{"id":411,"date":"2017-01-31T14:00:28","date_gmt":"2017-01-31T14:00:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=411"},"modified":"2017-01-31T14:18:38","modified_gmt":"2017-01-31T14:18:38","slug":"un-mar-de-emociones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2017\/01\/31\/un-mar-de-emociones\/","title":{"rendered":"Un mar de emociones"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"http:\/\/www.silviapato.es\">Silvia Pato<\/a> (<a href=\"https:\/\/twitter.com\/SilviaP3\">@SilviaP3<\/a>)<\/p>\n<p>Navegamos cada d\u00eda en <strong>un mar de emociones<\/strong> que no todos llegan a experimentar. Los a\u00f1os, aun cuando suele creerse que nos endurecen, lo hacen en su forma, pero no en su fondo. Normalmente, aunque no siempre sea as\u00ed, cuanto m\u00e1s hayamos vivido y m\u00e1s hayamos sufrido, m\u00e1s empatizaremos y sentiremos el dolor de los otros como propio.<\/p>\n<p>Al fin, lo que provoca el paso del <strong>tiempo<\/strong> no es eso que muchas veces escuchas de cr\u00edo, cuando te dicen que las cosas que te han hecho sufrir no te importar\u00e1n en el futuro; lo que pasar\u00e1 es que <strong>aprender\u00e1s a vivir con ellas<\/strong>.<\/p>\n<p>Toda esta <strong>reflexi\u00f3n<\/strong> tiene su raz\u00f3n de ser sobre aquellas personas que sienten este tipo de sinton\u00edas emocionales. Somos tantos y tan distintos, que el mundo est\u00e1 lleno de gente que no le concede demasiada importancia a ese aspecto de nuestras vidas, a los sentimientos o a las relaciones personales en todos sus \u00e1mbitos. <strong>Esta sociedad<\/strong>, al fin y al cabo,<strong> nos empuja a valorarnos por el \u00e9xito laboral, la capacidad adquisitiva y la posici\u00f3n social<\/strong>. Imag\u00ednense, <strong>\u00bfd\u00f3nde queda en ese listado la \u00e9tica, la honestidad y los sentimientos?<\/strong><\/p>\n<p>Quien no conecta con esa parte emocional que mantiene un sano equilibrio psicol\u00f3gico en su vida (recordemos que mirar para otro lado jam\u00e1s ha hecho que los problemas desaparezcan), nunca entender\u00e1 las l\u00e1grimas, la decepci\u00f3n o el sufrimiento en los ojos de otro. Le parecer\u00e1n exagerados, le resultar\u00e1n cansinos, incluso puede acusar a alguien de estar mal de la cabeza. Tal es el grado al que hemos llegado en este sistema nuestro, donde se ocultan las emociones y se enmascara el rostro en <strong>un mundo feliz<\/strong>, como <a href=\"https:\/\/www.huxley.net\/\"><strong>el de Aldous Huxley<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Al margen de lo que tengamos o consigamos en esta rueda que es la vida, en la que hoy est\u00e1s arriba y ma\u00f1ana abajo, y luego vuelves a subir, nuestra lista de prioridades nos articula a la hora de tomar cada d\u00eda las decisiones que condicionan nuestro futuro, desde las m\u00e1s nimias a las m\u00e1s importantes. Todas son igual de respetables, pero han de ser, si apreciamos un poco a aquellos que nos rodean, sinceras y coherentes.<\/p>\n<p>La iron\u00eda es que <strong>este mundo est\u00e1 lleno de causas para sufrir si a uno le importan los dem\u00e1s.<\/strong> No obstante, por el mismo motivo, quien navega en un mar de emociones tiene infinitas razones para sonre\u00edr y sentirse dichoso. Ambas situaciones dependen, aunque no por igual, tanto del azar y de los otros, como de nosotros mismos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2017\/01\/beach-1867285_640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-414 size-medium\" title=\"Sea\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2017\/01\/beach-1867285_640-300x200.jpg\" alt=\"Sea\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2017\/01\/beach-1867285_640-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2017\/01\/beach-1867285_640.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Para ser justos con aquellos que no navegan en esas aguas, hay que reconocer que no todos obran as\u00ed por el mismo motivo. Dejando a un lado problemas de salud m\u00e1s serios, algunos no lo hacen por la <strong>escala de valores<\/strong> que poseen, lo cual no tiene nada de malo si no lo ocultan; pero hay otros que no se sabe muy bien por qu\u00e9 act\u00faan de esa forma. \u00bfEgo\u00edsmo? \u00bfMiedo? \u00bfComodidad? \u00bfH\u00e1bito? \u00bfMantenimiento de roles adquiridos, en el caso masculino, sobre la debilidad que implica mostrar las emociones?<\/p>\n<p>En base a esto \u00faltimo, y reconociendo que <strong>todav\u00eda hay quien educa diciendo que los ni\u00f1os no lloran<\/strong>, y que es de fuertes ocultar los sentimientos y alimentar la imagen de \u00abtipo duro\u00bb, deber\u00edamos de ense\u00f1ar de una vez por todas que es todo lo contrario.<\/p>\n<p>Hay un momento en la vida en el que se comprende que es <strong>un signo de fortaleza <\/strong><strong>expresar lo que se siente<\/strong>, con vehemencia, con respeto y con cuidado hacia la persona que tenemos delante. Nunca sabemos cu\u00e1l va a ser la respuesta, as\u00ed que para expresarse e interactuar hace falta ser valiente, adem\u00e1s de estar seguro de lo que se siente y de lo que se defiende.<\/p>\n<p><strong>La gesti\u00f3n de las emociones<\/strong>, buscando la frontera saludable entre los extremos de la represi\u00f3n y la incontinencia, <strong>es una ardua tarea que aprender<\/strong> y que ense\u00f1ar a lo largo de la vida. La educaci\u00f3n es fundamental para ello. Y aunque se pueda minimizar constantemente su importancia, imaginemos <strong>c\u00f3mo ser\u00eda este mundo<\/strong> si la gente empatizara y expresara su sentir cuando ha de hacerlo, poni\u00e9ndose en el lugar del otro, en este universo de las redes sociales, del caos diario y de las complejidades que la vida nos trae a medida que cumplimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Algunas personas<strong> navegamos en un mar de emociones alimentando nuestra resiliencia<\/strong>; otras no llegan siquiera a mojar en la orilla sus pies. Y, aunque no sepamos el por qu\u00e9, para no hacernos da\u00f1o debemos asumir que, muchas veces, ellas tampoco quieren conocer la respuesta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Silvia Pato (@SilviaP3) Navegamos cada d\u00eda en un mar de emociones que no todos llegan a experimentar. Los a\u00f1os, aun cuando suele creerse que nos endurecen, lo hacen en su forma, pero no en su fondo. Normalmente, aunque no siempre sea as\u00ed, cuanto m\u00e1s hayamos vivido y m\u00e1s hayamos sufrido, m\u00e1s empatizaremos y sentiremos el dolor de los otros como propio. Al fin, lo que provoca el paso del tiempo no es eso que muchas veces escuchas de cr\u00edo, cuando te dicen que las cosas que te han hecho sufrir no te importar\u00e1n en el futuro; lo que pasar\u00e1 es que aprender\u00e1s a vivir con ellas. Toda esta reflexi\u00f3n tiene su raz\u00f3n de ser sobre aquellas personas que sienten este tipo de sinton\u00edas emocionales. Somos tantos y tan distintos, que el mundo est\u00e1 lleno de gente que no le concede demasiada importancia a ese aspecto de nuestras vidas, a los sentimientos o a las relaciones personales en todos sus \u00e1mbitos. Esta sociedad, al fin y al cabo, nos empuja a valorarnos por el \u00e9xito laboral, la capacidad adquisitiva y la posici\u00f3n social. Imag\u00ednense, \u00bfd\u00f3nde queda en ese listado la \u00e9tica, la honestidad y los sentimientos? Quien no conecta con esa parte emocional que mantiene un sano equilibrio psicol\u00f3gico en su vida (recordemos que mirar para otro lado jam\u00e1s ha hecho que los problemas desaparezcan), nunca entender\u00e1 las l\u00e1grimas, la decepci\u00f3n o el sufrimiento en los ojos de otro. Le parecer\u00e1n exagerados, le resultar\u00e1n cansinos, incluso puede acusar a alguien de estar mal de la cabeza. Tal es el grado al que hemos llegado en este sistema nuestro, donde se ocultan las emociones y se enmascara el rostro en un mundo feliz, como el de Aldous Huxley. Al margen de lo que tengamos o consigamos en esta rueda que es la vida, en la que hoy est\u00e1s arriba y ma\u00f1ana abajo, y luego vuelves a subir, nuestra lista de prioridades nos articula a la hora de tomar cada d\u00eda las decisiones que condicionan nuestro futuro, desde las m\u00e1s nimias a las m\u00e1s importantes. Todas son igual de respetables, pero han de ser, si apreciamos un poco a aquellos que nos rodean, sinceras y coherentes. La iron\u00eda es que este mundo est\u00e1 lleno de causas para sufrir si a uno le importan los dem\u00e1s. No obstante, por el mismo motivo, quien navega en un mar de emociones tiene infinitas razones para sonre\u00edr y sentirse dichoso. Ambas situaciones dependen, aunque no por igual, tanto del azar y de los otros, como de nosotros mismos. Para ser justos con aquellos que no navegan en esas aguas, hay que reconocer que no todos obran as\u00ed por el mismo motivo. Dejando a un lado problemas de salud m\u00e1s serios, algunos no lo hacen por la escala de valores que poseen, lo cual no tiene nada de malo si no lo ocultan; pero hay otros que no se sabe muy bien por qu\u00e9 act\u00faan de esa forma. \u00bfEgo\u00edsmo? \u00bfMiedo? \u00bfComodidad? \u00bfH\u00e1bito? \u00bfMantenimiento de roles adquiridos, en el caso masculino, sobre la debilidad que implica mostrar las emociones? En base a esto \u00faltimo, y reconociendo que todav\u00eda hay quien educa diciendo que los ni\u00f1os no lloran, y que es de fuertes ocultar los sentimientos y alimentar la imagen de \u00abtipo duro\u00bb, deber\u00edamos de ense\u00f1ar de una vez por todas que es todo lo contrario. Hay un momento en la vida en el que se comprende que es un signo de fortaleza expresar lo que se siente, con vehemencia, con respeto y con cuidado hacia la persona que tenemos delante. Nunca sabemos cu\u00e1l va a ser la respuesta, as\u00ed que para expresarse e interactuar hace falta ser valiente, adem\u00e1s de estar seguro de lo que se siente y de lo que se defiende. La gesti\u00f3n de las emociones, buscando la frontera saludable entre los extremos de la represi\u00f3n y la incontinencia, es una ardua tarea que aprender y que ense\u00f1ar a lo largo de la vida. La educaci\u00f3n es fundamental para ello. Y aunque se pueda minimizar constantemente su importancia, imaginemos c\u00f3mo ser\u00eda este mundo si la gente empatizara y expresara su sentir cuando ha de hacerlo, poni\u00e9ndose en el lugar del otro, en este universo de las redes sociales, del caos diario y de las complejidades que la vida nos trae a medida que cumplimos a\u00f1os. Algunas personas navegamos en un mar de emociones alimentando nuestra resiliencia; otras no llegan siquiera a mojar en la orilla sus pies. 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