{"id":237,"date":"2016-01-19T20:55:42","date_gmt":"2016-01-19T20:55:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=237"},"modified":"2017-01-31T14:32:20","modified_gmt":"2017-01-31T14:32:20","slug":"sin-cobertura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2016\/01\/19\/sin-cobertura\/","title":{"rendered":"Sin cobertura"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"https:\/\/twitter.com\/SilviaP3\" target=\"_blank\">@SilviaP3<\/a><\/p>\n<p><strong>La <a href=\"http:\/\/www.fundeu.es\/recomendacion\/nomofobia-es-el-miedo-a-estar-sin-telefono-movil\/\">nomofobia, acr\u00f3nimo de la expresi\u00f3n inglesa <em>no mobile phone phobia<\/em><\/a>, hace referencia al miedo y a la ansiedad que sienten aquellos que la padecen al estar sin tel\u00e9fono m\u00f3vil.<\/strong> Se calcula que este temor afecta a m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n. Quienes la sufren, cuando se ven privados del uso de tan preciado objeto, ya sea porque se lo han olvidado en casa o por problemas con la bater\u00eda, se tornan agresivos, irascibles y emocionalmente inestables.<\/p>\n<p>Algunos dir\u00e1n que este tipo de fobias son inventos y modas de la sociedad de la informaci\u00f3n; seguramente, muchos de ellos viven sin ser conscientes de la dependencia que muestran hacia sus dispositivos, aunque admitir que cualquiera de nosotros puede caer en ella, por malas conductas o determinados h\u00e1bitos, ayudar\u00e1 a que no sea as\u00ed.<\/p>\n<p>Tal vez, lo que hoy en d\u00eda se considera una fobia, termine normaliz\u00e1ndose de tal forma que todos la padezcan, ignorando que es un mal. Cuando no quede nadie cuya memoria, por propia experiencia, recuerde c\u00f3mo eran los tiempos antes de los m\u00f3viles; cuando los tel\u00e9fonos inteligentes se hayan erigido indiscutiblemente en una extensi\u00f3n m\u00e1s de nuestros brazos, quiz\u00e1s, sea considerado natural aquello que ahora sabemos que es un problema. No es descabellado; de hecho, asemeja que los ni\u00f1os, al nacer, ya no lo hacen con un pan debajo del brazo, sino con conexi\u00f3n a Internet.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/smartphone-1894723_640.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-423 alignleft\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/smartphone-1894723_640-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/smartphone-1894723_640-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2016\/01\/smartphone-1894723_640.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La inseguridad manifiesta de aquel que se siente impedido al carecer de tel\u00e9fono m\u00f3vil, as\u00ed como <a href=\"http:\/\/www.elcotidiano.es\/el-miedo-a-perderse\/\">el miedo a quedar aislado fuera del mundo<\/a> o a no poder solventar un problema si se presenta y se carece del dispositivo, provoca que muchos conf\u00eden m\u00e1s en el aparato que sostienen en la mano que en sus propios recursos, alimentando una falsa seguridad que convierte a algunos en esclavos de sus propios miedos, en v\u00edctimas de una serie de limitaciones que no tendr\u00edan por qu\u00e9 poseer.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, de cuando en vez, deber\u00edamos perdernos en los frondosos bosques, donde ni siquiera es necesario apagar nuestros tel\u00e9fonos, donde la naturaleza, los susurros del viento, el rumor del r\u00edo y el trinar de los p\u00e1jaros, acuden a nuestro rescate, y al asir el siempre presente aparatejo, sentenciamos: \u00abNo hay cobertura\u00bb.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo publicado el 23 de abril de 2014 en el diario digital El Cotidiano.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por @SilviaP3 La nomofobia, acr\u00f3nimo de la expresi\u00f3n inglesa no mobile phone phobia, hace referencia al miedo y a la ansiedad que sienten aquellos que la padecen al estar sin tel\u00e9fono m\u00f3vil. Se calcula que este temor afecta a m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n. Quienes la sufren, cuando se ven privados del uso de tan preciado objeto, ya sea porque se lo han olvidado en casa o por problemas con la bater\u00eda, se tornan agresivos, irascibles y emocionalmente inestables. Algunos dir\u00e1n que este tipo de fobias son inventos y modas de la sociedad de la informaci\u00f3n; seguramente, muchos de ellos viven sin ser conscientes de la dependencia que muestran hacia sus dispositivos, aunque admitir que cualquiera de nosotros puede caer en ella, por malas conductas o determinados h\u00e1bitos, ayudar\u00e1 a que no sea as\u00ed. Tal vez, lo que hoy en d\u00eda se considera una fobia, termine normaliz\u00e1ndose de tal forma que todos la padezcan, ignorando que es un mal. 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Quiz\u00e1s, de cuando en vez, deber\u00edamos perdernos en los frondosos bosques, donde ni siquiera es necesario apagar nuestros tel\u00e9fonos, donde la naturaleza, los susurros del viento, el rumor del r\u00edo y el trinar de los p\u00e1jaros, acuden a nuestro rescate, y al asir el siempre presente aparatejo, sentenciamos: \u00abNo hay cobertura\u00bb. 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