning\u00fan otro fin, nada m\u00e1s que tener, poseer, m\u00e1s y cada vez\u00a0 m\u00e1s. La codicia es uno de los males de este mundo, la codicia de algunos es la que lleva a un reparto tan excesivamente injusto de los bienes. Pero los dioses castigan siempre la hybris, el exceso, es un pecado que nunca perdonan y al igual que Midas se arrepentir\u00e1n. \u00bfAcaso les compensa todo el oro del mundo y acabar con los huesos en prisi\u00f3n e incluso con sus hijos arrestados?<\/p>\n<p>A Midas, al final, le salieron orejas de burro, que intent\u00f3 disimular. Hay que ser muy tonto para dedicar la vida a acumular dinero. Muy tonto. Ya lo dice el catecismo: contra codicia, generosidad.<\/p>\n<p>Salud.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.oscarmprieto.com\">www.oscarmprieto.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poeta Ovidio nos cuenta en sus deliciosas Metamorfosis, que Baco, el dios del vino, agradecido al rey Midas porque le hubiera devuelto sano y salvo a Sileno, su viejo ayo y compa\u00f1ero de fatigas, \u201cle concedi\u00f3 el agradable pero nada provechoso derecho de desear un don\u201d.\u00a0 Y ya se sabe, que a veces los<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/2016\/04\/25\/la-codicia\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":627,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-626","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/files\/2016\/04\/aa.gif","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2ZKE4-a6","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=626"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":628,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions\/628"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/media\/627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/oscarmprieto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}