{"id":234,"date":"2013-05-23T14:41:47","date_gmt":"2013-05-23T12:41:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/?p=234"},"modified":"2013-05-23T19:32:41","modified_gmt":"2013-05-23T17:32:41","slug":"rita-hayworth-que-estas-en-los-cielos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/2013\/05\/23\/rita-hayworth-que-estas-en-los-cielos\/","title":{"rendered":"Rita Hayworth, que est\u00e1s en los cielos"},"content":{"rendered":"<p>Antes de salir, se par\u00f3 un momento, pensativa, con el pomo de la puerta ya en su mano, y la puerta a medio abrir. <em>Mmm&#8230; los zapatos<\/em>.<\/p>\n<p>Levant\u00f3 levemente el pie derecho y lo acerco a la otra pierna para comparar los colores del zapato y la media.<em>\u00a0Yo estoy subnormal<\/em>.\u00a0Volvi\u00f3 al cuarto, y abri\u00f3 el mismo armario que hab\u00eda abierto y estudiado con detenimiento durante las anteriores dos horas. Eligi\u00f3 otro par de zapatos, con algo menos de tac\u00f3n y, definitivamente, negros. <em>El rojo es demasiado arriesgado para una primera cita<\/em>. Convencida de su acierto, sonr\u00ede y enfila el pasillo que conduce a la puerta de salida. Al pasar por el ba\u00f1o, descubre que se ha dejado la luz encendida. Antes de apagarla, echa un \u00faltimo vistazo al espejo. Quiz\u00e1s haya dedicado demasiado tiempo a pensar qu\u00e9 ponerse -primero descart\u00f3 esa blusa por el escote, luego el vestido verde tan sofisticado, despu\u00e9s los zapatos- y resulta que ahora, el peinado por el que hab\u00eda pagado sesenta euros a su peluquero favorito, ya no encajaba. Se toca el pelo, dudosa, y se lo levanta para arriba con las dos manos, como hac\u00eda Rita Hayworth cuando se convirti\u00f3 en Gilda para siempre. <em>En qu\u00e9 estar\u00eda pensando ayer. S\u00f3lo me falta un cartel que ponga \u00abSi, vale, quiero follarte\u00bb. Luchi me va a matar, pero&#8230;<\/em>\u00a0Saca una goma el\u00e1stica y se recoge su precioso pelo rojizo en una sencilla coleta. Remata con un par de pinzas para apretarlo bien contra su sien. Se vuelve a mirar al espejo. Sonr\u00ede. <em>As\u00ed est\u00e1 mejor<\/em>. <em>Pero claro, con el pelo recogido&#8230; esta chaqueta ya no. Y sin ella tendr\u00e9 fr\u00edo<\/em>. Vuelve a pensar.<em> La verdad es que esta falda pegaba con la blusa escotada. Ahora&#8230; no s\u00e9&#8230;<\/em> Vuelve a la habitaci\u00f3n, se desnuda por completo, y tira con fuerza la ropa contra el armario mientras grita <em>\u00a1Mierda!<\/em>\u00a0con todas sus fuerzas.<\/p>\n<p>Finalmente se sienta en la cama. Se tapa la cara con las manos. Llora, y vuelve a pensar en \u00e9l.<br \/>\n<em>Es in\u00fatil que te esfuerces.<\/em><br \/>\nEn su cabeza resuena una y otra vez esa canci\u00f3n. La escuch\u00f3 por la ma\u00f1ana mientras desayunaba, y la ilusi\u00f3n por esa primera cita se fue desvaneciendo. Ahora ya no se la pod\u00eda quitar de la cabeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Dices que buscas a alguien<\/em><br \/>\n<em>que sea fuerte, nunca debil<\/em><br \/>\n<em>que te proteja y te defienda<\/em><br \/>\n<em>est\u00e9s bien o est\u00e9s mal<\/em><br \/>\n<em>alguien que te abra todas las puertas<\/em><br \/>\n<em>pero ese no soy yo, nena<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Dices que buscas a alguien<\/em><br \/>\n<em>que te prometa estar contigo siempre,<\/em><br \/>\n<em>alguien que cierre los ojos por ti,<\/em><br \/>\n<em>alguien que cierre su coraz\u00f3n,<\/em><br \/>\n<em>alguien que muera por ti, y mucho m\u00e1s<\/em><br \/>\n<em>pero ese no soy yo, cari\u00f1o<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Dices que buscas a alguien<\/em><br \/>\n<em>que te levante cada vez que caigas,<\/em><br \/>\n<em>que te regale flores constantemente,<\/em><br \/>\n<em>que vaya cada vez que llames,<\/em><br \/>\n<em>un amor para toda la vida, y mucho m\u00e1s<\/em><br \/>\n<em>pero no, chica, es no soy yo<\/em><br \/>\n<em>ese que buscas no soy yo<\/em><\/p>\n<p>Todas esas palabras salieron hace ya casi un a\u00f1o de los labios de \u00e9l, como si se hubiera estudiado al dedillo los versos de Dylan. Cinco a\u00f1os de matrimonio, tres m\u00e1s de noviazgo, un hijo en com\u00fan, y todo lo que se le ocurri\u00f3 decir fue que \u00e9l no era la persona que ella buscaba. <em>Cari\u00f1o, t\u00fa quieres un mont\u00f3n de cosas que yo no puedo darte, es mejor as\u00ed<\/em>. Desde ese d\u00eda no ha vuelto a saber nada de \u00e9l, ni de ning\u00fan otro. Despu\u00e9s de muchos meses intentando entenderlo, decidi\u00f3 que lo mejor ser\u00eda mirar hacia adelante sin pensar en nada. Aquel chaval de contabilidad con el que siempre tuvo un <em>feeling<\/em> especial, por fin se hab\u00eda decidido a invitarla a cenar. Sin embargo, la ilusi\u00f3n con que acept\u00f3 esa invitaci\u00f3n, el entusiasmo acumulado durante toda la semana se esfum\u00f3 en un instante, al poner la radio y escuchar esa canci\u00f3n.<br \/>\nEsa maldita canci\u00f3n.<br \/>\n<em>Le mando un mensaje y le digo que me encuentro mal<\/em>.<\/p>\n<p>Se tumba en la cama, desnuda, y se queda medio dormida. Est\u00e1 tan relajada que por un momento siente que su cuerpo se evapora. Pasan treinta, cuarenta minutos, y ya se ha olvidado de todo. No recuerda la canci\u00f3n, no lo recuerda a \u00e9l, de pronto ya no lo echa de menos. Quiz\u00e1s se le acabaron las l\u00e1grimas. Vuelve a pensar en su compa\u00f1ero. La ilusi\u00f3n durante la semana fue real. Abre los ojos, y se arrepiente de haber cancelado la cita. Antonio le gusta, siempre le ha gustado, y siente que lo ha estropeado todo. Vuelve a coger el movil, y mira en el <em>wasap<\/em> la \u00faltima conversaci\u00f3n. Su respuesta a la cancelaci\u00f3n hab\u00eda sido escueta, pero comprensiva. <em>Ok. Cu\u00eddate, nos vemos el lunes. Un beso<\/em>. Muy correcto, aunque algo seco. Quiz\u00e1 ella no le gustara tanto. Pero, al fin y al cabo, \u00bfqu\u00e9 esperaba? , \u00bfque insistiera, que mostrase algo m\u00e1s de comprensi\u00f3n? <em>No. Mejor no. Que te dejen plantado dos horas antes de una cita no admite la m\u00e1s m\u00ednima comprensi\u00f3n<\/em>. <em>Tiene orgullo. Eso es bueno. Pero joder, es que ni siquiera me ha preguntado. <\/em>Vuelve a mirar el m\u00f3vil<em>. \u00a1Vaya! Est\u00e1 en linea<\/em>. Decide esperar a que \u00e9l escriba. Pero no lo hace. Ahora ya no est\u00e1 en l\u00ednea. Duda si escribir algo, pero desiste. Se vuelve a quedar dormida, hasta que le despierta un sonido. <em>\u00a1Seguro que es \u00e9l!<\/em>. Coge el movil r\u00e1pidamente y al intentar desbloquearlo se le cae al suelo y se apaga. <em>\u00a1Joder!<\/em>\u00a0Lo enciende. Hay un mensaje. Abre el <em>wasap<\/em>. <em>Es Carmen, mierda<\/em>. Su amiga le desea suerte con su <em>contable<\/em>\u00a0y le anima a cometer muchas locuras y a dejarse hacer una serie de cosas bastante indecentes. La rabia inicial se convierte en risa espont\u00e1nea. <em>Pero qu\u00e9 burra es esta t\u00eda<\/em>. Vuelve a pensar en escribirle.<br \/>\nConvencida de su decisi\u00f3n, desbloquea el m\u00f3vil con el dedo, y cuando est\u00e1 escribi\u00e9ndole, recibe una llamada. Es \u00e9l.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfAntonio?<br \/>\n&#8211; Hola Rosa&#8230;<br \/>\n&#8211; Ah&#8230; hola, \u00bfqu\u00e9 tal? &#8211; <em>\u00bfAs\u00ed que \u00abQu\u00e9 tal\u00bb? Anda que tambi\u00e9n yo&#8230; \u00a0<\/em>Cuando se habla por tel\u00e9fono con alguien por primera vez nunca sabes c\u00f3mo gestionar el protocolo.<br \/>\n&#8211; Oye&#8230; No vivo muy lejos de tu casa. He pensado que pod\u00eda pasarme y tomarnos algo en plan m\u00e1s informal. Yo llevo el vino. Si a ti te parece bien. Me refiero&#8230; si no te encuentras <em>muy<\/em> mal.<br \/>\n&#8211; \u00a1No!&#8230; digo&#8230; no estoy mal&#8230; es decir&#8230; \u00a1Si! Me parece una idea estupenda.<br \/>\nMedia hora despu\u00e9s suena el timbre. Est\u00e1 descalza, vestida con unos vaqueros rotos y una camiseta vieja. Ni siquiera se ha preocupado por retocarse el rimel para disimular las l\u00e1grimas. Ya no le importa. Se siente muy feliz.\u00a0Abre la puerta. Ah\u00ed est\u00e1, tan elegante, tan guapo, con una botella de vino en la mano y una sonrisa burlona en la cara.<br \/>\n&#8211; Hola Antonio. Perdona todo este l\u00edo&#8230; ya sabes que&#8230; bueno, al final, uff&#8230; m\u00edrame, estoy hecha un desastre.<br \/>\n\u00c9l le da un beso en la mejilla, que enseguida se convierte en un largo y h\u00famedo beso en los labios. Sube su mano por dentro de la camiseta de ella, rozando primero su espalda, y despu\u00e9s acerc\u00e1ndola con fuerza hacia \u00e9l.<br \/>\n&#8211; Est\u00e1s muy guapa.<br \/>\nLe coge la mano y la lleva directamente a la habitaci\u00f3n. All\u00ed est\u00e1, en el suelo y encima de la cama, toda la ropa que ha estado descartando a lo largo de la tarde. Ella la mira, y sonr\u00ede avergonzada. \u00c9l no dice nada. Se desnudan, y hacen el amor de forma salvaje ah\u00ed mismo, encima de la elegante ropa que ella no quiso ponerse. Al terminar, ella lo mira fijamente, se empieza a re\u00edr, y consigue contagiarle a \u00e9l tambi\u00e9n.<br \/>\n&#8211; \u00a1Vaya con el contable! -Acierta a decir, mientras se sonroja un poco al darse cuenta de que ha cumplido casi todos los deseos de su amiga Carmen. Niega con la cabeza, y vuelve a sonre\u00edr.<br \/>\n&#8211; Y t\u00fa no pareces muy enferma. No querr\u00edas deshacerte de m\u00ed, \u00bfverdad?<br \/>\nSe pone seria, y entonces \u00e9l se da cuenta de que tiene el r\u00edmel corrido, y el ojo izquierdo algo irritado.<br \/>\n&#8211; Vamos, anda. Habr\u00e1 que probar ese vino, \u00bfno te parece?<br \/>\n&#8211; A eso ven\u00eda, pero no contaba con tus armas de pelirroja.<br \/>\n&#8211; Ya ver\u00e1s&#8230; -le da un beso en la oreja, mientras le susurra- cuando saque los guantes negros de Gilda. A lo mejor sales corriendo.<br \/>\n&#8211; Seguro que no.<br \/>\nSe miran durante uno segundos, en silencio, quiz\u00e1s dudando si merece la pena vestirse otra vez para beberse la botella de vino. No lo hacen. Tampoco necesitan las copas. Beben el vino ansiosos, encima de la cama, derram\u00e1ndolo por encima de sus cuerpos, para luego con la lengua saborear el preciado manjar mezclado ya con sus pieles perfumadas. Lo que sucede al acabar la botella es dif\u00edcil de explicar. Ella s\u00f3lo ve ahora nebulosas im\u00e1genes que se van superponiendo como en una pel\u00edcula. Ella con los guantes en la mano, sonriendo; despu\u00e9s \u00e9l atado a la cama, la botella vac\u00eda cayendo al suelo con estr\u00e9pito, el vestido verde arrugado encima de la almohada; por \u00faltimo ella encima de \u00e9l, gritando, movi\u00e9ndose incesante. Todo le da vueltas, un remolino de im\u00e1genes desfilan por su cerebro cada vez m\u00e1s r\u00e1pido. Gritos, gemidos, dolor, placer, caricias, espasmos&#8230; entonces&#8230; cuando est\u00e1 a punto de llegar al orgasmo, cuando no puede m\u00e1s de placer&#8230; escucha un sonido lejano&#8230; intermitente.<\/p>\n<p>Intenta no presarle atenci\u00f3n, pero el sonido irrumpe de pronto mientras todo lo dem\u00e1s se desvanece.<\/p>\n<p>Suena una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Y se despierta.<\/p>\n<p>Sigue tumbada encima de la cama, desnuda. Est\u00e1 sudando. Su coraz\u00f3n palpila con fuerza.<em>\u00a0JO-DER<\/em>. Dice, muy despacio.\u00a0Se incorpora para coger el m\u00f3vil. Hay una llamada perdida de su madre. Mira la hora. Las nueve y media. R\u00e1pidamente abre el <em>wasap<\/em> y se da cuenta de que no ha enviado ning\u00fan mensaje a Antonio. La cita sigue en pie.<em> \u00a1Dios!. Llegar\u00e9 tarde.<\/em> Tampoco ve por ninguna parte los mensajes obscenos de su amiga Carmen. Se debi\u00f3 quedar dormida despu\u00e9s de tirar la ropa contra el armario. R\u00e1pidamente se levanta, se pone unos vaqueros rotos y una camiseta vieja, se cuelga el bolso y se dispone a salir. Al pasar por el ba\u00f1o echa otra miradita. Todav\u00eda tiene r\u00edmel en la cara. <em>\u00a1Vaya!, eso s\u00ed fue verdad<\/em>. Se limpia la cara, se echa un poco de perfume, y se vuelve a soltar el pelo. Antes de salir por la puerta, mira hacia el perchero, y recuerda que colg\u00f3 ah\u00ed los guantes largos que se puso en la \u00faltima fiesta de fin de a\u00f1o. Se lo piensa durante dos segundos, y los coge.<\/p>\n<p>Mientras cierra la puerta se puede intuir en su cara una sonrisa mal\u00e9vola. Se da la vuelta, y se encamina al ascensor. Se desvanece su figura mientras se aleja por el pasillo apenas iluminado.\u00a0En la mano derecha sujeta uno de los guantes, que agarra por uno de los extremos, y lo mueve en c\u00edrculos, mientras silva\u00a0<em>Put the blame on Mame<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de salir, se par\u00f3 un momento, pensativa, con el pomo de la puerta ya en su mano, y la puerta a medio abrir. Mmm&#8230; los zapatos. 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