{"id":297,"date":"2016-01-09T01:05:43","date_gmt":"2016-01-09T01:05:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=297"},"modified":"2016-01-09T16:48:41","modified_gmt":"2016-01-09T16:48:41","slug":"una-licencia-literaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2016\/01\/09\/una-licencia-literaria\/","title":{"rendered":"Una licencia literaria"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"https:\/\/twitter.com\/SilviaP3\" target=\"_blank\">@SilviaP3<\/a><\/p>\n<p><strong>Hay libros que no parecen los mismos libros cuando regresas a ellos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/strong><\/p>\n<p>No todos los lectores podr\u00e1n entender esas palabras, m\u00e1s por una limitaci\u00f3n biol\u00f3gica que literaria, ya que es necesario que hayan transcurrido algunos a\u00f1os, o incluso d\u00e9cadas, antes de que, al experimentar esa sensaci\u00f3n por s\u00ed mismos, puedan comprenderlo.<\/p>\n<p>La primera vez que fui plenamente consciente de tal aseveraci\u00f3n fue cuando retom\u00e9 las grandes novelas de Tolst\u00f3i y Flaubert, inaugurando la treintena. Hab\u00eda le\u00eddo <em>Ana Karenina<\/em> y <em>Madame Bovary<\/em> en la adolescencia, y volv\u00ed a hacerlo algunos a\u00f1os despu\u00e9s; pero cuando las rele\u00ed con treinta a\u00f1os descubr\u00ed matices que hab\u00eda ignorado, y <strong>comprend\u00ed c\u00f3mo las obras que permanecen inalterables nos enfrentan a la paradoja de la vida, porque no era el libro quien hab\u00eda cambiado, era yo la que hab\u00eda crecido.<\/strong><\/p>\n<p>Esa es una de las razones por las que siempre es un placer regresar a los cl\u00e1sicos, aunque no todos produzcan el mismo efecto; y tambi\u00e9n <strong>por ese motivo resulta tan importante el momento de nuestras vidas en el que descubrimos por primera vez un libro.<\/strong><\/p>\n<p>Es frecuente que determinada historia le\u00edda a destiempo no marque al lector como lo ha hecho a otros que se encontraban en ese instante m\u00e1gico en que se fusiona una obra con tu propia vida. El g\u00e9nero fant\u00e1stico da buena cuenta de ello. <strong>Raro es encontrar a quien haya le\u00eddo a Michael Ende antes de los doce a\u00f1os que no te confiese que le ha marcado su obra<\/strong>; tal y como sucede con los que han le\u00eddo a Tolkien en su adolescencia. Si nos alejamos de lo fant\u00e1stico, podr\u00edamos recordar tambi\u00e9n que hay toda una generaci\u00f3n traumatizada por leer <em>Platero y yo<\/em> siendo muy peque\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>El arma es de doble filo. Hay libros, as\u00ed como algunas pel\u00edculas, que nos hicieron felices y que no te arriesgas a volver a tocar o a ver, temiendo quebrar un hermoso recuerdo.<\/strong> Pese a ello, no podemos negar que es muy distinto acercarse a cualquiera de esas obras en la edad adulta; no mejor ni peor, pero s\u00ed diferente.<\/p>\n<div id=\"attachment_298\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/pixabay.com\/en\/bodegones-book-reading-color-1081331\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-298\" class=\"wp-image-298 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/bodegones-1081331_1280-300x200.jpg\" alt=\"bodegones-1081331_1280\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/bodegones-1081331_1280-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/bodegones-1081331_1280-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/bodegones-1081331_1280.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-298\" class=\"wp-caption-text\">FUENTE: Pixabay<\/p><\/div>\n<p><strong>Por eso es tan importante la elecci\u00f3n de las lecturas obligadas o recomendadas en las escuelas, y se agradece sobremanera la licencia literaria que se toman aquellos maestros que salpican sus clases de fantas\u00eda, de ciencia ficci\u00f3n, de c\u00f3mics y de todo tipo de historias ajenas a los c\u00edrculos eruditos.<\/strong> Despu\u00e9s de todo, gracias a la edici\u00f3n digital y al dominio p\u00fablico al que se tiene acceso a trav\u00e9s de Internet, la excusa de que determinados t\u00edtulos resultan inaccesibles para el gran p\u00fablico no deja de ser solo eso: una excusa.<\/p>\n<p>Dentro de las ventajas que nos ofrece el universo digital, deber\u00edan ense\u00f1arse aquellas que suelen pasar m\u00e1s desapercibidas, mostrando a todos los estudiantes que, al margen de lo que la industria pone a su disposici\u00f3n, tienen una biblioteca inmensa en la red de redes, donde ya no es posible esgrimir excusa alguna para no leer.<\/p>\n<p><strong>Si queremos fomentar la lectura, no podemos hacerlo con historias, le\u00eddas a destiempo, que alejar\u00e1n a los futuros lectores<\/strong>. Ante todo, leer es un acto placentero y no podemos pretender que los m\u00e1s j\u00f3venes, que cada vez leen menos y se caracterizan por una menor capacidad lectora, potenciada muchas veces por un manejo confuso de sus ordenadores, puedan acceder a <em>El Quijote<\/em> o <em>La Regenta<\/em> sin haber hecho un recorrido previo.<\/p>\n<p>Desde luego, no todos los adolescentes est\u00e1n preparados para enfrentarse a Tolst\u00f3i, pero si se siguen fomentando los h\u00e1bitos de lectura tal y como se hace, y los estudios oficiales siguen en su mayor\u00eda anquilosados en determinados prejuicios, estaremos bombardeando el amor por los libros de tal forma que esa sensaci\u00f3n que comentaba al principio, de redescubrir la evoluci\u00f3n de uno mismo a trav\u00e9s de las obras que le\u00edmos de j\u00f3venes, ser\u00e1 comprendida por muy pocos, y cuando hablemos de <em>Ana Karenina<\/em> pensar\u00e1n en\u00a0<span class=\"st\">Keira Knightley<\/span> o en una miniserie de televisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>A este paso, corremos el riesgo de que lo m\u00e1s frecuente dentro de unos a\u00f1os sea o\u00edr: \u00ab\u00bfTolst\u00f3i? \u00bfQui\u00e9n es Tolst\u00f3i? \u00bfTiene Facebook?\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><em>Art\u00edculo publicado en el diario digital El Cotidiano el 10 de septiembre de 2014.<\/em><\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por @SilviaP3 Hay libros que no parecen los mismos libros cuando regresas a ellos a\u00f1os despu\u00e9s. No todos los lectores podr\u00e1n entender esas palabras, m\u00e1s por una limitaci\u00f3n biol\u00f3gica que literaria, ya que es necesario que hayan transcurrido algunos a\u00f1os, o incluso d\u00e9cadas, antes de que, al experimentar esa sensaci\u00f3n por s\u00ed mismos, puedan comprenderlo. La primera vez que fui plenamente consciente de tal aseveraci\u00f3n fue cuando retom\u00e9 las grandes novelas de Tolst\u00f3i y Flaubert, inaugurando la treintena. Hab\u00eda le\u00eddo Ana Karenina y Madame Bovary en la adolescencia, y volv\u00ed a hacerlo algunos a\u00f1os despu\u00e9s; pero cuando las rele\u00ed con treinta a\u00f1os descubr\u00ed matices que hab\u00eda ignorado, y comprend\u00ed c\u00f3mo las obras que permanecen inalterables nos enfrentan a la paradoja de la vida, porque no era el libro quien hab\u00eda cambiado, era yo la que hab\u00eda crecido. Esa es una de las razones por las que siempre es un placer regresar a los cl\u00e1sicos, aunque no todos produzcan el mismo efecto; y tambi\u00e9n por ese motivo resulta tan importante el momento de nuestras vidas en el que descubrimos por primera vez un libro. Es frecuente que determinada historia le\u00edda a destiempo no marque al lector como lo ha hecho a otros que se encontraban en ese instante m\u00e1gico en que se fusiona una obra con tu propia vida. El g\u00e9nero fant\u00e1stico da buena cuenta de ello. Raro es encontrar a quien haya le\u00eddo a Michael Ende antes de los doce a\u00f1os que no te confiese que le ha marcado su obra; tal y como sucede con los que han le\u00eddo a Tolkien en su adolescencia. Si nos alejamos de lo fant\u00e1stico, podr\u00edamos recordar tambi\u00e9n que hay toda una generaci\u00f3n traumatizada por leer Platero y yo siendo muy peque\u00f1os. El arma es de doble filo. Hay libros, as\u00ed como algunas pel\u00edculas, que nos hicieron felices y que no te arriesgas a volver a tocar o a ver, temiendo quebrar un hermoso recuerdo. Pese a ello, no podemos negar que es muy distinto acercarse a cualquiera de esas obras en la edad adulta; no mejor ni peor, pero s\u00ed diferente. Por eso es tan importante la elecci\u00f3n de las lecturas obligadas o recomendadas en las escuelas, y se agradece sobremanera la licencia literaria que se toman aquellos maestros que salpican sus clases de fantas\u00eda, de ciencia ficci\u00f3n, de c\u00f3mics y de todo tipo de historias ajenas a los c\u00edrculos eruditos. Despu\u00e9s de todo, gracias a la edici\u00f3n digital y al dominio p\u00fablico al que se tiene acceso a trav\u00e9s de Internet, la excusa de que determinados t\u00edtulos resultan inaccesibles para el gran p\u00fablico no deja de ser solo eso: una excusa. Dentro de las ventajas que nos ofrece el universo digital, deber\u00edan ense\u00f1arse aquellas que suelen pasar m\u00e1s desapercibidas, mostrando a todos los estudiantes que, al margen de lo que la industria pone a su disposici\u00f3n, tienen una biblioteca inmensa en la red de redes, donde ya no es posible esgrimir excusa alguna para no leer. Si queremos fomentar la lectura, no podemos hacerlo con historias, le\u00eddas a destiempo, que alejar\u00e1n a los futuros lectores. Ante todo, leer es un acto placentero y no podemos pretender que los m\u00e1s j\u00f3venes, que cada vez leen menos y se caracterizan por una menor capacidad lectora, potenciada muchas veces por un manejo confuso de sus ordenadores, puedan acceder a El Quijote o La Regenta sin haber hecho un recorrido previo. Desde luego, no todos los adolescentes est\u00e1n preparados para enfrentarse a Tolst\u00f3i, pero si se siguen fomentando los h\u00e1bitos de lectura tal y como se hace, y los estudios oficiales siguen en su mayor\u00eda anquilosados en determinados prejuicios, estaremos bombardeando el amor por los libros de tal forma que esa sensaci\u00f3n que comentaba al principio, de redescubrir la evoluci\u00f3n de uno mismo a trav\u00e9s de las obras que le\u00edmos de j\u00f3venes, ser\u00e1 comprendida por muy pocos, y cuando hablemos de Ana Karenina pensar\u00e1n en\u00a0Keira Knightley o en una miniserie de televisi\u00f3n. A este paso, corremos el riesgo de que lo m\u00e1s frecuente dentro de unos a\u00f1os sea o\u00edr: \u00ab\u00bfTolst\u00f3i? \u00bfQui\u00e9n es Tolst\u00f3i? \u00bfTiene Facebook?\u00bb. Art\u00edculo publicado en el diario digital El Cotidiano el 10 de septiembre de 2014.<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":298,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[5,21],"tags":[16],"class_list":["post-297","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-divagaciones","category-reflexiones-en-la-era-tecnologica","tag-reflexion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/bodegones-1081331_1280.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5XwHR-4N","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=297"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":319,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297\/revisions\/319"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=297"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=297"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=297"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}