{"id":615,"date":"2013-10-19T20:04:38","date_gmt":"2013-10-19T20:04:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/?p=615"},"modified":"2013-10-20T18:12:57","modified_gmt":"2013-10-20T18:12:57","slug":"el-escritor-alucinado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/10\/19\/el-escritor-alucinado\/","title":{"rendered":"El escritor alucinado"},"content":{"rendered":"<p>Quiero, al comienzo de este art\u00edculo, dejar constancia de que no me meto nada.<br \/>\nLes juro que estoy limpio y tienen mi palabra de que ninguna p\u00e1gina que yo firme \u2013y que ustedes lean benevolentemente\u2013, ser\u00e1 fruto de un atrac\u00f3n de peyote, o producto de un estratosf\u00e9rico cuelgue tras una tisana de<em> datura stramonium<\/em>. Es m\u00e1s, que nadie busque en esta l\u00edneas un recetario prohibido de sustancias dopantes que refuercen su exigua capacidad imaginativa. Esta es una columna decente, no la mochila de <strong>Pocholo<\/strong>.<br \/>\nYo escribo a pelo.<br \/>\nLa cosa versa hoy sobre algunos de los grandes nombres de la literatura mundial, que escribieron sus obras m\u00e1s dormidos que despiertos. Evidentemente, pintores, m\u00fasicos, y otros artistas tambi\u00e9n han consumido drogas duras y blandas a lo largo de la historia para potenciar sus impresiones sensoriales, pero es imposible hacer un catalogo de <em>fumetas<\/em> c\u00e9lebres en un art\u00edculo \u2013para ese menester, ya hay gente que se ha preocupado de escribir compendios muy ilustrativos\u2013, por lo que solo citar\u00e9 a los escritores cuyas adicciones han sido sonadas.<br \/>\nLa b\u00fasqueda de la inspiraci\u00f3n literaria en los psicotr\u00f3picos, es tan antigua, como la primera tabla de arcilla donde un sumerio grab\u00f3 el primer s\u00edmbolo cuneiforme y dijo: pues nada, que acabo de inventar la escritura.<br \/>\nLo evidente es, que desde ese glorioso momento en el que el ser humano quiso reflejar f\u00edsicamente sus pensamientos, muchos, recurrieron a hierbajos y p\u00f3cimas para sublimar sus escritos.<br \/>\nSin embargo, cuanto m\u00e1s lejano es el momento hist\u00f3rico a revisar, obviamente, m\u00e1s dif\u00edcil se vuelve la tarea de aportar datos fidedignos de la afici\u00f3n de ciertos autores, que en su af\u00e1n creativo, consumieron drogas para alcanzar estados alterados de conciencia en los que sumergirse. Por ello, debemos evitar las endebles referencias a este asunto que nos procuran la Edad Cl\u00e1sica, o el Renacimiento y brincar unas centurias acerc\u00e1ndonos al romanticismo, para rastrear a los contumaces consumidores de estupefacientes.<br \/>\nHay que decir \u2013en descargo de algunos de estos escritores\u2013, que se dieron de bruces con las drogas, al tropezarse inocentemente con la farmacopea de la \u00e9poca.<br \/>\nLa salud de estas personas, sufr\u00eda en demasiadas ocasiones, una precariedad pareja al nivel de la medicina de su tiempo y claro est\u00e1, a comienzos del siglo XIX, no exist\u00eda el concepto de monodosis. El m\u00e9dico recetaba l\u00e1udano, el frasquito se quedaba en la mesilla de noche del enfermo y chupito a chupito, la cosa fue a mayores; no olvidemos que el l\u00e1udano es un bebedizo alcoh\u00f3lico preparado con una base de opio.<br \/>\nAutores rom\u00e1nticos y postrom\u00e1nticos como <strong>Bysshe Shelly<\/strong> o <strong>Lord Byron<\/strong> entre otros, se entregaron al efecto sedante e inspirador del opio. <strong>Baudelaire<\/strong>, lo com\u00eda, aunque le daba m\u00e1s al l\u00e1udano.<br \/>\n<strong>Dumas<\/strong> tambi\u00e9n se inici\u00f3 en el consumo y <strong>Poe<\/strong>, se pon\u00eda hasta las cejas de morfina. Lo mismo que hizo <strong>Robert Louis Stevenson<\/strong> con la coca\u00edna, as\u00ed que no debe extra\u00f1arnos que acabase en seis d\u00edas <em>El extra\u00f1o caso del doctor Jekyll y el se\u00f1or Hyde<\/em>. De hecho, de haber existido <em>la ruta del bacalao<\/em>, Stevenson todav\u00eda hubiera sacado unas horillas para irse de farra el domingo de esa euf\u00f3rica semana, al grito de: \u00a1no puedo parar! \u00a1no puedo parar!<br \/>\nEs de suponer, que fueron diversos los influjos que llevaron a muchos autores a dar un alucinado paso que les alejase m\u00e1s all\u00e1 de la sensata realidad que les toc\u00f3 vivir.<br \/>\nEn ese tiempo revolucionario en lo generacional y por lo tanto, en lo literario, el esp\u00edritu com\u00fan de los que buscaban contravenir las r\u00edgidas normas de clase existentes era compulsivo, y su avidez por lo novedoso de la cultura oriental que llegaba misteriosa y atrayente a Europa, insaciable. Y Oriente les descubri\u00f3 muchas sustancias con las que potenciar el \u00e1tono nivel de su creatividad y tambi\u00e9n, sus melanc\u00f3licas existencias.<br \/>\nEra inevitable por lo tanto, que el consumo de opio y sus derivados se pusiese de moda en el mundo cultural, que siempre ha sido la vanguardia de todos los movimientos sociales.<br \/>\nAs\u00ed, el pistoletazo de salida para la gran fumada lo dio <strong>Th\u00e9opile Gautier<\/strong> \u2013coet\u00e1neo de <strong>Honor\u00e9 de Balzac<\/strong>, que tambi\u00e9n se pon\u00eda fino\u2013 con su obra <em>La pipa de opio.<\/em><br \/>\nNo puedo evitar, el fantasear un di\u00e1logo entre ambos\u2026<\/p>\n<p>\u2013Te vas a quemar los dedos, Honorato.<br \/>\nEse canuto no rula hace un rato.<\/p>\n<p>\u2013Tranqui, Te\u00f3filo, que no se acaba,<br \/>\nAhora te paso la pava.<\/p>\n<p>O sea, que se pon\u00edan c\u00f3modos hasta que se les desbolaban la tres potencias del alma, a saber: la memoria, el entendimiento y la voluntad.<br \/>\nS\u00e9 que algunos de ustedes estar\u00e1n formul\u00e1ndose sabias disquisiciones sobre el uso de las drogas en estos momentos y estar\u00e1n acord\u00e1ndose del alcohol.<br \/>\nEfectivamente, los rom\u00e1nticos tambi\u00e9n le dieron al codo con frenes\u00ed.<br \/>\nSu bebida favorita \u2013al menos para los franceses\u2013, fue la absenta.<br \/>\nUna bebida \u2013les recuerdo\u2013, cuya venta estuvo prohibida en Espa\u00f1a durante <em>el franquismo<\/em>, ya que se aseguraba, que su ingesta habitual provocaba alucinaciones.<br \/>\nEs en este momento, cuando con un autor nacido en el siglo XIX, nos plantamos en el siglo XX. Hablo de <strong>Aldous Huxley<\/strong>.<br \/>\nEl amigo Huxley tom\u00f3 de todo para poder hablar del asunto con fundamento: mescalina, hongos alucin\u00f3genos y LSD. Desde luego, sab\u00eda de lo que alucinaba.<br \/>\nNo es de extra\u00f1ar, que en su inconmensurable obra <em>Un mundo feliz<\/em>, nos hable de una droga llamada <em>soma<\/em>, que es consumida por la sociedad futurista que describe en su novela.<br \/>\nComo ha salido a colaci\u00f3n el asunto del LSD \u2013que como sabr\u00e1n descubri\u00f3 casualmente  Hofman en los a\u00f1os treinta del pasado siglo, y que bautiz\u00f3 como LSD25, al resultar su hallazgo en la vigesimoquinta prueba de sintetizaci\u00f3n\u2013, debemos recordar que el LSD es la dietilamida del \u00e1cido lis\u00e9rgico y ha resultado desde entonces una de las drogas de mayor uso en los ambientes art\u00edsticos desde los psicod\u00e9licos a\u00f1os sesenta hasta la actualidad.<br \/>\nLo que es posible que desconozcan algunos de ustedes, es que, esta droga se obtiene de una estrecha s\u00edntesis de los alcaloides de un par\u00e1sito  llamado: <em>el cornezuelo del centeno<\/em>.<br \/>\nEstoy seguro de que ya han captado la relaci\u00f3n de este hecho con la fant\u00e1stica obra de <strong>J.D. Salinger<\/strong>, <em>El guardi\u00e1n entre el centeno (The Catcher in the Rye)<\/em> cuya traducci\u00f3n del citado t\u00edtulo est\u00e1 sujeto a una controversia sobre el sentido de la misma: pero que a nadie se le escapa que el autor pudo camuflar, despistando la atenci\u00f3n del personal, con una explicaci\u00f3n incre\u00edble sobre la figura del <em>catcher<\/em>, el jugador de beisbol que se mantiene oculto a los ojos del bateador.<br \/>\nLlegados a este punto, no podemos obviar el influjo de las drogas en la contracultura <em>beat<\/em>, que tiene en <strong>Jack Kerouac<\/strong> a uno de sus m\u00e1ximos exponentes.<br \/>\nLo que muchos no saben, es que Kerouac \u2013que llegaba a las entrevistas con una copilla de m\u00e1s que le ayudase a sobrellevar su timidez\u2013, escribi\u00f3 su obra m\u00e1s representativa <em>On the road<\/em>, puesto hasta las cejas de benzedrina.<br \/>\nDe los viajes a otras dimensiones con el \u00e1nimo de experimentar beat\u00edficos raptos m\u00edsticos o diab\u00f3licos episodios epistemol\u00f3gicos de la supra realidad, tampoco se han privado algunos autores de lengua hispana. Desde <strong>Rub\u00e9n Dar\u00edo <\/strong>seg\u00fan se dice, pasando por <strong>Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3<\/strong> y terminando con <strong>Antonio Escohotado<\/strong>, autor este \u00faltimo, de los tratados m\u00e1s extensos en los planos cultural y antropol\u00f3gico sobre el uso recreativo de las drogas y cuya obra, <em>Historia general de las drogas<\/em>, es de obligada lectura.<br \/>\nPero no quiero despedir esta columna sin citar a un autor de mi especial predilecci\u00f3n.<br \/>\nEl escritor modernista <strong>Ram\u00f3n Mar\u00eda del Valle-Incl\u00e1n<\/strong>, a quien su m\u00e9dico le recet\u00f3 hach\u00eds para sus dolencias y al que se ve que se aficion\u00f3, pues entre su f\u00e9rtil producci\u00f3n literaria nos dej\u00f3 esta joya publicada con el t\u00edtulo <em>La pipa de Kif<\/em>. Una orgi\u00e1stica recreaci\u00f3n de un universo de sensaciones, de la cual, extraer\u00e9 dos estrofas de las m\u00e1s conocidas y sabrosas\u2026<\/p>\n<p>\u00a1Adormideras! Feliz neblina,<br \/>\nhumo de opio que ama la China.<br \/>\nEl opio evoca sue\u00f1os azules,<br \/>\nlacas, tortugas, leves cha\u00fales.<br \/>\nOjos pintados, pies imposibles,<br \/>\nlacias coletas, sables terribles.<br \/>\nVerdes dragones, sombras chinescas,<br \/>\ntr\u00e1gicas farsas funambulescas.<br \/>\nGenuflexiones de Mandarines,<br \/>\nsabias princesas en palanquines.<br \/>\nY nombres largos como poemas<br \/>\nque evocan flores, astros y gemas.<\/p>\n<p>\u00a1Verdes venenos! \u00a1Yerbas letales<br \/>\nde Para\u00edsos Artificiales!<br \/>\nA todos vence la marihuana,<br \/>\nque da la ciencia del Ramayana.<br \/>\n\u00a1Oh! Marihuana, verde neum\u00f3nica,<br \/>\ncannabis \u00edndica et babil\u00f3nica.<br \/>\nAbres el s\u00e9samo de la alegr\u00eda,<br \/>\nc\u00e1\u00f1amo verde, kif de Turqu\u00eda.<br \/>\nYerba del Viejo de la Monta\u00f1a,<br \/>\nel Santo Oficio te hall\u00f3 en Espa\u00f1a.<br \/>\nYerba que inicias a los faquires,<br \/>\nllena de goces y D\u00edes Ires.<br \/>\n\u00a1Verde esmeralda -loa el poeta<br \/>\npersa- tu verde visti\u00f3 el profeta!<br \/>\n(Kif -yerba verde del persa- es<br \/>\nel achisino bhang bengal\u00e9s.<br \/>\nCharas que fuma sobre el div\u00e1n,<br \/>\nentre odaliscas, el Gran Sult\u00e1n.)<br \/>\nFinis<br \/>\nSe apag\u00f3 el fuego de mi cachimba,<br \/>\ny no consigo ver una letra.<br \/>\nMientras enciendo -taramba y timba,<br \/>\ntumba y taramba- pongo una +.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiero, al comienzo de este art\u00edculo, dejar constancia de que no me meto nada. Les juro que estoy limpio y tienen mi palabra de que ninguna p\u00e1gina que yo firme \u2013y que ustedes lean benevolentemente\u2013, ser\u00e1 fruto de un atrac\u00f3n de peyote, o producto de un estratosf\u00e9rico cuelgue tras una tisana de datura stramonium. Es<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/10\/19\/el-escritor-alucinado\/\">leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":616,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-615","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/files\/2013\/10\/Hombre-agarrado-a-seta.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3rJ80-9V","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=615"}],"version-history":[{"count":23,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/615\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":639,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/615\/revisions\/639"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media\/616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}