{"id":530,"date":"2018-02-21T20:54:28","date_gmt":"2018-02-21T20:54:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=530"},"modified":"2018-02-21T21:00:53","modified_gmt":"2018-02-21T21:00:53","slug":"todo-termina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2018\/02\/21\/todo-termina\/","title":{"rendered":"Todo termina"},"content":{"rendered":"<h6>S\u00e9 que no todo el mundo est\u00e1 preparado para vivir con esa realidad o, cuando menos, con la seguridad fehaciente de que esto es as\u00ed, pero asum\u00e1moslo: <strong>todo termina<\/strong>. La sabidur\u00eda de los a\u00f1os y la experiencia acaba por darte esa lecci\u00f3n, antes o despu\u00e9s, y si la has aprendido, no te queda otra que vivir con ella.<\/h6>\n<p><!--more--><br \/>\nEn un mundo en el que <strong>los mismos estereotipos de pel\u00edculas infantiles, y no tan infantiles, alimentan el mito del amor rom\u00e1ntico<\/strong>, en el que se nos env\u00eda constantemente el mensaje de que tal sentimiento puede curar problemas de cualquier \u00edndole, sin ciencia, sin especialistas y por decreto divino, la realidad termina por ser negada. Exponerla supone un acto de coraje cuando sabes que propios y extra\u00f1os te dedicar\u00e1n alg\u00fan ep\u00edteto. Es m\u00e1s bello y f\u00e1cil creer en el cuento en el que, por lo dem\u00e1s,<strong> las f\u00e9minas no solemos salir muy bien retratadas y terminamos siendo culpables, cuestionadas y rotas en la mayor\u00eda de las casos,<\/strong> sobre todo, despu\u00e9s del final feliz, cuando la pantalla se funde en negro<strong>.<\/strong><\/p>\n<p>En el mundo en que vivimos,<strong> hay muchas v\u00edctimas del autoenga\u00f1o, consciente o inconscientemente<\/strong>, ya sea por elecci\u00f3n propia o por sometimiento. Como resultado, son numerosas las personas que no miran los hechos, sino \u00fanicamente escuchan las palabras que quieren o\u00edr, esas por las que vuelven la vista a otro lado, y tambi\u00e9n aquellas otras que piensan con soberbia: \u00abEso no me va a pasar a m\u00ed\u00bb. S\u00ed, ante esta realidad <strong>es dif\u00edcil alzar la voz para asegurar una certeza que los cl\u00e1sicos sab\u00edan <\/strong>y que una sociedad infantilizada como la nuestra se niega a asumir<strong>: todo termina<\/strong>.<\/p>\n<p>Contrariamente a lo que muchos puedan creer, esa certeza no imposibilita disfrutar de la vida, m\u00e1s al contrario, la acent\u00faa intensamente. Y mientras <strong>las cosas<\/strong> duran, se viven de tal forma que valen la pena de una manera inimaginable. Porque <strong>no se miden por el fin a alcanzar, se miden por el viaje<\/strong>. En ese viaje, quien se moja, se compromete y toma la decisi\u00f3n cada d\u00eda de navegar esas aguas, por m\u00e1s que se embravezca el mar, vive m\u00e1s intensamente que quien se adormece en puerto seguro.<\/p>\n<p>\u00bfTodav\u00eda crees que no todo termina?<strong> La mayor certeza del final es que cualquiera de nosotros acabar\u00e1 muriendo<\/strong>. Es un hecho innegable, aunque algunos prefieran ignorarlo, da igual la edad que tengan. En esta cultura en la que vivimos alejamos la muerte de nuestra vida, en vez de aceptarla con naturalidad, tal y como anta\u00f1o se hac\u00eda, lo cual otorgaba m\u00e1s serenidad al \u00e1nimo de enfrentarse al paso del tiempo y a la lucha del d\u00eda a d\u00eda. Esclavos de la imagen, <strong>obsesionados con la eterna juventud,<\/strong> cambiando las circunstancias externas imaginando que as\u00ed se detienen las manecillas del reloj o que se vuelven a tener veinte o treinta a\u00f1os, despreciando todo lo aprendido, todo lo vivido, todo lo so\u00f1ado&#8230; <strong>esta sociedad va inevitablemente ligada a las depresiones, las ansiedades, las angustias y un sinf\u00edn de problemas <\/strong>que dar\u00e1n trabajo infinito a los psic\u00f3logos.<\/p>\n<p>Solo nuestra perseverancia, lo que est\u00e1 en nuestras manos, puede ser sostenido en el tiempo. Puede ser combatido, luchado, cambiado. Por ese motivo es tan importante<strong> la cabeza serena, el coraz\u00f3n ardiente y el compromiso<\/strong> con aquellas personas a las que amamos, con aquellos valores que tenemos, con aquellas causas por las que luchamos. Cuando entran en la ecuaci\u00f3n terceros, deseng\u00e1\u00f1ate, se vive en una inseguridad permanente en la que se han de asumir los riesgos. De tal forma, si se opta por hacerlo, es perfecto. No habr\u00e1 motivos por los que arrepentirse luego, no habr\u00e1 incertidumbres futuras sobre qu\u00e9 habr\u00eda pasado. Cerrar\u00e1s el cap\u00edtulo o el libro habiendo atado los cabos, izando las velas al vuelo. <strong>Arri\u00e9sgate siendo consciente de que la seguridad no existe, porque todo termina.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2018\/02\/rose-2976674_1280.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-531 alignleft\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2018\/02\/rose-2976674_1280-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2018\/02\/rose-2976674_1280-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2018\/02\/rose-2976674_1280-768x576.jpg 768w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2018\/02\/rose-2976674_1280-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2018\/02\/rose-2976674_1280.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Supongo que <strong>es una cuesti\u00f3n de fe<\/strong>. La gente tiene fe en que sus padres y ellos mismos morir\u00e1n apaciblemente en su lecho en edades que ronden los noventa a\u00f1os; fe en que las<strong> promesas<\/strong> de las parejas, despu\u00e9s de pasados muchos aniversarios, sean <strong>imposibles de romper<\/strong>; fe en que sus hijos ser\u00e1n perfectos tal y como los eduquen, y que ser\u00e1n amados por ellos devotamente y cuidados con esmero cuando lleguen a ancianos; fe en que las personas tengan el coraje para hablar y la lealtad suficiente para no fallarles pase lo que pase en la vida.<\/p>\n<p>Nunca he cre\u00eddo en las promesas. Es m\u00e1s, jam\u00e1s las he escuchado ni pedido. Y aquellas o\u00eddas sin ser solicitadas resultaron, c\u00f3mo no, mentira<strong>. Las palabras son una bendici\u00f3n cuando van acompa\u00f1adas por los hechos que las secundan<\/strong>, pero resultan el arma m\u00e1s hiriente cuando solo son sonidos portados por el viento. Hay quien se queda con aquellas y no observa el resto, y ni siquiera se da cuenta. Otros preferimos mirar de frente.<strong> Vale m\u00e1s una verdad a tiempo, por m\u00e1s dolorosa que resulte, que una verdad omitida que termina destrozando a alguien cuando, antes o despu\u00e9s, la descubre.<\/strong><\/p>\n<p>Tal vez sea una cuesti\u00f3n de fe. De hecho, aquellos que tambi\u00e9n posean fe religiosa me dir\u00e1n que no todo termina. Envidio ese bienestar que debe aportar tal pensamiento. Y lo digo sin iron\u00eda. Para el resto, lo que existe es la zozobra y la certeza de saber que, ya sea en el amor de pareja que te profesan o en la misma existencia de la vida, todo termina. Despu\u00e9s de todo, <strong>el tiempo siempre gana las batallas.<\/strong> Y ninguno de nosotros, por m\u00e1s que crea lo contrario, es una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Y, al final, todos vivimos caminando sobre un alambre.<\/strong> Nos guste o no. Algunos permanecen inm\u00f3viles sobre \u00e9l para asumir menos riesgos. Sin embargo, otros seguimos avanzando. Porque tenemos la certeza de que todo termina y de que, mientras dure, nos comeremos la vida a bocados, porque sabemos por propia experiencia que <strong>lo que importa es el viaje.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9 que no todo el mundo est\u00e1 preparado para vivir con esa realidad o, cuando menos, con la seguridad fehaciente de que esto es as\u00ed, pero asum\u00e1moslo: todo termina. 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