{"id":166,"date":"2013-07-18T09:38:56","date_gmt":"2013-07-18T09:38:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelbarrero\/?p=166"},"modified":"2013-07-18T11:37:41","modified_gmt":"2013-07-18T11:37:41","slug":"benidorm-prueba-de-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelbarrero\/2013\/07\/18\/benidorm-prueba-de-fuego\/","title":{"rendered":"Benidorm, prueba de fuego"},"content":{"rendered":"<p>Como todos los espa\u00f1oles,\u00a0 yo tambi\u00e9n pas\u00e9 unos d\u00edas de veraneo en Benidorm. Como toda la gente sensata, a\u00fan recuerdo con horror aquellas vacaciones en un lugar que aglutina en torno a sus desgraciadas calles a lo m\u00e1s granado del cutrer\u00edo hispano. Cuando ves florecer a tu alrededor los m\u00e1s paradigm\u00e1ticos ejemplares de la decadencia humana, y tienes una edad a la que resulta imposible utilizar el alcohol como b\u00e1lsamo narc\u00f3tico sin infringir la ley, no puedes evitar preguntarte qu\u00e9 hemos hecho mal para haber convertido tama\u00f1o engendro urban\u00edstico y moral en el ampuloso <em>non plus ultra<\/em> de la exaltaci\u00f3n mediterr\u00e1nea. Cuando observas esa fachada mar\u00edtima que es en realidad un decorado de cart\u00f3n piedra tras el que se esconden barrios anodinos, chiringuitos esperp\u00e9nticos y macrodiscotecas chungas pobladas de gigol\u00f3s hiperhormonados y gog\u00f3s que menean sus cuerpos con el \u00e1nimo de unas v\u00edrgenes suicidas, te percatas de que en Benidorm s\u00f3lo podr\u00edas ser feliz si fueses un ex-concursante de <em>Gran Hermano<\/em> echado a perder por el caballo al que alg\u00fan avispado <em>manager<\/em> ha convencido de que siempre hay una segunda oportunidad en este remedo hortera de Las Vegas. Cuando, en tu primera noche all\u00ed, descubres a Mar\u00eda Jes\u00fas, la del acorde\u00f3n, interpretando en una s\u00f3rdida sala sus <em>Pajaritos<\/em> para treinta o cuarenta ancianos que jalean y dan palmas con la indolencia de quienes saben que ya lo han hecho todo en una vida que, por otro lado, tampoco tiene nada que ofrecerles, entiendes que Benidorm es algo as\u00ed como un purgatorio ca\u00f1\u00ed, una prueba de fuego desde la que s\u00f3lo se puede ascender al para\u00edso o caer en los m\u00e1s abyectos infiernos de la descomposici\u00f3n moral e intelectual. Un campo de batalla para la propia condici\u00f3n humana, obligada a enfrentarse a su propia esencia entre raciones de paella, ofertas de dos por uno en sangr\u00eda y extempor\u00e1neos templos erigidos a mayor gloria de la siempre concurrida religi\u00f3n del <em>chunda chunda<\/em>.<\/p>\n<p>Benidorm no es un simple destino vacacional. Es, m\u00e1s bien, un estado del alma. O, mejor a\u00fan, un <em>no-lugar<\/em> donde poner a prueba las convicciones y la paciencia como m\u00e9todo infalible para posicionarse en el mundo. Si, tras padecer las aglomeraciones playeras y aspirar el aroma de las sudoraciones de los cientos de animales que buscan cobijo en el bar que ese verano se encuentre bendecido por la moda, uno se incorpora al grupo de sus amantes incondicionales, sabr\u00e1 que en esta vida no podr\u00e1 aspirar a otra cosa que no sea envejecer indignamente mientras observa desde la barandilla de Levante los turgentes cuerpos de las jovencitas que, en bikini, se dejan bautizar por el sol. Si, por el contrario, se adhiere al grupo de quienes lo detestan hasta la muerte,\u00a0 s\u00f3lo cabe dejar que pasen los d\u00edas, armarse de cachaza o de valor y limitarse a pasear al atardecer por las callejuelas del casco hist\u00f3rico para observar desde el mirador que corona la plaza de la iglesia las dos fachadas de esa ciudad inh\u00f3spita y truculenta en la que el destino le ha depositado por error y a la que sabe que, afortunadamente, no tendr\u00e1 que regresar jam\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como todos los espa\u00f1oles,\u00a0 yo tambi\u00e9n pas\u00e9 unos d\u00edas de veraneo en Benidorm. Como toda la gente sensata, a\u00fan recuerdo con horror aquellas vacaciones en un lugar que aglutina en torno a sus desgraciadas calles a lo m\u00e1s granado del cutrer\u00edo hispano. 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