{"id":377,"date":"2013-07-27T06:51:03","date_gmt":"2013-07-27T06:51:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/?p=377"},"modified":"2013-07-27T06:59:29","modified_gmt":"2013-07-27T06:59:29","slug":"mecachis-en-la-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/07\/27\/mecachis-en-la-mar\/","title":{"rendered":"Mecachis en la mar"},"content":{"rendered":"<p>Suelo volver a mi tierra por verano. Esta circunstancia impregnar\u00e1 mis columnas de cierto sabor a salitre durante las tres pr\u00f3ximas semanas.<br \/>\nLa vuelta al terru\u00f1o me supone el reencuentro con la mar y con sus hijos.<br \/>\nMis hermanos.<br \/>\nLa mar \u2013al igual que otras madres que nos ense\u00f1aron los cl\u00e1sicos\u2013, tiene hijos biol\u00f3gicos y tambi\u00e9n, otros hijos, a los que llamaremos: postizos.<br \/>\nLos primeros nombran a su madre, siempre, como: \u201cla mar\u201d.<br \/>\nLos segundos, la llaman de cualquier manera; el mar, los mares, el oc\u00e9ano y \u00faltimamente se usa mucho la frase: \u201c\u00a1joder t\u00edo! \u00bfQue pasada el agua, no?&#8230;\u201d<br \/>\nLos hijos que han echado los dientes cerca de su madre, la aman y la respetan y por lo general, callan, cuando vienen sus hermanos de pega a darles lecciones que todav\u00eda no han aprendido ellos mismos; entonces la mar, demuestra su autoridad y deja en evidencia a aquellos que, no habiendo nacido junto a ella, presumen de conocerla.<br \/>\nHasta donde s\u00e9, soy tataranieto, bisnieto, nieto, hijo y hermano de marinos. Nac\u00ed en el antiguo Hospital de la Armada de Cartagena (hoy Universidad), me cri\u00e9 en las Casas de la Marina, estudi\u00e9 en colegios e institutos de la Marina y con diecis\u00e9is a\u00f1os, me quit\u00e9 los pantalones cortos, para cambiarlos por el uniforme de de la Armada. Me form\u00e9 en una academia de Marina y ocho a\u00f1os navegando, me sirvieron para conocer a la mar con bastante fundamento; aunque nunca se puede llegar a saber todo de ella y ese, es parte de su encanto. Lo mismo que nos gustan a los hombres las mujeres sin pasado.<br \/>\nDurante los a\u00f1os que estuve embarcado realic\u00e9 todo tipo de navegaciones y llegu\u00e9, por razones de mi cargo en el puente de gobierno, a plantear singladuras llamadas &lt;de caj\u00f3n grande&gt;; como la que nos llev\u00f3 en su d\u00eda a cruzar el Estrecho de Mesina para atracar primero en la isla de Creta y despu\u00e9s de tocar el puerto del Pireo, en Atenas, volver a Espa\u00f1a cruzando el Canal de Corinto.<br \/>\nHe visto de casi todo en la mar, pero lo fundamental, es que aprend\u00ed a leerla y sobre todo, aprend\u00ed a respetarla.<br \/>\nMe licenci\u00e9 y convalid\u00e9 mis estudios n\u00e1uticos por el t\u00edtulo de la Marina Mercante que me faculta a poder embarcarme de nuevo, si as\u00ed lo quisiera, como oficial de puente en cierto tipo de buques con un tonelaje determinado; y aunque nunca hay que escupir al cielo, de momento prefiero seguir navegando en las redes sociales y volcarme \u00a0en mi faceta literaria, a la que reencontr\u00e9, aguard\u00e1ndome fiel en puerto, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os varado tierra adentro.<br \/>\nComo pueden comprobar, s\u00e9 de lo que les voy a hablar a continuaci\u00f3n, por lo tanto, no caer\u00e9 en el error que nos recordaba el gran <strong>Juan Goytisolo<\/strong>, cuando vino a decir algo as\u00ed como que: \u201clo corriente en Espa\u00f1a, es que mucha gente habla de lo que no tiene ni idea\u201d. Yo le pondr\u00eda el contrapunto: ni puta idea.<br \/>\nA lo que vamos. No s\u00e9 si ustedes reparan en las noticias que aparecen puntuales en \u00e9poca veraniega, acerca de rescates de embarcaciones de reducida eslora que se han hundido por m\u00faltiples circunstancias y un elemento com\u00fan: el infantilismo incurable de los adultos que las pilotaban.<br \/>\nLos protagonistas de esas desafortunadas cr\u00f3nicas, son, en su pr\u00e1ctica totalidad, marineros de agua dulce.<br \/>\nInconscientes con un <em>titul\u00edn<\/em>, que han realizado un cursillo \u2013a todas luces insuficiente\u2013, para adentrarse en la mar, aunque sea a una miserable docena de millas de la costa.<br \/>\nMiren, la mar no entiende de calificaciones acad\u00e9micas, si se pone puta, se pone puta para grumetes y capitanes, y cuando eso sucede, o sabes lo que tienes entre manos y donde est\u00e1s, o a tragar agua, amiguito.<br \/>\nEl problema siempre se agrava, porque generalmente, el &lt;lobo de mar&gt;, no sale \u00a0solo a navegar \u2013as\u00ed no puede fardar de sus amplios conocimientos marineros\u2013, sino que se hace acompa\u00f1ar de la esposa, dos cr\u00edos peque\u00f1os, suegra y perrito <em>yorkshire<\/em>; y como les dec\u00eda, cuando la mar se pone brava, es cuando a <em>los se\u00f1ores de Tontinez<\/em>, les vienen las madres m\u00edas.<br \/>\nY los lloriqueos por canal 16.<br \/>\nDe hecho, si quieren ustedes comprarse un barquito, les recomiendo el mes de septiembre, que es cuando m\u00e1s &lt;abandonos&gt; de la vocaci\u00f3n marinera se producen despu\u00e9s de los sustillos\u2026<br \/>\nS\u00e9 que alrededor de la expedici\u00f3n de estos t\u00edtulos hay un negocio suculento para las academias n\u00e1uticas y que el Estado necesita recaudar. Esas tarjetas deportivas suponen unos ping\u00fces ingresos para la Administraci\u00f3n, pero es una verg\u00fcenza leer el temario exigido y sobre todo, las horas de pr\u00e1cticas requeridas, que facultan a personas que no saben usar decentemente un anem\u00f3metro de cazoleta, a largar amarras en un puerto.<br \/>\nPuedo estar equivocado, pero soy de la opini\u00f3n de que el dinero te puede dar acceso a un examen y a un t\u00edtulo, pero nunca te dar\u00e1 la pericia necesaria para salir a la mar. Eso es cuesti\u00f3n de a\u00f1os.<br \/>\nBajo mi punto de vista, es necesario aumentar el nivel de conocimientos y los d\u00edas de mar necesarios y contrastados para expedir esos t\u00edtulos.<br \/>\nEsto que estoy diciendo aqu\u00ed, cr\u00e9anme, es lo que hay, lo que todos sabemos, lo que miles dicen en privado y lo que nadie se atreve a decir en p\u00fablico.<br \/>\nSi les puedo asegurar, que he perdido la cuenta de los marinos de pupitre que tuvimos en su d\u00eda que socorrer en la mar, cuando \u00e9sta, decidi\u00f3 inesperadamente, hacerles un examen pr\u00e1ctico.<br \/>\nUn examen sorpresa que no pudieron comprar.<br \/>\nY alg\u00fan d\u00eda, les contar\u00e9 la aventura de los tripulantes de un trimar\u00e1n que auxiliamos cuando volcaron, y tuvieron la desfachatez de pedirnos prestado el equipo del buceador de abordo, para tratar de desenredar el aparejo que se hab\u00eda enmara\u00f1ado en el palo.<br \/>\nLa gente es que ve mucha tele.<br \/>\n\u00bfSaben? A m\u00ed no se me ocurre iniciar una expedici\u00f3n de alta monta\u00f1a. No conozco esa disciplina y le tengo mucho respeto a ese medio. De hecho, grandes y experimentados monta\u00f1eros dejan sus vidas en las cimas.\u00a0Por algo ser\u00e1.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 les hace pensar a tantos ciudadanos que la mar es una piscina grande?<br \/>\nYo se lo dir\u00e9. La idiocia m\u00e1s absoluta. Y la soberbia.<br \/>\nHagan la prueba. Si\u00e9ntense un par de tardes o noches en cualquier club n\u00e1utico y escuchar\u00e1n frases como estas: \u201c Bah\u2026 yo al Mediterr\u00e1neo no lo considero un mar, mar\u201d\u2026 o\u2026 \u201cEl Cant\u00e1brico, eso si que un mar y no el Mediterr\u00e1neo, que es una charca\u201d\u2026<br \/>\nLo que les dec\u00eda. Ni puta idea. Exceptuando el tif\u00f3n en el Atl\u00e1ntico que les narr\u00e9 en mi art\u00edculo <em>\u201cPur\u00e9 de milagros\u201d<\/em>, las peores mares que he cogido han sido siempre en el Mediterr\u00e1neo, donde he visto a la mar arrancarle un palo a un dragaminas, o donde he llegado a navegar durante diecis\u00e9is d\u00edas seguidos con mala mar en el Golfo de Le\u00f3n, al sur de Toul\u00f3n.<br \/>\nLo que me fascina, es que trabas conversaci\u00f3n \u2013mal\u00e9vola aunque inocentemente\u2013, con los que pronuncian estos disparates, y resulta que salvando las veces que han pescado truchas en el pantano de su pueblo \u2013all\u00e1 por <em>Cercedilla del Jamonete<\/em>, en el marinero Sistema Central\u2013, es la tercera o cuarta vez que han subido a un chinchorro de poco m\u00e1s de tres metros de eslora. Eso s\u00ed, lo primero que hacen, una vez conseguido el titulito, es comprarse el uniforme (s\u00ed, la marina de recreo tiene uniforme reglado y de uso potestativo) con la intenci\u00f3n de parecer almirantes de la mar serena y hacerse fotos para ver si pillan, as\u00ed, en plan oficial y caballero.<br \/>\nSoy un iluso, siempre hab\u00eda pensado que en esta vida, los galones se ganaban. O se peleaban. Ahora resulta que tambi\u00e9n se pueden comprar.<br \/>\nQue s\u00ed. Que yo tambi\u00e9n conozco aficionados con t\u00edtulos deportivos \u2013aunque se disfracen de almirante<strong> Nelson<\/strong> nunca ser\u00e1n marinos profesionales\u2013, que se apa\u00f1an perfectamente en sus embarcaciones. Pero no hablo en esta columna de la gente sensata que ha ido aprendiendo pacientemente, o de algunas personas nacidas en zonas costeras que han salido a navegar desde ni\u00f1os.<br \/>\nHablo de los domingueros de pantal\u00e1n, que son esos que han ido a una playa dos veces y a la tercera, se compran un barco.<br \/>\nAs\u00ed las cosas, admiradores lectores, si este verano reciben la invitaci\u00f3n del inefable cu\u00f1ado\/vecino\/compa\u00f1ero del trabajo \u2013amigo de la aventura y enemigo de la prudencia\u2013, que les propone: \u201csalir a darse una vuelta en su barco nuevo\u201d (salir a navegar) \u201cporque le va a ense\u00f1ar el mar\u201d (lamento quedarme por primera vez sin palabras) acu\u00e9rdense de lo le\u00eddo en esta columna.<br \/>\nIgual les salva la vida, mecachis en la mar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Suelo volver a mi tierra por verano. Esta circunstancia impregnar\u00e1 mis columnas de cierto sabor a salitre durante las tres pr\u00f3ximas semanas. La vuelta al terru\u00f1o me supone el reencuentro con la mar y con sus hijos. Mis hermanos. La mar \u2013al igual que otras madres que nos ense\u00f1aron los cl\u00e1sicos\u2013, tiene hijos biol\u00f3gicos y<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2013\/07\/27\/mecachis-en-la-mar\/\">leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":379,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-377","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/files\/2013\/07\/Me-cachis-en-la-mar.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3rJ80-65","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=377"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":385,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377\/revisions\/385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media\/379"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}