{"id":499,"date":"2013-09-21T23:28:17","date_gmt":"2013-09-21T23:28:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/?p=499"},"modified":"2013-09-23T01:37:54","modified_gmt":"2013-09-23T01:37:54","slug":"un-hombre-libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/09\/21\/un-hombre-libre\/","title":{"rendered":"Un hombre libre"},"content":{"rendered":"<p>UN RELATO DE MIGUEL \u00c1NGEL MONTANARO<\/p>\n<p>\u2013Est\u00e1s muy equivocada si crees que me puedes controlar. \u00bfMe oyes? \u00bfPara qu\u00e9 habr\u00e9 pasado toda la noche intentando explicarte lo que no quieres comprender? \u00a1Todas las t\u00edas sois iguales, joder! Al final siempre quer\u00e9is dominar la relaci\u00f3n y yo no soy como esos calzonazos que tragan con todo. No se\u00f1or. Esto es lo que hay. \u00a1O lo tomas o lo dejas! pero a mi nadie me pone un collar en el cuello para llevarme adonde quiera. Para mi, lo primero, es mi libertad. \u00bfTe lo repito otra vez? \u00a1Mi libertad! As\u00ed que, ya sabes lo que hay. Pi\u00e9nsatelo y cuando hayas tomado una decisi\u00f3n, ya sabes donde encontrarme, nena \u2013sentenci\u00f3 asiendo el pomo de la puerta de la habitaci\u00f3n de aquel hotelito de carretera.<br \/>\n\u2013\u00bfEs que me vas a dejar aqu\u00ed? \u2013pregunt\u00f3 ella con la voz quebrada.<br \/>\n\u2013\u00bfNo pensar\u00e1s que voy a cargar contigo para que me amargues tambi\u00e9n la vuelta a Madrid? De eso nada, monada. Te coges un autob\u00fas que yo me las piro y no te preocupes, que ya pago yo la habitaci\u00f3n \u2013bram\u00f3 dando un portazo y dejando a la chica sollozando sobre las s\u00e1banas de aquella cama de paso.<br \/>\nCuando abandon\u00f3 el pasillo que repart\u00eda los cuartos numerados, sus pasos resonaron poderosos y se sinti\u00f3 un hombre de verdad.\u00a0De los que ya no quedan. M\u00e1s a\u00fan, de esos que quiz\u00e1 no hayan existido nunca.<br \/>\nDej\u00f3 el casco sobre el mostrador de la recepci\u00f3n y puls\u00f3 el timbre. Unos segundos m\u00e1s tarde, el adormilado recepcionista de guardia sali\u00f3 del cuarto interior frot\u00e1ndose los ojos.<br \/>\n\u2013Me cobra la 109 por favor -pidi\u00f3 autoritario.<br \/>\n\u2013Cre\u00eda que se iban a quedar todo el fin de semana.<br \/>\n\u2013Pues va a ser que no. Bueno, la se\u00f1orita que haga lo que quiera. Yo le pago esta noche y me voy. Si ella quiere quedarse, ap\u00e1\u00f1ense ustedes \u2013buf\u00f3 sacando la billetera que llevaba enganchada con una cadenilla al bolsillo trasero de su pantal\u00f3n de cuero.<br \/>\n\u2013Pero son solo las siete, puede usted quedarse hasta las doce, que es la hora en la que\u2026<br \/>\n\u2013\u00bfNo me ha o\u00eddo usted? Que yo me voy \u2013cort\u00f3.<br \/>\n\u2013Muy bien. Son cuarenta y ocho euros \u2013dijo acogotado el empleado, pulsando el bot\u00f3n del ordenador para imprimir la cuenta.<br \/>\n\u2013Tenga. Qu\u00e9dese la vuelta y gu\u00e1rdese la factura. A mi me sobran los papeles \u2013dijo poniendo un billete de cincuenta euros sobre el mostrador.<br \/>\nCuando sali\u00f3 al exterior cerr\u00f3 la cremallera de su cazadora de piel y se ajust\u00f3 los auriculares del reproductor de m\u00fasica antes de enfundarse el casco. Arranc\u00f3 su <em>custom<\/em> de trescientos cincuenta caballos y el olor de las primeras gotas de gasolina al quemarse, mezclado con el ronroneo del motor, le reconciliaron con el mundo y con aquella ma\u00f1ana de febrero.<br \/>\nEncendi\u00f3 el reproductor musical y los acordes de <em>Ride like the wind<\/em>\u00a0 le impulsaron hacia la carretera sinti\u00e9ndose un hombre verdaderamente libre mientras tarareaba el estribillo\u2026 <em>Ride like the wind to be free again<\/em>&#8230;<br \/>\nQuer\u00eda llegar a Madrid lo antes posible, as\u00ed, podr\u00eda disfrutar de una ma\u00f1ana de ca\u00f1as con los amigos. Esos que siempre estar\u00edan ah\u00ed para compartir su libertad y que le hab\u00edan advertido de que se estaba enco\u00f1ando con Puri, la mujer que hab\u00eda abandonado en el motel, despu\u00e9s de haber salido espor\u00e1dicamente con ella durante un a\u00f1o.<br \/>\nRepaso sobre el asfalto las curvas de su existencia.<br \/>\nNunca hab\u00eda conseguido poner su vida en com\u00fan con ninguna mujer. A todas les encontr\u00f3 siempre un fallo, una debilidad, o un car\u00e1cter dominante que las inhabilitaba para emparejarse con \u00e9l.<br \/>\n&lt;&lt;Yo soy como <em>Marlon Brando<\/em>\u00a0 en <em>The Wild One<\/em>, un rebelde al que nadie puede encadenar con est\u00fapidas convenciones sociales&gt;&gt;, rumi\u00f3 convencido.<br \/>\nMir\u00f3 su reloj. Quiso abreviar esa hora de ruta que le quedaba hasta la capital y le meti\u00f3 gas al pu\u00f1o de la moto. Una decisi\u00f3n fatal, ya que le fotografi\u00f3 un radar e inmediatamente le dio el alto un control de la Guardia Civil, oculto en el horizonte invisible de aquel traicionero cambio de rasante.<br \/>\n&lt;&lt;\u00a1Joder, los <em>picoletos<\/em>!&gt;&gt;, maldijo reduciendo in\u00fatilmente la velocidad.<br \/>\nDetuvo la motocicleta junto al guardia que le hizo se\u00f1ales para que aparcase en el arc\u00e9n y apag\u00f3 la m\u00fasica.<br \/>\n\u2013Su documentaci\u00f3n y los papeles de la moto \u2013salud\u00f3 mec\u00e1nicamente el agente.<br \/>\n\u2013\u00bfQuiere tambi\u00e9n el resguardo del seguro? \u2013pregunt\u00f3 intentando ganarse al guardia, mientras sacaba la documentaci\u00f3n de la cartera que guardaba en el interior del asiento.<br \/>\n\u2013No es necesario. Estamos informatizados y ahora, cuando el compa\u00f1ero introduzca sus datos en el ordenador del coche patrulla, sabremos si circula usted con el seguro al d\u00eda o no. Hoy ya no se escapa nadie de sus obligaciones con la Administraci\u00f3n, caballero \u2013asegur\u00f3 neutro.<br \/>\nAl minuto, el agente le informaba de que le denunciar\u00edan por exceso de velocidad. Le hab\u00edan cazado a ciento treinta kil\u00f3metros por hora en un tramo de noventa. La sanci\u00f3n de cuatrocientos euros llevaba aparejada la p\u00e9rdida de cuatro puntos del permiso de conducci\u00f3n.<br \/>\n\u2013Vaya palo \u2013murmur\u00f3 abatido al doblar la multa.<br \/>\n\u2013Pues se libra usted de que le hagamos un control de alcoholemia. Los s\u00e1bados por la ma\u00f1ana, bien temprano, los hacemos para detectar a esos conductores que han empezado a beber el viernes por la noche. Pero con los recortes que estamos sufriendo, solo tenemos disponibles boquillas y alcohol\u00edmetros para los controles de las entradas y salidas de las capitales, y aqu\u00ed, en esta comarcal entre Tur\u00e9gano y Madrid, se libra usted de que le hagamos soplar. Que tenga un buen d\u00eda. Circule \u2013orden\u00f3 con una especie de sonrisa reglamentaria.<br \/>\nRefunfu\u00f1ando su enfado se ajust\u00f3 el casco y busc\u00f3 una nueva melod\u00eda que le amortiguase el disgusto. Sintoniz\u00f3 una de sus favoritas: <em>Libre<\/em>, de Nino Bravo, y sigui\u00f3 su marcha d\u00e1ndole vueltas a su apurada situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Su trabajo temporal de administrativo en una gestor\u00eda le daba tan solo para echarle gasolina a la moto durante diez d\u00edas y comer sopa de sobre el resto del mes. No quer\u00eda humillarse pidi\u00e9ndole prestado el dinero a su padre, un pobre pensionista, para pagar la multa de tr\u00e1fico.<br \/>\nCuando lleg\u00f3 a casa, recogi\u00f3 el correo que le hab\u00eda llegado el d\u00eda anterior, cuando hab\u00eda salido hacia Segovia con su novia en pr\u00e1cticas. Se sent\u00f3 en el sof\u00e1 y repas\u00f3 las cartas. Dej\u00f3 para abrir en \u00faltimo lugar la que le hab\u00eda enviado el Servicio Madrile\u00f1o de Salud y rasg\u00f3 el sobre de la primera, que abri\u00f3 con aprensi\u00f3n al venir de la Tesorer\u00eda General de la Seguridad Social. En ella, le informaban de que el alta en su nuevo trabajo ya constaba en los ficheros automatizados del Estado; y de paso, le adjuntaban el resumen de su vida laboral, junto a un folleto, para que lo rellenase en el caso de que alg\u00fan dato no se correspondiese con los que ten\u00eda en su poder la Administraci\u00f3n.<br \/>\nLa segunda misiva era del Ayuntamiento, donde le recordaban que deb\u00eda notificar cualquier cambio de direcci\u00f3n o de numeraci\u00f3n de su cuenta bancaria y tener al d\u00eda sus datos para el pago del impuesto de circulaci\u00f3n de su motocicleta.<br \/>\nDesech\u00f3 leer las cartas del banco, sab\u00eda que solo encontrar\u00eda en ellas los extractos de su menguada cuenta corriente y algunas ofertas de planes de pensiones.<br \/>\nAbrumado por la ingente cantidad de correspondencia administrativa, le asalt\u00f3 la imperiosa necesidad de salir a la calle con alguien a quien poder confiarle su penosa salida de fin de semana y decidi\u00f3 llamar a Luismi, su amigote de farras. Adem\u00e1s, con un poco de suerte, su amigo podr\u00eda prestarle esos cuatrocientos euros que le acababa de recaudar el Estado en medio de la nada. Al fin y al cabo, Luismi era el propietario del concesionario donde hab\u00eda adquirido la motocicleta y deber\u00eda hacerse responsable, al menos en parte, de su percance econ\u00f3mico, porque le hab\u00eda asegurado que aquella moto no pasaba de los ciento veinte kil\u00f3metros por hora.<br \/>\nAl tercer intento consigui\u00f3 que su amigo le atendiese la llamada.<br \/>\n\u2013\u00bfD\u00f3nde andas macho, que no me coges el tel\u00e9fono? \u2013dijo tratando de ocultar su estupor, al escuchar la sensual bachata que sonaba de fondo.<br \/>\n\u2013\u00a1Hombre Silverio! \u00a1Adivina! Estoy ahora mismo con <em>el Chepa<\/em> y con Ramiro en un ferry costeando Formentera.<br \/>\n\u2013Me est\u00e1s vacilando.<br \/>\n\u2013Te lo juro t\u00edo. Como nos dijiste la semana pasada que te ibas con tu Puri a Segovia, nos apuntamos a un crucero de fin de semana solo para solteros y divorciados \u2013anunci\u00f3 plet\u00f3rico.<br \/>\nEn ese momento se alegr\u00f3 de que su amigo no le viese la cara. Podr\u00eda pasar por el mayor est\u00fapido de la faz de la tierra.<br \/>\n\u2013Oye Luismi, he tenido un problemilla y querr\u00eda que me echases un cable.<br \/>\n\u2013Joder, Silverio, t\u00edo. No me vengas ahora con amarguras. \u00bfEst\u00e1s en un hospital o algo as\u00ed?<br \/>\n\u2013Hombre, no, pero\u2026<br \/>\n\u2013Nada, nada \u2013cort\u00f3\u2013. Si no est\u00e1s a punto de estirar la pata, lo que sea que te pase podr\u00e1 esperar. Estamos aqu\u00ed con tres amigas alemanas que van a pagar todas juntas las putadas que nos est\u00e1 haciendo <em>la Merkel<\/em>. \u00bfNo dicen que a las alemanas les encantas las salchichas? \u00a1Pues hoy van a probar una salchicha espa\u00f1ola bien <em>grossen<\/em>! \u2013ri\u00f3 acompa\u00f1ado de un coro de risas femeninas\u2013. \u00a1Hala majet\u00f3n! ya nos vemos el lunes si eso. \u2013Se despidi\u00f3 con la voz perdida en la m\u00fasica ambiente.<br \/>\nSe qued\u00f3 mirando at\u00f3nito el m\u00f3vil, para arrojarlo un segundo despu\u00e9s al sof\u00e1. Justo en ese momento, el aparato comenz\u00f3 a sonar y al encenderse la pantalla del tel\u00e9fono, se le ilumin\u00f3 el rostro.&lt;&lt;Es Puri. Sab\u00eda que no puede vivir sin mi&gt;&gt;, se dijo para sus adentros al descolgar la llamada.<br \/>\n\u2013Dime \u2013contest\u00f3 soberbio.<br \/>\n\u2013\u00bfSilverio San Rom\u00e1n?<br \/>\n\u2013\u00bfQui\u00e9n es? \u2013pregunt\u00f3 extra\u00f1ado.<br \/>\n\u2013Buenos d\u00edas. Soy Gladys Duarte \u2013son\u00f3 la voz de una mujer joven con un marcado acento sudamericano\u2013. Le llamo de la compa\u00f1\u00eda <em>Chuflafone<\/em>, nos ha llegado la portabilidad de su anterior compa\u00f1\u00eda telef\u00f3nica, <em>Timostar<\/em> \u00bfAh\u00e1? Le llamaba para que nos confirme si desea cambiar el n\u00famero de su terminal o desea continuar con el mismo?<br \/>\n\u2013No, no. El mismo. D\u00e9jenme el mismo n\u00famero \u2013respondi\u00f3\u2013, supongo que necesitar\u00e1n mis datos personales \u2013suspir\u00f3.<br \/>\n\u2013No, se\u00f1or San Rom\u00e1n. Al hacer la portabilidad con nosotros, la compa\u00f1\u00eda con la que usted contrat\u00f3 anteriormente nos ha suministrado todos los datos necesarios \u00bfAh\u00e1? Usted es Silverio San Rom\u00e1n Vidal. Nacido en Madrid el quince de agosto de mil novecientos setenta y uno \u00bfAh\u00e1? Su DNI es el\u2026<br \/>\n\u2013Vale, vale, vale \u2013ataj\u00f3 apabullado\u2013, hagan ustedes lo que tengan que hacer \u2013dijo al colgar la llamada, cuando la operadora insist\u00eda en ofrecerle un paquete de servicios telef\u00f3nicos adaptado a su perfil de consumidor que inclu\u00eda una oferta de llamadas \u00a0para hablar con su pareja a cero c\u00e9ntimos el minuto.<br \/>\nHundi\u00f3 el rostro entre sus manos y se qued\u00f3 absorto en su rid\u00edcula humanidad.<br \/>\n&lt;&lt;\u00a1No! \u00a1Que llame ella! \u00a1Yo soy un rebelde! \u00a1Un asocial! \u00a1nadie puede controlarme! \u00a1Ni parejas ni leches!&gt;&gt;, protest\u00f3 alcanzando su ordenador port\u00e1til con la intenci\u00f3n de enviarle a Puri un correo lo suficientemente hiriente, como para que ella se arrastrase a sus pies en cuanto lo leyese.<br \/>\nAl encender el equipo le apareci\u00f3 sobreimpreso en la pantalla el aviso de que su antivirus hab\u00eda caducado. Tuvo que introducir sus datos de correo electr\u00f3nico y los d\u00edgitos de su tarjeta de cr\u00e9dito, para efectuar el pago que instalar\u00eda una nueva versi\u00f3n del programa que le proteger\u00eda de nuevas amenazas virales detectadas en la red. Cuando consigui\u00f3 instalar el nuevo antivirus se cay\u00f3 el servidor y frustrado, apag\u00f3 el equipo.<br \/>\nDesesperado, deambul\u00f3 por los escasos treinta metros del apartamento que hab\u00eda conseguido alquilar en aquel viejo edificio de Carabanchel Bajo.<br \/>\nRepar\u00f3 en la carta del Servicio de Salud y tras insuflarse \u00e1nimos, se sent\u00f3 a leerla. Los temores del m\u00e9dico de cabecera se hab\u00edan confirmado con la gastroscopia que le hab\u00edan realizado la semana anterior: ten\u00eda una \u00falcera estomacal del tama\u00f1o de un volc\u00e1n polinesio. En el informe, le daban una nueva cita para recetarle la medicaci\u00f3n adecuada junto a un listado de alimentos y bebidas que no podr\u00eda consumir en adelante. Adem\u00e1s, le instaban a comunicar cualquier cambio de domicilio o situaci\u00f3n civil para ajustar su identidad al modelo de la nueva tarjeta sanitaria nacional que se adjudicar\u00eda pr\u00f3ximamente a todos los ciudadanos.<br \/>\nHizo una pelota con la carta y al arrojarla sobre la encimera, rebot\u00f3 cay\u00e9ndole sobre el pecho. Amargado, alcanz\u00f3 la botella de <em>bourbon<\/em> que ocultaba detr\u00e1s de la colecci\u00f3n de novela negra que copaba la min\u00fascula estanter\u00eda. Siempre se hab\u00eda identificado con los protagonistas de esos relatos polic\u00edacos; veteranos comisarios reconvertidos en detectives privados, asesinos profesionales con problemas de conciencia y solitarios trompetistas de jazz que siempre se enamoraban de mujeres fatales que dejaban su carm\u00edn en los cigarrillos que abandonaban a su paso.<br \/>\nConect\u00f3 la mini cadena y seleccion\u00f3 un disco compacto donde Joan Manuel Serrat interpretaba el c\u00e9lebre poema de Miguel Hern\u00e1ndez: \u00ab<em>Para la Libertad\u00bb<\/em>.<br \/>\nPuso la botella sobre la mesita de formica <em>sesentera<\/em> que le separaba del televisor y resopl\u00f3. El informe m\u00e9dico desaconsejaba el alcohol, pero su m\u00edsera existencia lo reclamaba como una puta sedienta.<br \/>\nAdmir\u00f3 el pavo salvaje dibujado magistralmente en la etiqueta de aquella botella de <em>Wild Turkey<\/em>. Siempre hab\u00eda bebido el mismo <em>whiskey<\/em> americano desde que vio a <em>Clint Eastwood<\/em>\u00a0 pedirlo en la pel\u00edcula <em>The Eiger Sanction<\/em>. Le gustaba que se escribiese <em>whiskey<\/em> y no <em>whisky<\/em>, y sobre todo, le gustaba beber lo mismo que beb\u00eda el tipo m\u00e1s duro entre los duros. Se acopl\u00f3 el gollete de la botella en la boca y la tarde cay\u00f3 como una <em>neglig\u00e9<\/em> de seda por los muslos de la hero\u00edna de una de sus novelas favoritas.<br \/>\nAl llegar la noche, un pinchazo brutal en el est\u00f3mago le hizo encogerse sobre si mismo. Sudoroso y dolorido, pero por encima de todo, arrepentido y bebido, alcanz\u00f3 el tel\u00e9fono m\u00f3vil para llamar a Puri y tecle\u00f3 el n\u00famero con dificultad\u2026<br \/>\n\u2013No cre\u00ed que fueras capaz de cogerme el tel\u00e9fono \u2013son\u00f3 suplicante.<br \/>\n\u2013Ya sabes que no te tengo en cuenta tus salidas de tono \u2013respondi\u00f3 tranquila.<br \/>\n\u2013Estoy mal, Puri. Y me duele mucho el est\u00f3mago \u2013dijo con la voz gangosa.<br \/>\nLa escuch\u00f3 suspirar y tras una dram\u00e1tica pausa, ella le respondi\u00f3.<br \/>\n\u2013No me digas que has bebido. Sabes que te sienta fatal.<br \/>\n\u2013Una botella de <em>bourbon<\/em> casi entera \u2013hip\u00f3 agarr\u00e1ndose la tripa\u2013, ven, por favor. Te necesito. Cre\u00eda que era un hombre especial y me he dado cuenta de que solo soy, un hombre solo. \u00a1Un pringao! \u2013se lament\u00f3 afligido.<br \/>\n\u2013\u00a1Venga tonto! No digas esas cosas, que me entristeces. En media hora llego a tu casa. Me pasar\u00e9 por una farmacia de guardia para comprar algo que te alivie y te har\u00e9 una manzanilla. Despu\u00e9s te sentir\u00e1s mejor y te har\u00e9 mimos hasta que se te pase \u2013asegur\u00f3 reconfort\u00e1ndole.<br \/>\n\u2013\u00bfSabes una cosa? Cre\u00eda que era libre y me he dado cuenta de que estoy controlado como un preso en un penal de m\u00e1xima seguridad. \u00a1Esta vida es una puta c\u00e1rcel donde todo el mundo te controla! \u2013llorique\u00f3.<br \/>\n\u2013No le des m\u00e1s vueltas a esas cosas. Piensa que enseguida estoy ah\u00ed contigo y ya ver\u00e1s que pronto se te pasa el dolor.<br \/>\n\u2013No tardes, Puri\u2026<br \/>\n\u2013Hasta luego cielo. \u2013Se despidi\u00f3 cari\u00f1osa.<br \/>\nParec\u00eda como si ella hubiese estado esperando la llamada telef\u00f3nica de Silverio y cuando se mir\u00f3 en el espejo, antes de abandonar su apartamento, sonri\u00f3 de una manera extra\u00f1a.<br \/>\n&lt;&lt;Que equivocado est\u00e1s, amor m\u00edo, si piensas que todo el mundo te controla. Falto yo&gt;&gt;. Dijo al colgarse el bolso al hombro antes de cerrar la puerta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN RELATO DE MIGUEL \u00c1NGEL MONTANARO \u2013Est\u00e1s muy equivocada si crees que me puedes controlar. \u00bfMe oyes? \u00bfPara qu\u00e9 habr\u00e9 pasado toda la noche intentando explicarte lo que no quieres comprender? \u00a1Todas las t\u00edas sois iguales, joder! Al final siempre quer\u00e9is dominar la relaci\u00f3n y yo no soy como esos calzonazos que tragan con todo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/09\/21\/un-hombre-libre\/\">leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":501,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-499","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/files\/2013\/09\/Quim-Guti\u00e9rrez-Sexy-Boy-Moto.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3rJ80-83","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=499"}],"version-history":[{"count":38,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":538,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/499\/revisions\/538"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media\/501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}