{"id":100,"date":"2012-12-26T10:57:53","date_gmt":"2012-12-26T09:57:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/?p=100"},"modified":"2013-12-24T10:12:51","modified_gmt":"2013-12-24T09:12:51","slug":"cuento-de-navidad-por-las-calles-de-malasana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/2012\/12\/26\/cuento-de-navidad-por-las-calles-de-malasana\/","title":{"rendered":"Cuento de Navidad por las calles de Malasa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>Levanta lentamente la cabeza y se ve reflejado en un escaparate.<\/p>\n<p>No le gusta nada lo que ve. Est\u00e1 sentado en el borde de la acera, entre dos coches, no sabe en qu\u00e9 calle, con los codos apoyados en las rodillas. Un tercio en una mano, y un cigarro consumido en la otra. Mira curioso hacia el cigarro. La ceniza est\u00e1 casi entera. Sonr\u00ede, acord\u00e1ndose de cuando jugaban en el colegio a ver qui\u00e9n aguantaba m\u00e1s la ceniza. Mira la otra mano, la agita suavemente. Bien. Todav\u00eda queda cerveza. Le pega un largo trago al botell\u00edn hasta apurarlo. Lo vuelve a mirar, mira al escaparate. Sigue sin gustarle nada lo que ve en \u00e9l. Tira la botella con todas sus fuerzas contra el cristal mientras se insulta a s\u00ed mismo, pero no atina y la revienta contra el coche estacionado a unos pocos metros a la izquierda. Se asoma despacio por detr\u00e1s del coche que tiene pegado a su rodilla. No hay nadie. Ve los cristales desperdigados por el suelo de la estrecha calle. Levanta la cabeza, y entonces ve las luces del Visi\u00f3n. <i>Vaya, vaya, as\u00ed que aqu\u00ed estamos otra vez. En este puto barrio que huele a pis de perro<\/i>.<\/p>\n<p>Entra tambale\u00e1ndose en el garito. El de la puerta le deja pasar porque le conoce bien, pero precisamente por eso tambi\u00e9n lo acompa\u00f1a dentro, y hace se\u00f1ales al jefe para que sepa que la noche se puede complicar mucho. El otro asiente resignado, y resopla. Las luces rojas, muy tenues, perfilan oscuras sombras que se refugian en los rincones de este antro m\u00e1gico. El <i>pincha<\/i> sube el volumen al entrar nuestro amigo, y saluda con la mano. \u00c9l se dirige hacia la barra, pide otro tercio, y se apoya en ella para mirar al personal. Se acuerda del jefe, y lo saluda toc\u00e1ndose la frente con el botell\u00edn. Las luces ahora son azules y verdes. Todo es azul y verde, hasta la cerveza. La mira incr\u00e9dulo, se mira la otra mano, la camisa, los pantalones. Todo del mismo color. <i>Joder, \u00a1no!, he vuelto a tomar esa mierda<\/i>. Ya es tarde para lamentaciones. Las pastillas est\u00e1n haciendo efecto. Empiezan a tambalearse las columnas, y las mujeres a rodearlo. Hay un mont\u00f3n esta noche. Se acercan sonrientes, y bailan delante mientras azotan l\u00e1tigos imaginarios. \u00bfEstar\u00e1 flipando otra vez? Se pregunta. Pero no, es la representaci\u00f3n previa al ritual de todos los s\u00e1bados. Se apagan las luces, la gente silva, grita ansiosa, alguien le acaricia, le soplan en la oreja. Ya no hay luces azules ni verdes\u2026 ni rojas. Ahora est\u00e1 todo oscuro. Entonces empieza a sonar una viola desgarrada y la voz ronca de Lou Reed. <i>No puede ser\u2026 \u00a1otra vez esa maldita canci\u00f3n!<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><i>Shiny, shiny boots of leather,<\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i>Whiplash girlchild in the dark<\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i>Comes in bells, your servant, don&#8217;t forsake him<br \/>\nStrike, dear mistress, and cure his heart\u00a0<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La chica del l\u00e1tigo llega, en la oscuridad, haciendo sonar su cascabel. No la rechaces. Golpea a su siervo y cura su alma.<\/p>\n<p>Las chicas de delante bailan el ritual moviendo las manos, rompiendo l\u00e1tigos invisibles contra el suelo, mientras se van encendiendo otra vez las luces rojas (azules y verdes para \u00e9l). Alguien ha mezclado el sonido del l\u00e1tigo con la viola de la canci\u00f3n. Las Damas de Negro miran desafiantes, \u00a0se reparten entre los clientes solitarios, y se acercan tambi\u00e9n a \u00e9l hasta casi tocarlo.<\/p>\n<p>Al acabar, la gente aplaude, se oyen gritos de entusiasmo. El <i>pincha<\/i> apenas esboza una breve sonrisa burlona de satisfacci\u00f3n. Entonces ve una garra de drag\u00f3n escap\u00e1ndose de la camiseta de la chica morena que est\u00e1 al final de la barra. Una garra negra y roja, que le rodea la nuca. \u00c9l ya no la ve roja, claro, pero sabe que no puede ser una casualidad. Tiene que ser ella. En un primer momento se alegra de ver a Marta, y hace adem\u00e1n de acercarse, pero enseguida se para, y se averg\u00fcenza al pensar que en su estado lo mejor que puede hacer es no hablar con nadie. Claro que no sabe exactamente cu\u00e1l es su estado, porque no se acuerda de nada, y hace ya un largo rato que no dice ni una sola palabra. Su primer recuerdo de la noche es la acera, el olor a pis de perro, y su imagen pat\u00e9tica reflejada en aquel escaparate. Intenta hablar para s\u00ed mismo, mirando hacia abajo para que no lo tomen por loco, pero no escucha nada. Los viejos vinilos de los Ramones retumban radicales al ser surcados por la aguja de diamante, impidiendo sentir otra cosa que su cuerpo temblando al ritmo de los bajos y la bater\u00eda. Vuelve la mirada hacia el final de la barra. <i>Veo todo verde, pero no estoy tan mal, <\/i>piensa, <i>adem\u00e1s, ella estar\u00e1 igual.<\/i> Entonces, cuando toma la decisi\u00f3n de acercarse, ve una mano que tapa al drag\u00f3n y acaricia la nuca de ella acerc\u00e1ndola para besarla. Parece otra mujer. No es eso lo que le sorprende. Sabe c\u00f3mo se las gasta su amiga. Sonr\u00ede, pero enseguida se asusta al reconocer a la que est\u00e1 con ella. \u00a1Isabel Estrada! Se da la vuelta r\u00e1pidamente. Ella s\u00ed que no deber\u00eda verlo, ni en ese estado ni en ning\u00fan otro estado, maldita hija de puta. Si eso ocurriera, la mitad de la polic\u00eda corrupta de Madrid estar\u00eda rodeando el local en menos de cinco minutos, y sab\u00eda con certeza que habr\u00eda al menos cinco o seis con motivos de sobra para asegurarse de que no saliera de all\u00ed con vida&#8230;..<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/2012\/12\/31\/cuento-de-navidad-por-las-calles-de-malasana-2a-parte\/\">[Contin\u00faa Aqu\u00ed&#8211;&gt;&#8230;&#8230;&#8230;..]<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Levanta lentamente la cabeza y se ve reflejado en un escaparate. No le gusta nada lo que ve. Est\u00e1 sentado en el borde de la acera, entre dos coches, no sabe en qu\u00e9 calle, con los codos apoyados en las rodillas. Un tercio en una mano, y un cigarro consumido en la otra. Mira curioso<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/2012\/12\/26\/cuento-de-navidad-por-las-calles-de-malasana\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":108,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-100","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buzon-de-posts"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/files\/2012\/12\/IMG_2353-copia.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2WqiV-1C","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":459,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100\/revisions\/459"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/media\/108"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/miguelabollado\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}