{"id":680,"date":"2013-11-09T23:04:43","date_gmt":"2013-11-09T23:04:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/?p=680"},"modified":"2013-11-15T16:38:27","modified_gmt":"2013-11-15T16:38:27","slug":"el-caso-peribanez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/11\/09\/el-caso-peribanez\/","title":{"rendered":"El caso Perib\u00e1\u00f1ez"},"content":{"rendered":"<p>     UN RELATO DE MIGUEL \u00c1NGEL MONTANARO<\/p>\n<p>   Estoy consternado. M\u00e1s que eso. Estoy roto.<br \/>\nHa fallecido Cecilio Perib\u00e1\u00f1ez.<br \/>\nAl enterarme de la luctuosa noticia, de inmediato, he pensado en pedirles a los compa\u00f1eros de publicidad, que son los que trabajan la secci\u00f3n necrol\u00f3gica, que insertaran una esquela en su memoria; sin embargo, tras haber recordado tantas y tan gratas charlas con mi amigo, creo que el mejor homenaje que puedo dedicarle a este fiel amante de las letras, es, narrarle al despiadado mundo en el que siempre se sinti\u00f3 como un proscrito, las extra\u00f1as circunstancias que han rodeado a su muerte.<br \/>\nLes pongo en antecedentes. Conoc\u00ed a Cecilio en unas jornadas sobre Historia de la Literatura que se celebraron hace tres a\u00f1os en el monasterio de San Mill\u00e1n de la Cogolla. En tan beat\u00edfico lugar, Cecilio impart\u00eda magistralmente en aquellas fechas, una conferencia que versaba sobre el origen del castellano y trabamos una amistad sincera, que desgraciadamente, s\u00f3lo pudimos acrecentar al tel\u00e9fono y en las redes sociales, con unas pl\u00e1ticas, eso s\u00ed, frecuentes e intensas.<br \/>\nLe recuerdo como un tipo enclenque y taciturno que al no encontrar con quien compartir la vida, decidi\u00f3 amar a la lengua espa\u00f1ola en un celoso idilio ling\u00fc\u00edstico.<br \/>\nCecilio fue, en definitiva, un secreto adorador de la palabra escrita y un ser invisible a los ojos de la estridente mascarada literaria actual, que le ningune\u00f3 en repetidas ocasiones, neg\u00e1ndole la publicaci\u00f3n de sus obras, cargadas de un rico l\u00e9xico que las editoriales actuales se empe\u00f1an en extinguir.<br \/>\nAl terminar la carrera, como tampoco encontr\u00f3 trabajo de fil\u00f3logo, supongo que nadie ha visto jam\u00e1s a un fil\u00f3logo trabajando de lo suyo, mi amigo, consigui\u00f3 un empleo como redactor en un peri\u00f3dico de su tierra. <em>El Eco de \u00c9cija<\/em>, que anteriormente, y vali\u00e9ndose del gentilicio de las gentes del lugar, se llam\u00f3: <em>El Astigitano<\/em>.<br \/>\nComo es natural y por razones obvias, hubo que cambiarle el nombre al diario, ya que cuando alguien preguntaba a un empleado de la citada publicaci\u00f3n, donde trabajaba, y el interpelado contestaba: en <em>El Astigitano<\/em>, el interlocutor respond\u00eda\u2026 Bueno, ya se imaginan lo que respond\u00eda.<br \/>\nAs\u00ed las cosas y tras recibir en la redacci\u00f3n una seca llamada de una inspectora del Cuerpo Nacional de Polic\u00eda, he tenido que viajar a Sevilla para hacerme cargo de las pertenencias de Cecilio; ya que, seg\u00fan me ha confesado la funcionaria, de los escasos contactos que figuraban en la agenda del finado, soy el \u00fanico que ha accedido a hacerse cargo de su triste herencia.<br \/>\nCon la llamada he recibido tambi\u00e9n, una orden. Debo presentarme en las dependencias policiales en un plazo m\u00e1ximo de cuarenta y ocho horas. Los polic\u00edas no se explican esta muerte y necesitan mi declaraci\u00f3n para que les ayude a esclarecer el caso; ya que, seg\u00fan me han informado, ni en el ordenador de Cecilio, ni en la \u00faltima entrevista  contenida en la grabadora que mi amigo siempre llevaba consigo, han encontrado dato alguno que aporte luz al caso.<br \/>\nMe he hecho cargo de los gastos del traslado del f\u00e9retro y del funeral, porque s\u00f3lo los que estamos solos, podemos ayudarnos entre nosotros.<br \/>\nSevilla me ha recibido acalorada y en su tierra hirviente, el enterrador, el funcionario municipal y yo mismo, hemos sepultado el liviano cuerpo del fil\u00f3logo.<br \/>\nPoca cosa ha dejado el bueno de Cecilio en el piso alquilado donde malviv\u00eda: ropa gastada por el uso, unos subrayados vol\u00famenes de Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica que he introducido en un cercano contendedor de papel, us\u00e1ndolo como una alcanc\u00eda del saber y un jilguero, al que he amnistiado abri\u00e9ndole la jaula.<\/p>\n<p>    De nuevo en Madrid y ya en la Comisar\u00eda, lo \u00fanico que ha sabido decirme la inspectora acerca del fallecimiento de mi peculiar amigo, es que hab\u00eda muerto en plena entrevista al l\u00edder de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica Espa\u00f1ola. Un partido pol\u00edtico que concurrir\u00e1 por primera vez en las pr\u00f3ximas elecciones y que es, una agrupaci\u00f3n de electores liderada por Borja Ignacio Miguelez y Matarranz de las Moras. <em>Nacho<\/em>  para los \u00edntimos y de profesi\u00f3n: sus chanchullos.<br \/>\nLa anodina polic\u00eda que me ha recibido, se ha sentado al ordenador y ha comenzado diligente el interrogatorio.<br \/>\n\u2013Sabemos que Cecilio Perib\u00e1\u00f1ez, el d\u00eda antes de su muerte,  le llam\u00f3 a usted por tel\u00e9fono. \u00bfDe qu\u00e9 hablaron?<br \/>\n\u2013De todo y de nada. De sus penas, m\u00e1s que de otra cosa. Me dijo que hab\u00eda gastado sus escasos ahorros en un viaje por Latinoam\u00e9rica, buscando apoyos para una asociaci\u00f3n que ten\u00eda en mente y que no hab\u00eda sacado nada en claro.<br \/>\n\u2013Expl\u00edquese.<br \/>\n\u2013Ver\u00e1. Me coment\u00f3 que quer\u00eda organizar una especie de liga en defensa del idioma espa\u00f1ol, al que cre\u00eda seriamente amenazado por la introducci\u00f3n de neologismos en nuestra lengua.<br \/>\n\u2013\u00bfNeoqu\u00e9? \u2013pregunta deteniendo el tecleado.<br \/>\n\u2013Palabras extranjeras, generalmente en ingl\u00e9s, que nos invaden diariamente y que acaban infectando nuestro vocabulario.<br \/>\nLa polic\u00eda cabecea con un gesto de soberano aburrimiento.<br \/>\n\u2013Pero nadie le hab\u00eda tomado en serio \u2013contin\u00fao\u2013, y me confes\u00f3 que\u2026 bueno, que se sent\u00eda descorazonado. Yo dir\u00eda, a juzgar por la cantidad de tacos que solt\u00f3 en aquella breve conversaci\u00f3n, que hab\u00eda perdido el juicio. Acab\u00f3 hecho un mar de l\u00e1grimas, con eso se lo digo todo.<br \/>\n\u2013\u00bfY no se le ocurre que pudo haber llevado a su amigo a esa reacci\u00f3n tan violenta que acab\u00f3 cost\u00e1ndole la vida?<br \/>\n\u2013No tengo ni idea, quiz\u00e1, si hubiese sido testigo de la conversaci\u00f3n\u2026<br \/>\nLa mujer polic\u00eda me radiograf\u00eda con la mirada hasta el tu\u00e9tano de los huesos. Resopla y acto seguido, se incorpora de la silla para revolver en el caj\u00f3n de un archivador met\u00e1lico.<br \/>\n\u2013Aqu\u00ed podr\u00e1 escuchar lo que se habl\u00f3 en ese despacho \u2013dice tendi\u00e9ndome la grabadora y unos peque\u00f1os auriculares que me acoplo rapidamente\u2013, y lo que va usted a ver a continuaci\u00f3n, no lo ha visto nunca \u00bfest\u00e1 claro? Son los \u00faltimos momentos de la vida de Cecilio Perib\u00e1\u00f1ez, oportunamente filmados por la c\u00e1mara de seguridad instalada en el despacho del se\u00f1or Miguelez \u2013advierte seria, antes de introducir un disco compacto en el reproductor de video que hay a su espalda.<br \/>\nEn un pegajoso silencio, me dispongo a ver morir a Cecilio como a un actor de cine mudo.<br \/>\nUna muerte a la que he podido poner voz, gracias al sonido recogido en la grabadora del difunto.<br \/>\nNo s\u00e9 si les apetecer\u00e1 que les narr\u00e9 la muerte de un fil\u00f3logo; pero aquellos de ustedes que tengan el cuajo suficiente para digerir este relato, disculpar\u00e1n que me limite a situar a los personajes en el escenario y a hacer las acotaciones justas en los di\u00e1logos como si de un gui\u00f3n cinematogr\u00e1fico se tratase, para narrarles as\u00e9pticamente el suceso, transcribiendo fielmente lo que veo y oigo sin embellecer literariamente el texto, que les adelanto, es de una crudeza poco indicada para las almas sensibles.<br \/>\nLa inspectora se ha alejado para mirar distra\u00edda por la ventana, dej\u00e1ndome a solas con la espeluznante escena.<br \/>\nTras unos segundos de ruidosa nieve sobre la pantalla, ha aparecido el anagrama de la Polic\u00eda Nacional y un intrigante t\u00edtulo&#8230;<br \/>\nExp 200662\/2013. Confidencial. \u201cCASO PERIB\u00c1\u00d1EZ\u201d.<\/p>\n<p>     Madrid, 24 de mayo de 2013.  09.35 h.<br \/>\nDespacho de Borja Ignacio Miguelez y Matarranz de las Moras.<\/p>\n<p>   En un gabinete y en un plano en picado, el pol\u00edtico Borja Ignacio Miguelez y etc\u00e9tera, un treinta\u00f1ero de complexi\u00f3n atl\u00e9tica que peina media melena y viste un plateado traje a medida de mil euros, atiende una llamada en un tel\u00e9fono m\u00f3vil mientras con un suave movimiento circular, gira ligeramente de derecha a izquierda el sill\u00f3n de piel sobre el que se sienta\u2026<br \/>\n\u2013<em>Okey<\/em>, <em>okey<\/em>, nada no te preocupes. En cuanto lleguemos a la alcald\u00eda vemos lo de tu terreno\u2026 Pues no s\u00e9, tendremos que mirarlo en su momento. Es posible que podamos pasarlo de r\u00fastico a edificable, pero ya sabes que ese tr\u00e1mite llevar\u00e1 unos costes\u2026 Claro, la firma del arquitecto municipal y todo eso. No, no, amigo. Eso se paga en <em>cash<\/em>. Que s\u00ed hombre. Seguro que ganamos las elecciones en tu pueblo. En Madrid ya pasamos de diez mil afiliados. Esto va a ser pan comido. La gente est\u00e1 muy quemada con el paro y la crisis. Ya te digo, los simpatizantes nos har\u00e1n la campa\u00f1a ellos solitos\u2026 Oye, ya que esta semana est\u00e1s por aqu\u00ed, a ver si te pasas el s\u00e1bado por el <em>pub<\/em> que t\u00fa sabes, estas cosas es mejor hablarlas en persona, que hoy llega el juez <em>rojeras<\/em> de turno y te busca un l\u00edo\u2026 \u00a1Que s\u00ed, pesao! \u00a1Que no me olvidar\u00e9 de lo tuyo! \u00a1Ah! y dale recuerdos a tu chochete. Venga, un abrazo. Adi\u00f3s, adi\u00f3s \u2013r\u00ede al colgar la llamada.<br \/>\nMiguelez, arroja el tel\u00e9fono sobre la mesa y masculla: \u00a1Imbecil! Te voy a sacar hasta la primera papilla.<br \/>\nJusto en ese momento, suena un pitido en la centralita situada sobre el escritorio.<br \/>\n\u2013<em>Nacho<\/em>, el periodista que esperabas est\u00e1 aqu\u00ed \u2013anuncia una voz masculina.<br \/>\n\u2013\u00bfYa ha llegado?<br \/>\n\u2013Est\u00e1 subiendo. Acaba de tocar en el portero electr\u00f3nico.<br \/>\n\u2013\u00a1Joder!&#8230; <em>Okey<\/em>. Dame un minuto y hazle pasar \u2013bufa contrariado.<br \/>\nSe levanta de un salto y le da la vuelta a un cuadro de Franco que le guarda las espaldas para dejar al descubierto el reverso con la fotograf\u00eda de Gandhi. Alcanza una banderita preconstitucional que campea en la mesa y la guarda en un caj\u00f3n por el que asoma un ejemplar de la edici\u00f3n americana de <em>PlayBoy<\/em> sobre el que reposa un refulgente pu\u00f1o americano. Acto seguido, se quita la chaqueta, se afloja el nudo de la corbata y se remanga. Durante unos instantes, observa su puesta en escena y en su rostro se dibuja un rictus de insatisfacci\u00f3n. Ni corto ni perezoso, de otro caj\u00f3n saca un mont\u00f3n de folios y documentos que esparce sobre los \u00fatiles de escritorio que reposan sobre su mesa y se acoda sobre ellos hundiendo la cabeza entre las manos.<br \/>\nDos minutos m\u00e1s tarde, cuando tocan a la puerta, Miguelez ya se ha transformado en un atareado prohombre al servicio p\u00fablico.<br \/>\n\u2013Adelante \u2013concede el paso con un despreocupado tono de voz.<br \/>\nCecilio, de la mano de su apocado car\u00e1cter, entra en despacho y obedeciendo la invitaci\u00f3n de Miguelez, toma asiento frente al pol\u00edtico tras estrecharle la mano.<br \/>\n\u2013As\u00ed que, de Sevilla \u2013rompe el hielo Miguelez.<br \/>\n\u2013S\u00ed. Antes de nada, quer\u00eda agradecerle el que nos haya concedido esta entrevista \u2013agradece Cecilio.<br \/>\n\u2013Faltar\u00eda m\u00e1s. Soy de la opini\u00f3n de que los que nos dedicamos a la cosa p\u00fablica tenemos que ser transparentes con la ciudadan\u00eda, eso s\u00ed \u2013matiza bajando el volumen\u2013, entiendo que hablamos entre caballeros y que no trascender\u00e1 a sus lectores nada que diga aqu\u00ed\u2026 ya sabe\u2026 <em>off the record<\/em>\u2026 \u2013solicita gui\u00f1\u00e1ndole un ojo.<br \/>\n\u2013No se preocupe. Soy un hombre de palabra \u2013asegura accionando el bot\u00f3n de encendido de la grabadora que deposita sobre el escritorio.<br \/>\n\u2013Bien. Usted dir\u00e1 por donde empezamos.<br \/>\n\u2013Ten\u00eda pensado para este art\u00edculo, trazar una semblanza del hombre antes de hablar del pol\u00edtico \u2013sugiere t\u00edmido.<br \/>\n\u2013Buena idea. Me gusta \u2013aprueba\u2013, bueno, soy lo que se conoce como un: <em>self-made man<\/em>. Me march\u00e9 a USA con veinte a\u00f1os a aprender de ese <em>american style of life<\/em> que me ha fascinado desde mi ni\u00f1ez. Am\u00e9rica es la tierra de promisi\u00f3n donde cada hombre puede elevarse por encima de sus sue\u00f1os para transformar la realidad y sobre todo, para convertirse en se\u00f1or de s\u00ed mismo. All\u00ed aprend\u00ed a sobrevivir y acept\u00e9 el primer empleo que me ofrecieron. Fue en la construcci\u00f3n conduciendo un <em>bulldozer<\/em>.  Despu\u00e9s, me contrataron como <em>barman<\/em> y <em>Dj<\/em> en una discoteca donde me invitaron incluso, a que hiciese pases nocturnos como <em>stripper<\/em>, pero no quise a exhibir p\u00fablicamente mi cuerpo y acab\u00e9, trabajando como <em>personal trainer<\/em> en un <em>gym<\/em>, porque, aunque est\u00e9 feo decirlo, soy un gran deportista y domino varias disciplinas del <em>body culture<\/em>. Ya sabe, <em>spinning<\/em>, <em>fitnes<\/em>, <em>aerobic<\/em>. Aunque tambi\u00e9n he hecho mis pinitos sobre el <em>ring<\/em>, practicando <em>kickboxing<\/em>. Esa etapa ha quedado atr\u00e1s. Ahora, a mis treinta y largos, solo doy alguna vuelta los domingos en mi <em>mountain bike<\/em> y si acaso, echo alg\u00fan partido de <em>voley<\/em> en verano o cojo la tabla y hago un poquito de <em>windsurf<\/em>. \u00bfSe encuentra usted bien?&#8230; \u2013pregunta al ver la palidez que comienza a cubrir el rostro de Cecilio.<br \/>\nMi amigo asiente con dificultad y le hace un gesto para que contin\u00fae.<br \/>\n\u2013Bien. Cuando volv\u00ed a la patria \u2013contin\u00faa poniendo la mano sobre el pecho\u2013,  con ese aprendizaje y los ahorros que me traje de Estados Unidos, estuve tentado de inaugurar el primer <em>sex shop<\/em> de Espa\u00f1a, pero creo firmemente en la doctrina religiosa que me inculcaron los escolapios y decid\u00ed invertir mi dinero en algo que no ri\u00f1ese con mi concepto de moral, as\u00ed que, mont\u00e9 mi primer bar <em>afterhour<\/em> en la capital y la primera de las tiendas de mi cadena de venta de <em>comics<\/em>, que es l\u00edder en el mercado, gracias a la novedosa oferta semanal que hacemos tipo <em>outlet<\/em>. Por lo dem\u00e1s, soy un hombre normal, que gusta de estar en casa o con los amigos. Prefiero el jam\u00f3n espa\u00f1ol, pero no le hago ascos a una cena r\u00e1pida en un <em>burguer<\/em>. Me gusta todo tipo de m\u00fasica, y cualquier s\u00e1bado, me pongo mis <em>jeans<\/em> y llevo a mi pareja a bailar, pero con lo a\u00f1os he cambiado el <em>rock and roll<\/em> y el <em>heavy metal<\/em>, por el <em>blues<\/em>, que me parece m\u00e1s <em>cool<\/em> y no me gusta que la juventud escuche <em>rap<\/em> y cosas de esas que enfrentan a unos con otros. Yo creo en la unidad de los ciudadanos. Oiga, \u00bfseguro que no le pasa nada?  \u2013pregunta temeroso al ver que Cecilio respira con dificultad y agita la cabeza con un movimiento nervioso cada vez m\u00e1s pronunciado.<br \/>\n\u2013Siga \u2013ratifica refrenando unas arcadas y con un brillo homicida en la mirada.<br \/>\nBueno, pues si le parece, le cuento mi aterrizaje en la pol\u00edtica. Cuando empec\u00e9 a ganar dinero en serio, y me hice un nombre en el sector, un amigo, me sugiri\u00f3 la posibilidad de crear un partido pol\u00edtico donde dar rienda suelta a esa vocaci\u00f3n de servicio p\u00fablico que siempre me ha acompa\u00f1ado. La verdad es que mi vida ya daba para un <em>best seller<\/em> y me anim\u00e9. He luchado mucho en la vida y pens\u00e9 que era el momento de pelear por mi pa\u00eds. Lo primero fue darle forma a un <em>think tank<\/em>, no un <em>lobby<\/em>, sino un equipo anal\u00edtico que recogiese ese ideario que me motiva y que resumo con la frase: \u00a1Espa\u00f1a, para los espa\u00f1oles! Todas las semanas, la gente de mi <em>backstage<\/em> y yo mismo, nos reunimos en un <em>braistorm<\/em> muy cr\u00edtico para buscar soluciones a los problemas de los ciudadanos. En esas reuniones no nos damos un respiro, como mucho, hacemos un <em>break<\/em> y encargamos la comida a un <em>catering<\/em> para seguir trabajando a tope. Ahora estoy pensando en poner en marcha una televisi\u00f3n que lleve mi mensaje en <em>prime time<\/em> a todos los hogares, pero de una manera amena, con alg\u00fan tipo de <em>show<\/em> que no permita el que los espectadores hagan <em>zapping<\/em> y se pierdan el anuncio de una nueva era de prosperidad basada en nuestros valores. El <em>marketing<\/em> es importante, lo reconozco. Por eso, mantengo un <em>look<\/em> adecuado, pero como puede comprobar, me cuido sin recurrir a <em>lifting<\/em> alguno, por lo que mi <em>background<\/em>, no tiene necesidad de retocar mis fotograf\u00edas de campa\u00f1a con el <em>photo shop.<\/em> Por cierto, le adelanto una primicia, para estos comicios vamos a proponer una idea novedosa para realzar la marca Espa\u00f1a. Ya basta del asalto infame del idioma ingl\u00e9s en nuestras vidas, \u00a1somos espa\u00f1oles! \u00a1que aprendan espa\u00f1ol los ingleses,co\u00f1o! \u00bfNo le parece? \u2013asegura ufano.<br \/>\nEn ese instante, Cecilio, da un alarido y se abalanza sobre \u00e9l, armado con la plegadera que reposaba sobre la mesa.<br \/>\nAmbos ruedan por el suelo y el resultado es el conocido. En el ardor de la refriega, Miguelez se defiende y Perib\u00e1\u00f1ez, que siempre hab\u00eda sido un flojo, acaba con el cuchillo de hueso clavado en el pecho.<br \/>\nEl pol\u00edtico, aterrado por el repentino ataque, llama a su secretario a voces mientras increpa al fil\u00f3logo moribundo\u2026<br \/>\n\u2013\u00bfPero qu\u00e9 le he hecho yo? \u00bfPor qu\u00e9 ha intentado matarme con ese\u2026<em>cutter<\/em>? \u2013pregunta desencajado cuando entra en el cuarto su ayudante a la carrera.<br \/>\n\u2013Abrecartas&#8230; cabr\u00f3n. Se dice, abrecartas \u2013exhala Cecilio con un suspiro muri\u00e9ndose sobre la moqueta.<\/p>\n<p>   Y una nueva cortina de nieve sucia en blanco y negro cierra el cap\u00edtulo atroz que me ha revelado el triste final de mi amigo Cecilio.<br \/>\nLa polic\u00eda apaga el aparato y me obsequia con unos segundos de amable silencio para que me recupere del impacto que me han producido las im\u00e1genes.<br \/>\n\u2013Entonces\u2026 \u00bfno se le ocurre a usted nada que nos pueda servir de pista?<br \/>\nNiego con la cabeza. Ella, d\u00e1ndose por vencida, me se\u00f1ala la puerta; y a pesar del fiasco que ha supuesto mi nula ayuda para la investigaci\u00f3n,  conmovida por mi dolor, antes de dejar aquella desangelada oficina, extrae la cinta de la grabadora y me ofrece el cachivache.<br \/>\n\u2013Quiz\u00e1\u2026 quiera usted guardarlo como un recuerdo de su amigo.<br \/>\nAsiento dibujando en mis labios, algo parecido a una sonrisa de agradecimiento, pero cuando salgo a la calle y me dirijo al diario para escribirles esta cr\u00f3nica, abandono la grabadora en una papelera que alguien ha pintarrajeado con la leyenda: <em>No future<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN RELATO DE MIGUEL \u00c1NGEL MONTANARO Estoy consternado. M\u00e1s que eso. Estoy roto. Ha fallecido Cecilio Perib\u00e1\u00f1ez. Al enterarme de la luctuosa noticia, de inmediato, he pensado en pedirles a los compa\u00f1eros de publicidad, que son los que trabajan la secci\u00f3n necrol\u00f3gica, que insertaran una esquela en su memoria; sin embargo, tras haber recordado tantas<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/11\/09\/el-caso-peribanez\/\">leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":682,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/files\/2013\/11\/silueta.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3rJ80-aY","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=680"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":698,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/680\/revisions\/698"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media\/682"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}