{"id":726,"date":"2013-11-30T17:24:30","date_gmt":"2013-11-30T17:24:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/?p=726"},"modified":"2013-11-30T19:50:22","modified_gmt":"2013-11-30T19:50:22","slug":"carlota-es-inocente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/11\/30\/carlota-es-inocente\/","title":{"rendered":"Carlota es inocente"},"content":{"rendered":"<p>UN RELATO DE MIGUEL \u00c1NGEL MONTANARO<\/p>\n<p>Esta noche de enero hace fr\u00edo.<br \/>\nSin embargo, all\u00e1 abajo, las luces de los edificios y del tr\u00e1fico, prenden un magma incandescente que parece incendiar la ciudad.<br \/>\nLa imagen de mi hija me recuerda qu\u00e9 hago aqu\u00ed esperando a este carro\u00f1ero.<br \/>\nCarlota tiene cuatro a\u00f1os. Huele a esa colonia para cr\u00edos que se vende en botellas de un litro y sus besos saben a la crema de cacao de la merienda.<br \/>\nAnteayer se qued\u00f3 mirando fijamente el televisor durante unos segundos mientras se\u00f1alaba con el dedo \u00edndice hacia la pantalla.<br \/>\n\u2013Playa \u2013dijo ensimismada en las im\u00e1genes.<br \/>\nNunca ha visto el mar. Necesito verla jugar con una palita y un rastrillo de pl\u00e1stico en la orilla de una cala. Quiero hacer castillos de arena con ella y escucharla re\u00edr. Desde que perd\u00ed mi empleo no puedo darle lo que todo padre quiere para su hijo y por eso he aceptado estos trabajos.<br \/>\nMi cliente llega tarde.<br \/>\nLos faros de su coche se apagan dejando a oscuras la ermita donde nos hemos citado. Imagino que ha estado merodeando por el monte para asegurarse de que nadie esp\u00eda nuestro encuentro. Siempre vela por su seguridad con una disciplina irritante.<br \/>\nUno de sus guardaespaldas, de indescifrables ojos rasgados, me cachea a conciencia mientras el otro mat\u00f3n, linterna en mano, echa un \u00faltimo vistazo por los alrededores. Cuando el machaca da su visto bueno con un suave golpe sobre el cap\u00f3 del veh\u00edculo blindado, sale del coche el hombre que me va a pagar las facturas del resto del a\u00f1o.Y queda mucho a\u00f1o por delante.<br \/>\nNo me acostumbro a verlo en persona. En la televisi\u00f3n y en los peri\u00f3dicos, su rostro transmite una bondadosa expresi\u00f3n de filantr\u00f3pica entrega ciudadana; parece un ap\u00f3stol descendido a los infiernos financieros. Pero cuando los focos y los asesores no maquillan sus puestas en escena, quedan al descubierto el hombre y las cicatrices de su ambici\u00f3n.<br \/>\n\u2013Buenos noches, se\u00f1or\u2026<br \/>\n\u2013Shhh\u2026 \u00a1Calla! \u2013corta d\u00e1ndose unos golpecitos en el l\u00f3bulo de la oreja antes de se\u00f1alarme el bosque.<br \/>\nLa noche y el bosque.<br \/>\nDesde luego, no son los mejores ingredientes para mezclar en un c\u00f3ctel con el que brindar con este hombre, pero huelo mi dinero y le sigo.<br \/>\n\u2013Nunca pongas mi nombre en tu boca si no quieres que te la partan \u2013amenaza cuando llegamos a un claro entre la espesura\u2013, hasta el cielo esta vigilado hoy d\u00eda. T\u00fa deber\u00edas saberlo \u2013masculla levantando la mirada a las estrellas.<br \/>\nUn mochuelo ulula dos veces y emprende el vuelo. Ha detectado que somos unas alima\u00f1as con las que no puede competir.<br \/>\n\u2013De acuerdo. Ehm\u2026 por cierto \u00bfno hay t\u00edos competentes en Espa\u00f1a para protegerle, que los trae usted de fuera? Uno asi\u00e1tico y el otro, ruso. \u00bfRumano quiz\u00e1? \u2013bromeo para romper el hielo.<br \/>\n\u2013Serbio. Y muy eficiente. El que es ruso, es el de los ojos achinados. Bueno, ruso es un decir, naci\u00f3 en una antigua rep\u00fablica sovi\u00e9tica que nunca me acuerdo como se llama. Realmente, tampoco me acuerdo como se llama \u00e9l. Yo lo llamo <em>el Chino<\/em>. Y prefiero a los extranjeros porque hacen menos preguntas. La verdad es que no hacen ninguna pregunta \u2013responde neutro.<br \/>\n\u2013Entiendo. La gente de aqu\u00ed tiene m\u00e1s\u2026 escr\u00fapulos.<br \/>\n\u2013La mayor\u00eda s\u00ed. Pero otros, para seg\u00fan qu\u00e9 cosas. A ti por ejemplo, no te veo recogiendo la medalla de campe\u00f3n del mundo de la \u00e9tica profesional \u2013devuelve el golpe\u2013. Me limito a contratar a los mejores. Marko, sin ir m\u00e1s lejos \u2013dice se\u00f1alando con el pulgar por encima de su hombro\u2013, en la guerra de los Balcanes, meti\u00f3 a un beb\u00e9 en un microondas delante de sus padres, hasta que le dijeron lo que quer\u00eda saber de los otros vecinos del pueblo \u2013narra admirado la haza\u00f1a b\u00e9lica como si describiese un habilidoso gol de Ronaldo\u2013. Pero para ciertos trabajos \u2013contin\u00faa\u2013, mi gente de seguridad podr\u00eda dejarme en evidencia, y eso es algo que no me puedo permitir. Por eso est\u00e1s aqu\u00ed. Reconozco que de todos los hombres que puedo comprar, t\u00fa eres el m\u00e1s letal. Es muy \u00fatil ese don que tienes para\u2026 neutralizar a quien se ponga por delante sin dejar ning\u00fan rastro.<br \/>\n\u2013Me lo tomar\u00e9 como un cumplido. \u00bfA qui\u00e9n hay que facturar esta vez? \u2013pregunto impaciente.<br \/>\nSe asoma a mi o\u00eddo y me revela la identidad de mi pr\u00f3xima v\u00edctima.<br \/>\n\u2013\u00bfSusto o muerte? \u2013disparo a bocajarro el sarcasmo.<br \/>\nEl mandam\u00e1s saca mi salario del bolsillo interior de su gab\u00e1n. Tres prietos fajos de billetes de cincuenta euros que deposita en la palma de mi mano.<br \/>\nUn buen pu\u00f1ado de miles.<br \/>\nRompo el precinto de un fajo y como si manejase una baraja nueva, hago correr los billetes bajo la punta de la nariz para olfatear el embriagador olor de la tinta fresca del dinero sucio.<br \/>\n\u2013Ya veo. Muerte.<br \/>\n\u2013Es una persona molesta. De esas que preguntan demasiado. Quiero que la apartes de mi camino. La\u2026 mercanc\u00eda, se la entregas al<em> Chino<\/em>. Tienes un mes \u2013ordena acuchill\u00e1ndome con la mirada antes de volver a su coche.<br \/>\nDudo un segundo y le lanzo una propuesta.<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9 no me contrata a su servicio? Algo fijo \u2013dejo caer.<br \/>\nSu risa acaba en una tos que suena como un fuelle agujereado y cuando coge aire, me recuerda cual es mi penosa situaci\u00f3n.<br \/>\n\u2013Pero hombre, \u00bfme quieres decir qu\u00e9 categor\u00eda profesional podr\u00edamos poner en tu n\u00f3mina?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana de julio hace calor.<br \/>\nPero se est\u00e1 bien bajo la sombrilla sin nada que hacer.<br \/>\nEs curioso, distingo perfectamente los gritos de Carlota entre los de docenas de ni\u00f1os de la playa, cuando juega con su madre a saltar sobre las olas.<br \/>\nAs\u00ed que esto es lo que se siente cuando se est\u00e1 al otro lado de la pantalla del televisor.<br \/>\nHace meses que le he dado boleta a mi \u00faltimo encargo. Me dijo <em>el Chino<\/em>, la \u00faltima vez que le vi, que su jefe me enviaba una calurosa felicitaci\u00f3n.<br \/>\nTodo ha salido como esper\u00e1bamos.<br \/>\nEspero que mi cliente tenga problemas pronto. Cuando a \u00e9l le va mal, a m\u00ed me va bien.<br \/>\nNo s\u00e9 que har\u00e9 hasta el final del a\u00f1o, supongo, que seguir minti\u00e9ndole a mi mujer, a la familia y a los amigos. Todos creen que trabajo de corrector para una agencia literaria. Mientras tanto, escribir\u00e9 alguna novela que no publicar\u00e9 y unos cuentos que presentar\u00e9 a unos cert\u00e1menes literarios que no ganar\u00e9.<br \/>\nAs\u00ed matar\u00e9 el tiempo, que es lo \u00fanico que me he atrevido a matar en mi vida.<br \/>\nEs terrible estudiar la carrera de periodismo y acabar trabajando como escritor a sueldo para un mafioso. Cuando mi cliente descubri\u00f3 que es menos arriesgado asesinar a un adversario en el plano social, que hacerlo f\u00edsicamente, recurri\u00f3 a m\u00ed.<br \/>\nYo escribo esa muerte y \u00e9l la firma.<br \/>\nEl \u00faltimo tipo que he despachado, ha sido un Secretario de Estado que se interpon\u00eda entre los intereses de mi patr\u00f3n y el Ministro del ramo que los va a sacar adelante. Lo liquid\u00e9 pol\u00edticamente con dos cartas abiertas y un editorial publicados en un diario controlado por mi jefe ocasional. Nadie puede considerarse un poderoso de verdad si no maneja los hilos de un peri\u00f3dico importante.<br \/>\nQue sencillo ha sido acabar con este individuo.<br \/>\nEl proceso que he empleado ha sido de manual. Lo primero fue sembrar la duda sobre la honorabilidad de sus intenciones, se\u00f1alando a ciertos grupos econ\u00f3micos que se podr\u00edan ver favorecidos con sus decisiones. A este argumento, le encaden\u00e9 el lastre de su pasado familiar. El de un rancio y noble linaje afecto al antiguo r\u00e9gimen. A continuaci\u00f3n, enfrent\u00e9 su origen social con el de mi cliente, cuyos padres, humildes trabajadores, no pudieron pagarle los estudios universitarios. Circunstancia \u00e9sta, que no ha sido obst\u00e1culo para que el hombre que se ha hecho a s\u00ed mismo, haya logrado levantar un grupo empresarial a base de un tes\u00f3n heroico. No existe fotograf\u00eda m\u00e1s conmovedora, que la de un hombre sencillo cuya mayor satisfacci\u00f3n personal consiste en dar trabajo a tantos espa\u00f1oles. Ah\u00ed ya, con el pueblo de nuestra parte, nuestro oponente qued\u00f3 herido de muerte.<br \/>\nEs tan f\u00e1cil manipularnos.<br \/>\nEl hombre contest\u00f3 tambi\u00e9n en los medios. Dijo que se sab\u00eda una pieza a cobrar. Que esperaba una campa\u00f1a de desprestigio con el fin de acabar con su carrera, pero \u00bfqui\u00e9n puede creer hoy a un pol\u00edtico?&#8230;<br \/>\nContraataqu\u00e9 en la segunda carta, recordando su paso por cierta administraci\u00f3n auton\u00f3mica con las cuentas de tesorer\u00eda bajo sospecha. Esto puso en fuga a muchos de sus amigos y se produjeron desmarques p\u00fablicos bastante sonoros. Desesperado y sin poder demostrar su inocencia, porque ya estaba condenado por la opini\u00f3n p\u00fablica, el pobre hombre trat\u00f3 de defenderse en una entrevista televisiva, pero eso solo le vali\u00f3 para terminar de cavar su propia tumba. En el editorial que escrib\u00ed, ridiculic\u00e9 esa intervenci\u00f3n present\u00e1ndolo ante la ciudadan\u00eda como un hombre implacable. Alguien alejado de los problemas de la gente. Un ser soberbio y tan ajeno a todo lo que no fuese su propio beneficio, que no hab\u00eda dudado, seg\u00fan se dec\u00eda en los mentideros pol\u00edticos, a postularse en su c\u00edrculo privado para la Presidencia del Gobierno. Nadie se juega su sill\u00f3n a cara o cruz y perdi\u00f3 los pocos apoyos que le quedaban en su partido.<br \/>\nLo dej\u00e9 agonizando y lo remat\u00f3 la oposici\u00f3n, que termin\u00f3 mi trabajo al pedir su cabeza.<br \/>\nYa est\u00e1 fuera del Gobierno.<br \/>\nEl hombre pele\u00f3 como un boxeador ciego por los golpes que le propina un contrincante, al que solo consigue ver como a una sombra en el cuadril\u00e1tero. Reconozco que \u00a0luch\u00f3 con coraje, pero no pod\u00eda vencer. Es dif\u00edcil que un tecn\u00f3crata gane un combate dial\u00e9ctico a alguien que vive de las palabras.<br \/>\nNo me da pena. Es cuesti\u00f3n de supervivencia.<br \/>\nCarlota me aparta constantemente de mis pensamientos. Rebozada en arena, me llama cada dos por tres cuando encuentra una concha en la orilla o cuando quiere ense\u00f1arme como se sumerge en el agua sin miedo alguno. Sonr\u00edo y la saludo con la mano. No quiero que vea que el que tiene miedo soy yo. En esta vida paralela en la que me arrastro, he aprendido como primera lecci\u00f3n, que uno pasa de ser imprescindible a ser un estorbo en un santiam\u00e9n.<br \/>\nHe aceptado jugar un juego donde gana el primero en quebrantar las reglas.<br \/>\nTodos somos culpables. No. Todos no. Carlota es inocente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN RELATO DE MIGUEL \u00c1NGEL MONTANARO Esta noche de enero hace fr\u00edo. Sin embargo, all\u00e1 abajo, las luces de los edificios y del tr\u00e1fico, prenden un magma incandescente que parece incendiar la ciudad. La imagen de mi hija me recuerda qu\u00e9 hago aqu\u00ed esperando a este carro\u00f1ero. Carlota tiene cuatro a\u00f1os. 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