{"id":1176,"date":"2014-04-26T21:58:28","date_gmt":"2014-04-26T21:58:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/?p=1176"},"modified":"2014-04-27T12:25:23","modified_gmt":"2014-04-27T12:25:23","slug":"ciudad-de-cesares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2014\/04\/26\/ciudad-de-cesares\/","title":{"rendered":"Ciudad de C\u00e9sares"},"content":{"rendered":"<p>Hace unas semanas les promet\u00ed rememorar en esta p\u00e1gina sucesos e historias sorprendentes de la milenaria ciudad de Cartagena; una de las viejas capitales m\u00e1s antiguas de Europa \u2013ya lo era en el siglo III d.C.\u2013, y actualmente, de las m\u00e1s olvidadas.<br \/>\nSituaci\u00f3n incomprensible, habiendo sido esta esquina del Mediterr\u00e1neo, origen y fundamento de lo que hoy conocemos como Espa\u00f1a; porque no podemos olvidar que los romanos llamaron <em>Hispania<\/em> al territorio que los cartagineses llamaron siempre: <em>Isphanya<\/em>.<br \/>\nY de aquel per\u00edodo glorioso que algunos intentar obviar, otros nos empe\u00f1amos en rescatar cr\u00f3nicas imperecederas como las que les narrar\u00e9 a continuaci\u00f3n, protagonizadas, en esta ocasi\u00f3n, por dos nombres propios de nuestra cultura: <strong>Cayo Julio C\u00e9sar<\/strong> y <strong>Servio Sulpicio Galba<\/strong>.<br \/>\nDe <strong>Julio C\u00e9sar<\/strong>, el gran estratega romano, no les voy a revelar lo que todos ustedes saben; pero puede que ignoren que durante su estancia en la ciudad de <em>Carthago Nova<\/em> \u2013a la que lleg\u00f3 acompa\u00f1ado de su sobrino-nieto <strong>Octavio<\/strong>\u2013, y mientras se suced\u00eda la guerra contra <strong>Pompeyo<\/strong>, concedi\u00f3 a la misma en el a\u00f1o 44 a.C. el t\u00edtulo de <em>Colonia<\/em> en beneficio por su apoyo, pasando sus habitantes a gozar de la ciudadan\u00eda romana.<br \/>\nDe ah\u00ed la inscripci\u00f3n CVINC, que pueden encontrar hoy en el puerto cartagenero, iniciales de la leyenda: <em>Colonia Vrbs Iulia Nova Carthago<\/em>, pues el C\u00e9sar entre los c\u00e9sares, pertenec\u00eda a la noble familia patricia <em>Julia<\/em>.<br \/>\nEsta distinci\u00f3n supuso el traslado a la ciudad de colonos de Roma y el comienzo del despegue de la ciudad como centro neur\u00e1lgico del <em>Mare Nostrum<\/em>.<br \/>\nSin duda alguna, el acto de Julio C\u00e9sar, fue el de un gran C\u00e9sar agradecido a una ciudad leal.<br \/>\nDe <strong>Galba<\/strong> \u2013gracias a la rica historiograf\u00eda de <strong>Suetonio<\/strong>, entre otros autores\u2013, nos ha llegado hasta nuestros d\u00edas una semblanza n\u00edtida del personaje; la de un hombre avaro y cruel, atado a una ambici\u00f3n sin l\u00edmites.<br \/>\nGalba pertenec\u00eda a la aristocracia romana y goz\u00f3 del favor de <strong>Livia<\/strong>, esposa del emperador <strong>Tiberio<\/strong> y abuela \u2013como recordar\u00e1n gracias a la famosa serie televisiva brit\u00e1nica de <em>los 70<\/em>\u2013, del emperador <strong>Claudio<\/strong>, cuya cojera y tartamudez le mantuvieron a salvo de las traiciones y degollinas organizadas en torno al trono.<br \/>\n<strong>Cal\u00edgula<\/strong> orden\u00f3 a Galba poner orden en <em>Germania<\/em> \u2013cosa que consigui\u00f3\u2013, y a la muerte del desp\u00f3tico C\u00e9sar \u2013que lleg\u00f3 a nombrar c\u00f3nsul a su caballo\u2013, tambi\u00e9n recibi\u00f3 un buen trato de Claudio, que hab\u00eda sucedido en el poder a su sobrino Cal\u00edgula.<br \/>\nPosteriormente, en a\u00f1o 61 d.C. <strong>Ner\u00f3n<\/strong>, ya en el poder, intuy\u00f3 que Galba podr\u00eda ser un enemigo demasiado poderoso para tenerlo en Roma y lo nombr\u00f3 gobernador de la <em>Hispania Citerior<\/em> cuya capital estaba en <em>Tarraco<\/em>, la actual Tarragona.<br \/>\nEn marzo del a\u00f1o 68 d. C. <strong>Julio Vindex<\/strong> sublev\u00f3 las legiones de la <em>Galia<\/em> y al no obtener ayuda de <strong>Trebelio M\u00e1ximo<\/strong>, Gobernador de <em>Breta\u00f1a<\/em>, le ofreci\u00f3 el Imperio a Galba.<br \/>\nServio Sulpicio Galba se encontraba en su palacio de invierno de <em>Carthago Nova <\/em>presidiendo el <em>Concilio Provincial de la Hispania Citerior<\/em>, cuando recibi\u00f3 a los enviados de Trebelio con tan tentadora oferta.<br \/>\nSe cree que Galba contaba con informaciones de supuestas cartas de Ner\u00f3n en las que ped\u00eda su cabeza y al mes siguiente, dej\u00f3 que los miembros de ese mismo Concilio le nombrasen emperador, t\u00edtulo que acept\u00f3 como <em>Legatus<\/em>. Ner\u00f3n venci\u00f3 a Vindex, que se suicid\u00f3, y Galba puso tierra de por medio huyendo a la ciudad hispana de <em>Clunia<\/em>, pero a su vez,  Ner\u00f3n fue depuesto por los pretorianos y acab\u00f3 suicid\u00e1ndose tambi\u00e9n.<br \/>\nAs\u00ed las cosas, el Senado Romano proclam\u00f3 a Galba como <em>Caesar Augustus<\/em>.<br \/>\nPero el car\u00e1cter avaricioso de Galba le llev\u00f3 a ganarse la enemistad de las legiones y de la Guardia Pretoriana y sobre todo, el resquemor de <strong>Salvio Ot\u00f3n<\/strong> \u2013cuantos cartageneros llevan todav\u00eda hoy el apellido Ot\u00f3n\u2013, que se ve\u00eda como sucesor natural de Galba; y fue Ot\u00f3n, qui\u00e9n le derroc\u00f3 y propici\u00f3 su asesinato en el Foro de Roma ese mismo mes de enero del a\u00f1o 69 d. C.<br \/>\nDe esta manera tr\u00e1gica \u2013y habitual en aquella \u00e9poca\u2013, muri\u00f3 Galba, que hab\u00eda osado proclamarse emperador del m\u00e1s grande imperio que vieron los tiempos, en la antiqu\u00edsima Cartagena, hoy, apenas una humilde comarca del sureste espa\u00f1ol, y que anta\u00f1o fue, <em>ciudad de C\u00e9sares<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unas semanas les promet\u00ed rememorar en esta p\u00e1gina sucesos e historias sorprendentes de la milenaria ciudad de Cartagena; una de las viejas capitales m\u00e1s antiguas de Europa \u2013ya lo era en el siglo III d.C.\u2013, y actualmente, de las m\u00e1s olvidadas. Situaci\u00f3n incomprensible, habiendo sido esta esquina del Mediterr\u00e1neo, origen y fundamento de lo<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/2014\/04\/26\/ciudad-de-cesares\/\">leer m\u00e1s\u2026<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":1178,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1176","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/files\/2014\/04\/hispania-mapa.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3rJ80-iY","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1176"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1196,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1176\/revisions\/1196"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1178"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelangelmontanaro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}