{"id":885,"date":"2015-12-28T21:50:17","date_gmt":"2015-12-28T20:50:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/?p=885"},"modified":"2015-12-29T05:34:34","modified_gmt":"2015-12-29T04:34:34","slug":"conspirando-en-la-madrugada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/2015\/12\/28\/conspirando-en-la-madrugada\/","title":{"rendered":"Conspirando en la madrugada"},"content":{"rendered":"<p>Son las ocho y media de la tarde.<\/p>\n<p>Me siento en un banco mientras espero a mis padres. Es nochebuena, y llevo todo el d\u00eda de l\u00edo con la gente del Bristol por los bares de la Alameda. He bebido, pero no estoy nada borracho. Mientras espero, observo a la gente que pasa. Sonr\u00edo. No puedo ser m\u00e1s feliz, pero estoy agotado, y eso que a\u00fan ni nos hemos sentado a cenar. Son tantas las cosas que me han pasado en los \u00faltimos meses, que ahora, al vivir los primeros momentos de tranquilidad, dejo alejarse a mi mente hasta parajes desconocidos, sin meditar sobre nada, sin opinar, ni hablar, ni sentir, ni recordar. Mi alma flota en el aire, como el esp\u00edritu de Gernika cuando se alejaba de Madrid en ese tren maldito, huyendo de las conspiraciones hacia un destino desconocido, alejando la mirada hacia los horizontes inalcanzables de la meseta Castellana.<\/p>\n<p>No pens\u00e9is que me estoy ablandando. En realidad yo hab\u00eda venido a hablar de mi nuevo libro, <em>Conspiraci\u00f3n en la niebla<\/em>. Pero no es muy cort\u00e9s empezar un blog incitando a la gente a que se lea tu propia obra, \u00bfno os parece? Pienso que un escritor nunca deber\u00eda vender su obra, ni siquiera venderse a s\u00ed mismo. Las palabras deber\u00edan hablar por s\u00ed solas. Por fin he terminado mi nueva novela. Cuelgo la pluma, apago el ordenador, me enciendo un cigarrillo, me sirvo un whisky y sonr\u00edo satisfecho: \u00ab\u00a1misi\u00f3n cumplida, amigo!\u00bb. Pero no, esto no funciona as\u00ed. En realidad la funci\u00f3n no ha hecho m\u00e1s que empezar. Atr\u00e1s quedan trescientas cuarenta p\u00e1ginas, atr\u00e1s quedan las conspiraciones, la niebla, el Madrid apocal\u00edptico, las verdes monta\u00f1as del pa\u00eds Vasco. Atr\u00e1s se quedan Sanders, Alicia, Salva, Marta, el Hombre, Gernika. Ah\u00ed se quedan tambi\u00e9n las correcciones, la sinopsis, la conversaciones con Silvia para la portada, la maquetaci\u00f3n, las llamadas de los editores. Cuando el libro est\u00e1 en mis manos, cuando creo que ha llegado el final, cuando empiezo a sentirme satisfecho, tengo que pell\u00edzcarme en la cara, porque a\u00fan falta lo m\u00e1s dif\u00edcil: presentar el libro y convencer a la gente de que merece la pena leerlo. Si yo me lo creo, ellos se lo creer\u00e1n, me digo, igual que me he dicho siempre, desde que publiqu\u00e9 la primera novela. Ojal\u00e1 sea suficiente.<\/p>\n<p>Ahora, tampoco me tengo que flagelar pensando en todo lo que me queda por hacer. La novela me gusta, me gusta mucho, y eso es lo principal. Despu\u00e9s, por supuesto,\u00a0le tiene que gustar\u00a0a la gente. Por eso, varias semanas despu\u00e9s de presentar el libro, cuando me empiezan a llegar las primeras impresiones de los lectores, siento que todo el trabajo ha merecido la pena. No importa tanto vender quinientos, mil, cien mil libros, lo que importa es que a tus lectores, pocos o muchos, les guste lo que escribes; que te digan que se han sentido identificados con este o aquel personaje; que te cuenten que han ido a Madrid a visitar el Capricho y peregrinar por los bares de la Latina s\u00f3lo porque se hab\u00edan le\u00eddo <em>La Danza de los Malditos<\/em>; que una chica te escriba una emotiva carta, como me pas\u00f3 con mi anterior novela, cont\u00e1ndote que ella era como Alberto, el protagonista, que todo lo que \u00e9l pensaba lo lleg\u00f3 a pensar ella en una \u00e9poca de su vida, que todo lo que \u00e9l sent\u00eda lo sinti\u00f3\u00a0ella tambi\u00e9n; que, finalmente, muchas cosas buenas que a \u00e9l le pasaron querr\u00eda\u00a0tambi\u00e9n que le hubieran pasado\u00a0a ella, pero que finalmente no pudo ser.<\/p>\n<p>Porque, queridos amigos,\u00a0igual que\u00a0en la vida real lo m\u00e1s\u00a0valioso\u00a0son las personas, en las novelas lo que al final\u00a0permanece son los personajes. La danza de los malditos es una excusa, el gato de mi vecina tambi\u00e9n, y las conspiraciones en la niebla. Madrid es s\u00f3lo un decorado, y la niebla tan solo un efecto. Tarifa es solo un sue\u00f1o, las calles de la Latina no tienen vida, ni el museo del Prado, ni el parque del Capricho. Malasa\u00f1a no esconde nada tras la niebla, os lo aseguro. El viaducto solo sirve para salvar un antiguo riachuelo que corre por debajo de la calle Segovia. Ninguno de esos escenarios son nada si no hay alguien que los habite. Los bares de Madrid no son nada mientras no haya gente que se siente junto a sus barras y se pida una cerveza, o se encienda un cigarrillo, infringiendo una ley que en mis libros, como un peque\u00f1o homenaje a Bogart, he decidido que no exista.<\/p>\n<p>As\u00ed que, tras muchos meses de trabajo, tengo el honor de presentaros a Sanders, un tipo sensacional, aunque algo alcoh\u00f3lico y drogadicto; a Salva, un t\u00edo\u00a0inteligente, atractivo y peligroso; a Marta, una mujer maravillosa, de la que me he enamorado perdidamente; a Alicia, el personaje m\u00e1s complejo y oscuro que ha salido de esta mente calenturienta; a Gernika, una mujer con el alma destrozada, y al Hombre, un revolucionario\u00a0al que todos, amigos y enemigos, temen y respetan. Cifuentes, Rebeca, Carlos, Mikel, Ainara y algunos m\u00e1s, les acompa\u00f1ar\u00e1n en esta aventura por los barrios bajos de Madrid, por las playas de Getaria y por los montes del Pa\u00eds Vasco franc\u00e9s. Si hab\u00e9is disfrutado danzando con los malditos, si os hab\u00e9is re\u00eddo con Alberto y hab\u00e9is viajado a Tarifa con el gato de mi vecina, os animo tambi\u00e9n a que conspir\u00e9is en la niebla. Os aseguro que vais a encontraros con un mont\u00f3n de sorpresas.<\/p>\n<p>Volvamos al banco.<\/p>\n<p>Mis padres ya han llegado. Tambi\u00e9n mis hermanas. Me felicitan la navidad. Empieza la cena. Vuelvo a casa. Duermo profundamente. Me despierto a las 3 de la ma\u00f1ana y, como siempre, pienso en ella. Miro a ver si est\u00e1 despierta, pero su wasap marca las 22.45. Ya no se despierta en medio de la noche. Me levanto y pongo la tele. En Discovery channel veo a Stephen Hawking hablar del origen del universo. Dice que el Universo se cre\u00f3 con un gran estallido, y que antes de eso no hab\u00eda nada. Ni siquiera el tiempo exist\u00eda. Me pregunto c\u00f3mo habr\u00e1 llegado a todas esas conclusiones. Me pregunto c\u00f3mo puede no existir el tiempo. Me pregunto c\u00f3mo puede parece tan feliz un hombre que lo \u00fanico que puede mover son las pupilas de sus ojos. Me pregunto qu\u00e9 hago yo a estas horas de la noche pregunt\u00e1ndome tantas cosas.<\/p>\n<p>Pues eso, que al principio&#8230; no hab\u00eda nada&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PD:\u00a0As\u00ed empieza la <a href=\"http:\/\/puntodidot.com\/descargas\/conspiracion-en-la-niebla.pdf\">Conspiraci\u00f3n en la Niebla<\/a>.<\/p>\n<p>PD: As\u00ed fue la presentaci\u00f3n de la novela, el pasado 11 de Diciembre:<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Presentaci\u00f3n de la novela &quot;Conspiraci\u00f3n en la Niebla&quot; de Miguel Abollado\" width=\"608\" height=\"342\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/2Ux5xFgbMxs?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son las ocho y media de la tarde. Me siento en un banco mientras espero a mis padres. 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No<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/2015\/12\/28\/conspirando-en-la-madrugada\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":895,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-885","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buzon-de-posts"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/files\/2015\/12\/Portada333.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2WqiV-eh","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/885","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=885"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/885\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":910,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/885\/revisions\/910"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/media\/895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=885"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=885"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=885"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}