{"id":785,"date":"2013-12-14T11:40:59","date_gmt":"2013-12-14T11:40:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/?p=785"},"modified":"2013-12-14T23:33:05","modified_gmt":"2013-12-14T23:33:05","slug":"almas-grises","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/12\/14\/almas-grises\/","title":{"rendered":"Almas grises"},"content":{"rendered":"<p>La primera vez que tuve en mis manos esta novela, <em>Almas grises (Ed. La factor\u00eda de ideas)<\/em>  estuve a punto de extraviarla.<br \/>\nHab\u00eda asistido a la presentaci\u00f3n de la obra y el autor, <strong>Juan Luis Mar\u00edn<\/strong>, en un descuido tras una borrachera al alim\u00f3n \u2013siempre he pensado que los escritores abstemios no son gente de fiar\u2013, se llev\u00f3 consigo mi ejemplar en un taxi en el que se perdi\u00f3 en la madrugada madrile\u00f1a.<br \/>\nUna se\u00f1al para que me pensara dos veces si deb\u00eda leerla.<br \/>\nD\u00edas m\u00e1s tarde, cuando Juan Luis me envi\u00f3 la novela, la lanc\u00e9 lejos con la misma rapidez con la que acomet\u00ed su lectura.<br \/>\nDe ni\u00f1o, me hicieron las tripas con una cucharadita de brandy pele\u00f3n y me cre\u00eda dispuesto para empujarme esta obra entre pecho y espalda de un tir\u00f3n.<br \/>\nEstaba equivocado.<br \/>\nNadie espera que la lectura suponga una lucha a brazo partido contra si mismo.<br \/>\nY eso, y no otra cosa, es lo que les aguarda a ustedes si deciden leer <em>Almas grises<\/em>.<br \/>\nEsta novela es una bronca entre el bien y el mal. El infierno sublevado contra el cielo y ambos, peleando en el coraz\u00f3n del lector a la vuelta de cada p\u00e1gina; con el sutil matiz de no saber qu\u00e9 contendiente supera al otro en maldad.<br \/>\nEn <em>la Capital<\/em>, espacio ficticio donde sucede la acci\u00f3n en esta obra, los que van a  morir quieren vivir, como en el mundo real; y los que van a vivir, parecen querer estar muertos. Y los asesinos, exhiben un lejano brillo de humanidad, tan peligroso para ellos, como el del acero con el que se cobran el \u00faltimo aliento de sus v\u00edctimas; mientras los polic\u00edas, vadean un oscuro r\u00edo de preguntas sin respuestas que parece arrastrarles al fondo de ellos mismos.<br \/>\nNo hay tregua en el ritmo de <em>Almas grises<\/em>. Ni piedad en ning\u00fan bando.<br \/>\nLes adelanto que el autor les atrapar\u00e1 una y otra vez. Siempre que quiera. Porque la historia que palpita en esta novela, se desarrolla en una ordenada anarqu\u00eda donde todo encaja. Digo esto, porque Juan Luis Mar\u00edn consigue trasvasar la informaci\u00f3n con un goteo enervante y adictivo. Asimismo, nos presentar\u00e1 a <em>Toledano<\/em> y a <em>Castro<\/em>, a <em>\u00c1ngela<\/em>, a <em>Doni<\/em> y a <em>Samuel<\/em>, y a los dem\u00e1s personajes, con una voz poderosa pero sin ejercer de narrador.<br \/>\nEso se llama, oficio. Pocos escritores lo consiguen en una <em>opera prima<\/em>.<br \/>\nY durante toda la obra, el autor se revelar\u00e1 como un alquimista de la palabra, que de la ruindad moral de sus personajes \u2013y hablo de todos ellos\u2013, sacar\u00e1 un oro literario de muchos quilates.<br \/>\nHoy, cuando la narrativa se repite demasiado con un regusto mec\u00e1nico en las librer\u00edas y mientras los negros a sueldo pillan su cifra por garabatear con tinta rosa las edulcoradas memorias de todas las mu\u00f1ecas chochonas de Espa\u00f1a, Juan Luis Mar\u00edn nos vuelca en <em>Almas grises<\/em> una prosa dura y honesta; para recordarnos, que la vida es dura y deshonesta, y que tendremos que espabilar si queremos averiguar quien es quien en este reba\u00f1o unisex de lobos y ovejas en el que matamos o morimos.<br \/>\n\u00bfY en el fondo, qu\u00e9? Si no hay moralina, ni lecci\u00f3n ejemplarizante \u00bfqu\u00e9 nos espera al final de la obra? \u00bfun fugaz desasosiego\u2026? \u00bfTensi\u00f3n y muerte y ansia\u2026?<br \/>\nNo. Al fin, lo que nos descubre el autor, es una profunda preocupaci\u00f3n por la vida. Un deseo de dinamitar esa frontera entre la lucidez y el dolor que supone estar vivo. Una frontera que cuando se cruza, se cruza para siempre.<br \/>\nJuan Luis Mar\u00edn nos propone una esperanza de redenci\u00f3n. Y nos llama uno a uno con un grito desesperado para que el final, cambie todos los principios; porque les recuerdo, que la dedicatoria de esta novela, es decir, el verdadero inicio de la obra, reza as\u00ed:  <em>\u00abA ti, ODIO, inagotable fuente de inspiraci\u00f3n\u2026\u00bb<\/em><br \/>\nY ahora, vayan y compren esta novela.<br \/>\nY si tienen lo que hay que tener, l\u00e9anla.<br \/>\nLes aseguro, que en sus almas, grises o no, tambi\u00e9n habr\u00e1 un antes y un despu\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera vez que tuve en mis manos esta novela, Almas grises (Ed. La factor\u00eda de ideas) estuve a punto de extraviarla. 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