{"id":608,"date":"2014-07-21T22:25:18","date_gmt":"2014-07-21T20:25:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/?p=608"},"modified":"2014-07-22T10:07:53","modified_gmt":"2014-07-22T08:07:53","slug":"portishead-entre-la-agonia-y-el-extasis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/2014\/07\/21\/portishead-entre-la-agonia-y-el-extasis\/","title":{"rendered":"Portishead, entre la agon\u00eda y el \u00e9xtasis."},"content":{"rendered":"<p>Desde la c\u00f3moda lejan\u00eda del grader\u00edo, y en la mejor compa\u00f1\u00eda posible, observo la arquitectura del nuevo Palacio. Me fijo en el techo, en los laterales, en las columnas de altavoces. En la gente que ya abarrota la pista central y toda la grada de detr\u00e1s. Todo el coctel est\u00e1 preparado para soportar la carga de emociones y decibelios. All\u00ed mismo, algunos a\u00f1os atr\u00e1s \u2013quiz\u00e1s demasiados\u00ad\u2013 un chaval de diecis\u00e9is a\u00f1os asist\u00eda por primera vez a un concierto de un grupo del que apenas se sab\u00eda cuatro canciones. Acababan de sacar su cuarto disco, <em>New Jersey<\/em>, y ya se empezaba a adivinar el terrible derrotero que tomar\u00edan los que por entonces eran un grupo de heavys rompedores. Pero en aquel entonces eso nadie lo pod\u00eda imaginar. Ni nosotros, ni seguramente ninguno de los que esa noche poblaban el viejo pabell\u00f3n sentados alrededor de sus litronas de cerveza, meti\u00e9ndose rayas de coca y fumando porros cuyo humo embriagador se elevaba en\u00a0enormes columnas blancas\u00a0hasta la techumbre met\u00e1lica presagiando un acontecimiento de lo m\u00e1s chungo y tenebroso. Yo nunca me hab\u00eda visto en una igual. Por entonces, tener el pelo cardado y tatuajes en los brazos era el s\u00fammun de la maldad, no digamos fumar porros o meterse rayas de coca.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda ya qued\u00f3\u00a0anclado en la memoria. O en el olvido, que no todo debe permanecer. Quiz\u00e1s esto s\u00ed, aunque s\u00f3lo sea para recordar lo mucho que han cambiado las cosas en veinticinco a\u00f1os. Los amigos con los que fui, que ya no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1n; yo, que tampoco s\u00e9 d\u00f3nde estoy; el antiguo palacio de los Deportes, que fue pasto de las llamas; los pelos cardados, que tambi\u00e9n han desaparecido. Incluso el l\u00edder de aquel grupo llamado Bon Jovi ahora se ti\u00f1e su precioso \u2013y cortito\u2013 pelo rubio para cantar baladas a sus nuevas grupies, que ahora son veintea\u00f1eras pijas que sudan con olor a Channel.<\/p>\n<p>En eso andaba yo\u00a0pensando minutos antes de que la impresionante voz de Beth Gibbons abriera la caja de los truenos y de las emociones.<\/p>\n<p>Las expectativas que ten\u00eda el viernes a las 9.30 de la noche no eran muy altas. No es que\u00a0no me gustara Portishead, es que\u00a0solamente hab\u00eda escuchado el primero de sus discos, que era muy bueno, s\u00ed, pero que era tambi\u00e9n demasiado lento como para imaginarme un concierto plagado de canciones de semejante calado. No sab\u00eda mucho m\u00e1s. Bueno, s\u00ed, que desde el lanzamiento de aquel primer disco hab\u00edan pasado veinte a\u00f1os, que en esos veinte a\u00f1os hab\u00edan publicado tan solo otros dos \u00e1lbumes, y que esta era la primera vez que tocaban en Madrid.<\/p>\n<p>Pero en cuanto empez\u00f3 el concierto se disiparon todas mis\u00a0dudas. El grupo fue alternando la lentitud, la suavidad y la profundidad de las canciones de su primer disco, <em>Dummy<\/em>, con la contundencia casi discotequera del tercero, <em>Third<\/em>, y con algunas piezas sueltas del segundo. Cuando hablo de lentitud, hablo de latencia, de emoci\u00f3n, de espera; hablo de una voz sublime, rasgada, penetrante, de una agudeza casi imposible, con un acompa\u00f1amiento perfecto de un grupo que, en estas canciones, y s\u00f3lo en estas, se volvi\u00f3 sumiso al servicio de esa magn\u00edfica voz. \u00a1Y ese tempo! \u00bfDec\u00eda antes que eran lentas? Pues en el concierto del viernes las hicieron m\u00e1s lentas todav\u00eda, hasta que la voz casi no se pod\u00eda sostener, pero se sostuvo, y se agrand\u00f3, y lo inund\u00f3 todo proporcionando una experiencia cercana a la perfecci\u00f3n musical.<\/p>\n<p>As\u00ed que estaba equivocado. Aunque no del todo. Porque la consecuci\u00f3n sin medida de canciones del calado de <em>It\u2019s a fire<\/em>, <em>Numb<\/em>, <em>Wandering Star<\/em>, e incluso <em>Roads<\/em>, todas del primer disco, dejar\u00edan un buen sabor de boca, pero sin duda insuficiente. La guinda del pastel la pondr\u00eda el propio grupo, al aportar su contundencia atronadora en las canciones m\u00e1s dr\u00e1sticas y movidas de su repertorio, las que pertenecen al tercer disco. No es que decayera la voz de la Gibbons, desde luego que no, es que todos los dem\u00e1s, bater\u00eda, bajo, guitarra, y los propios t\u00e9cnicos de sonido y de luces, se elevaron hasta el infinito. La suavidad dio paso entonces a golpes n\u00edtidos de bajo, a la contundencia de la bater\u00eda, a guitarras estridentes, todo aderezado por una iluminaci\u00f3n impecable y unas im\u00e1genes proyectadas en la pantalla de detr\u00e1s del escenario que pocas veces se ha complementado tan bien con lo que se estaba escuchando. Un sonido impecable que en Madrid solo es posible escuchar en un recinto como el palacio de los Deportes. Un sonido tan dr\u00e1stico y contundente que en un momento del concierto \u2013pero solo en un momento\u2013 pareci\u00f3 que se les iba de las manos; cuando los timbales de la bater\u00eda, la estridencia musical y los flashes apabullantes provocaron un c\u00e1os musical inimaginable veinte minutos atr\u00e1s, cuando Beth, sentada frente al guitarrista, con la cabeza agachada, desgranaba con pasi\u00f3n las notas de <em>Wandering Star<\/em>.<\/p>\n<p>Tampoco esa contundencia impresionante a la que me refiero soportar\u00eda una hora de concierto. Pero el contraste vendr\u00eda pronto. Tras el apocalipsis\u00a0del sonido, vendr\u00eda otra vez la suavidad con <em>Glory Box<\/em>. Tan suave, tan intensa, tan sincera, que hasta una burda grabaci\u00f3n con m\u00f3vil es capaz de captar el momento sin contaminarlo demasiado.<\/p>\n<p>Una hora y cinco minutos despu\u00e9s, el grupo se retir\u00f3 del escenario, tras un <em>Thank you very much<\/em> de Beth Gibbons que son\u00f3 casi como un llanto.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan faltaba lo mejor.<\/p>\n<p>Dos bises. Solo dos. Primero <em>Roads<\/em>, y para finalizar <em>Carry on<\/em>. La segunda no la conoc\u00eda, pero para m\u00ed fue la segunda mejor canci\u00f3n de la noche. Digo la segunda, porque la anterior, <em>Roads<\/em>, aport\u00f3 el momento m\u00e1s sublime. Pensaba que era dif\u00edcil mejorar la canci\u00f3n original \u2013quiz\u00e1s el tema m\u00e1s reconocible de Portishead\u2013, pero volv\u00ed a equivocarme. La intensidad de esa voz rota e inmensa alcanz\u00f3 aqu\u00ed cotas insuperables. Acompa\u00f1ada por el sonido incesante del bombo, por la\u00a0imagen de su cara en la pantalla que se distorsionaba con cada nota, y por tres notas al \u00f3rgano, que despu\u00e9s ser\u00edan muchas m\u00e1s, inundando el palacio y acopl\u00e1ndose a la voz de Beth Gibbos hasta llegar casi al \u00e9xtasis musical. Y acompa\u00f1ada tambi\u00e9n por ese p\u00fablico, tan variopinto, original e inclasificable, que fue capaz de observar sin ser protagonista, de callar en lugar de cantar y emborronarlo todo, quiz\u00e1 paralizado por la perfecci\u00f3n musical, por el c\u00famulo de sensaciones, por la dificultad de esa lentitud inusitada en las canciones m\u00e1s conocidas, o por el respeto hacia esa voz que no necesitaba coros.<\/p>\n<p>Pocas veces me ha emocionado tanto un concierto.<\/p>\n<p>Por eso me alegra que Silvia y David (que no se pierden una), que Olga, Laura, Luis, Marcos o Angel estuvieran tambi\u00e9n all\u00ed.<\/p>\n<p>Por eso me alegra que t\u00fa estuvieras all\u00ed.<\/p>\n<p>Y pensar que tres horas antes ni siquiera hab\u00edamos comprado las entradas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto fue Roads:<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Portishead - Roads (Live Madrid - Julio 2014)\" width=\"608\" height=\"342\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Sk9jk5j8qr0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la c\u00f3moda lejan\u00eda del grader\u00edo, y en la mejor compa\u00f1\u00eda posible, observo la arquitectura del nuevo Palacio. 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