{"id":235,"date":"2015-12-21T22:00:33","date_gmt":"2015-12-21T22:00:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=235"},"modified":"2017-01-31T14:36:16","modified_gmt":"2017-01-31T14:36:16","slug":"bajo-los-focos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2015\/12\/21\/bajo-los-focos\/","title":{"rendered":"Bajo los focos"},"content":{"rendered":"<p>Por<a href=\"https:\/\/twitter.com\/SilviaP3\" target=\"_blank\"> @SilviaP3<\/a><\/p>\n<p><strong>Hace muchos a\u00f1os<\/strong>, debido a ese confeso af\u00e1n que todo apasionado lector tiene de recopilar y buscar las frases c\u00e9lebres de los grandes autores, <strong>alguien me dec\u00eda con frecuencia: \u00abEscribe tus propias citas\u00bb<\/strong>. Sin embargo, me parec\u00eda soberbio y pretencioso el atreverse a esbozarlas apenas entrando en la veintena, consciente de que hay cosas que requieren, a lo menos, unas cu\u00e1ntas d\u00e9cadas de vida, y que, a menudo, ni con eso se consiguen.<\/p>\n<p>El recuerdo ha acudido a mi mente en estos d\u00edas en los que no resulta f\u00e1cil encontrar una actitud similar en los nativos digitales que nos rodean. \u00danicamente es necesaria una breve navegaci\u00f3n por la Red para averiguar la imagen aparentemente sobredimensionada que muchos de esos j\u00f3venes tienen de s\u00ed mismos, en una sociedad donde el narcisismo puede ser perjudicial para el propio desarrollo, y en la que se corre el riesgo de incentivar la comodidad de establecerse en un vanidoso conformismo.<\/p>\n<p><strong>Uno empieza a recoger la inabarcable sabidur\u00eda de la experiencia y de los a\u00f1os cuando ha pasado m\u00e1s tiempo siendo adulto que\u00a0 ni\u00f1o y adolescente<\/strong>; aunque este mundo de \u00ablo quiero ahora\u00bb y \u00ablo quiero ya\u00bb se esfuerce en olvidarlo. Solo habiendo vivido lo suficiente se percata uno de la importancia de la memoria, y de c\u00f3mo el placer de recordar antiguas an\u00e9cdotas y aventuras va a la zaga del placer de seguir construyendo nuevas vivencias. No obstante, ambos placeres requieren la conciencia tranquila, el \u00e1nimo sereno, la reconciliaci\u00f3n entre lo que fuimos y lo que somos, y el equilibrio entre el ayer y el hoy.<\/p>\n<p><strong>En este largo recorrido de aprendizaje que es la vida, muchos se pierden intentando detener el paso del tiempo,<\/strong> sucumbiendo a la idolatr\u00eda de las tecnolog\u00edas para parecer m\u00e1s j\u00f3venes y modernos, mientras anhelan alcanzar un estereotipo imposible. Cada vez m\u00e1s, la industria de entretenimiento juega con la baza que la propia sociedad defiende: la exaltaci\u00f3n de la juventud en el reino de la imagen. As\u00ed, <strong>es frecuente tropezarse con el escritor m\u00e1s joven, los cantantes m\u00e1s peque\u00f1os, el m\u00fasico m\u00e1s temprano, el compositor de menor edad y horas de parrilla televisiva dedicadas a programas donde los ni\u00f1os juegan a ser adultos, y donde los adultos aplauden la infantilizaci\u00f3n y la frustraci\u00f3n de sus propios deseos.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_266\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/pixabay.com\/en\/spot-spotlight-fresnel-lens-950378\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-266\" class=\"wp-image-266 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/12\/spot-950378_960_720-300x176.jpg\" alt=\"spot-950378_960_720\" width=\"300\" height=\"176\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/12\/spot-950378_960_720-300x176.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/12\/spot-950378_960_720.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-266\" class=\"wp-caption-text\">FUENTE: Pixabay<\/p><\/div>\n<p>Ni\u00f1as de trece a\u00f1os cantando letras de amor rom\u00e1ntico desgarradoras; cr\u00edos de ocho interpretando piezas musicales donde la madurez emocional es imprescindible; y libros editados, en ocasiones, a golpe de cheque bancario de los propios padres, contribuyen a romper la barrera del esp\u00edritu cr\u00edtico y a borrar de un zarpazo la capacidad selectiva de una gran masa de gente que, por lo dem\u00e1s, suele desconocer c\u00f3mo funciona realmente el negocio.<\/p>\n<p>Internet, el ansia exhibicionista y la vanidad auspician la creencia de que todo el mundo es, en el sentido m\u00e1s profesional de la palabra, artista y cr\u00edtico; sin importar ni los conocimientos, ni la experiencia, ni la edad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPuede un artista transmitir las emociones m\u00e1s intensas cuando apenas ha padecido ninguna?<\/strong> La cuesti\u00f3n puede ser origen de interesantes debates.<\/p>\n<p>La humildad de la que hablaba al principio de estas l\u00edneas, el conocimiento del camino que a\u00fan queda por recorrer y la pudorosa osad\u00eda de mostrar lo primero que uno crea se han venido abajo en la vanidad del mundo virtual. Cuando<strong> antes uno<\/strong> cog\u00eda como modelo esos referentes, muchos de ellos cl\u00e1sicos, a los que admiraba, a los que solo con rozar en una creaci\u00f3n alg\u00fan d\u00eda, se sentir\u00eda dichoso; y <strong>sab\u00eda que estaba recorriendo un camino sin fin, en el que tendr\u00eda que aprender a lidiar con un componente de insatisfacci\u00f3n permanente<\/strong>, se convert\u00eda en el m\u00e1s cruel y exigente de los cr\u00edticos consigo mismo, y la b\u00fasqueda del equilibrio se le antojaba como un eterno campo de batalla.<\/p>\n<p>En determinadas facciones, eso ha cambiado. En el mundo virtual de los nativos digitales es frecuente encontrar una especie de endogamia en la que, siendo adolescente, o apenas habiendo dejado atr\u00e1s la adolescencia, lanzan sus creaciones art\u00edsticas de modo tal que no asumen ning\u00fan tipo de cr\u00edtica, y no se relacionan con aquellos que les superan en experiencia, ignorando muchas veces los referentes, y despreciando otras tantas la historia; creando guetos donde unos y otros se alaban, se enaltecen y retroalimentan en una actitud de profundo inter\u00e9s y medi\u00e1tico ego. De tal modo, es frecuente que acaben infravalorando el potencial de aprendizaje que ofrece la Red en el \u00e1mbito art\u00edstico, siempre y cuando uno se exponga a \u00e9l con humildad, sinceridad, respeto y sin prejuicios.<\/p>\n<p>Los propios medios contribuyen a ello, ya que azuzan constantemente a los chavales queriendo alimentarse de su inexperiencia, vendi\u00e9ndoles la idea de que ya son los mejores, cuando en esos mismos medios los proyectos de madurez creativa son ignorados y arrinconados para que no compitan con sus propios productos culturales, j\u00f3venes y manipulables. Ellos deciden qui\u00e9nes han de estar bajo los focos, y a ser posible que su aspecto sea lo m\u00e1s fresco y juvenil, para desecharlo por un nuevo proyecto cuando en su rostro los rasgos ani\u00f1ados y redondeados comiencen a desaparecer.<\/p>\n<p><strong>Si dejamos a un lado los nombres consagrados de nuestra m\u00fasica o nuestra literatura, nos encontramos con j\u00f3venes productos por doquier, mientras que los \u00fanicos abanderados por adultos propiciados por la industria pertenecen a personajes televisivos o figuras pol\u00edticas que, en muchos casos, ni siquiera han escrito el libro que firman.<\/strong> Ello no deja de ser alarmante en una \u00e9poca en la que, m\u00e1s que nunca, deber\u00eda ser m\u00e1s sencillo difundir y valorar todo tipo de creaciones en su justa medida, pues la tecnolog\u00eda permite que exista sitio para todo, pero donde se alimentan unas actitudes que, en vez de abrir nuestras mentes, a menudo, parece que se empe\u00f1an en fagocitarse en c\u00edrculos cerrados, por m\u00e1s que tengan Internet.<\/p>\n<p>Y es que <a href=\"http:\/\/www.elcotidiano.es\/virtudes-de-la-madurez\/\">si los adultos han desaparecido de su condici\u00f3n positiva como tal en la publicidad<\/a>, en lo que respecta a los grandes medios de comunicaci\u00f3n, en las actividades art\u00edsticas, ha sucedido lo mismo. Lo m\u00e1s preocupante es que, muchas veces, la sociedad recibe lo que demanda, y a golpe de rat\u00f3n todav\u00eda desconocemos en qu\u00e9 se est\u00e1 convirtiendo. Mientras tanto, muchos artistas adultos de toda \u00edndole siguen encontrando ventanas cerradas en un escenario tecnol\u00f3gico en el que ya no se puede poner puertas al campo.<\/p>\n<p>En este reino de la imagen, a veces da la sensaci\u00f3n de que, al igual que no se debe juzgar a un libro por su portada, tendremos que terminar diciendo: \u00abNo juzgues a un artista por su cara\u00bb.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo publicado el 16 de abril de 2014 en el diario digital El Cotidiano.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por @SilviaP3 Hace muchos a\u00f1os, debido a ese confeso af\u00e1n que todo apasionado lector tiene de recopilar y buscar las frases c\u00e9lebres de los grandes autores, alguien me dec\u00eda con frecuencia: \u00abEscribe tus propias citas\u00bb. Sin embargo, me parec\u00eda soberbio y pretencioso el atreverse a esbozarlas apenas entrando en la veintena, consciente de que hay cosas que requieren, a lo menos, unas cu\u00e1ntas d\u00e9cadas de vida, y que, a menudo, ni con eso se consiguen. El recuerdo ha acudido a mi mente en estos d\u00edas en los que no resulta f\u00e1cil encontrar una actitud similar en los nativos digitales que nos rodean. \u00danicamente es necesaria una breve navegaci\u00f3n por la Red para averiguar la imagen aparentemente sobredimensionada que muchos de esos j\u00f3venes tienen de s\u00ed mismos, en una sociedad donde el narcisismo puede ser perjudicial para el propio desarrollo, y en la que se corre el riesgo de incentivar la comodidad de establecerse en un vanidoso conformismo. Uno empieza a recoger la inabarcable sabidur\u00eda de la experiencia y de los a\u00f1os cuando ha pasado m\u00e1s tiempo siendo adulto que\u00a0 ni\u00f1o y adolescente; aunque este mundo de \u00ablo quiero ahora\u00bb y \u00ablo quiero ya\u00bb se esfuerce en olvidarlo. Solo habiendo vivido lo suficiente se percata uno de la importancia de la memoria, y de c\u00f3mo el placer de recordar antiguas an\u00e9cdotas y aventuras va a la zaga del placer de seguir construyendo nuevas vivencias. No obstante, ambos placeres requieren la conciencia tranquila, el \u00e1nimo sereno, la reconciliaci\u00f3n entre lo que fuimos y lo que somos, y el equilibrio entre el ayer y el hoy. En este largo recorrido de aprendizaje que es la vida, muchos se pierden intentando detener el paso del tiempo, sucumbiendo a la idolatr\u00eda de las tecnolog\u00edas para parecer m\u00e1s j\u00f3venes y modernos, mientras anhelan alcanzar un estereotipo imposible. Cada vez m\u00e1s, la industria de entretenimiento juega con la baza que la propia sociedad defiende: la exaltaci\u00f3n de la juventud en el reino de la imagen. As\u00ed, es frecuente tropezarse con el escritor m\u00e1s joven, los cantantes m\u00e1s peque\u00f1os, el m\u00fasico m\u00e1s temprano, el compositor de menor edad y horas de parrilla televisiva dedicadas a programas donde los ni\u00f1os juegan a ser adultos, y donde los adultos aplauden la infantilizaci\u00f3n y la frustraci\u00f3n de sus propios deseos. Ni\u00f1as de trece a\u00f1os cantando letras de amor rom\u00e1ntico desgarradoras; cr\u00edos de ocho interpretando piezas musicales donde la madurez emocional es imprescindible; y libros editados, en ocasiones, a golpe de cheque bancario de los propios padres, contribuyen a romper la barrera del esp\u00edritu cr\u00edtico y a borrar de un zarpazo la capacidad selectiva de una gran masa de gente que, por lo dem\u00e1s, suele desconocer c\u00f3mo funciona realmente el negocio. Internet, el ansia exhibicionista y la vanidad auspician la creencia de que todo el mundo es, en el sentido m\u00e1s profesional de la palabra, artista y cr\u00edtico; sin importar ni los conocimientos, ni la experiencia, ni la edad. \u00bfPuede un artista transmitir las emociones m\u00e1s intensas cuando apenas ha padecido ninguna? La cuesti\u00f3n puede ser origen de interesantes debates. La humildad de la que hablaba al principio de estas l\u00edneas, el conocimiento del camino que a\u00fan queda por recorrer y la pudorosa osad\u00eda de mostrar lo primero que uno crea se han venido abajo en la vanidad del mundo virtual. Cuando antes uno cog\u00eda como modelo esos referentes, muchos de ellos cl\u00e1sicos, a los que admiraba, a los que solo con rozar en una creaci\u00f3n alg\u00fan d\u00eda, se sentir\u00eda dichoso; y sab\u00eda que estaba recorriendo un camino sin fin, en el que tendr\u00eda que aprender a lidiar con un componente de insatisfacci\u00f3n permanente, se convert\u00eda en el m\u00e1s cruel y exigente de los cr\u00edticos consigo mismo, y la b\u00fasqueda del equilibrio se le antojaba como un eterno campo de batalla. En determinadas facciones, eso ha cambiado. En el mundo virtual de los nativos digitales es frecuente encontrar una especie de endogamia en la que, siendo adolescente, o apenas habiendo dejado atr\u00e1s la adolescencia, lanzan sus creaciones art\u00edsticas de modo tal que no asumen ning\u00fan tipo de cr\u00edtica, y no se relacionan con aquellos que les superan en experiencia, ignorando muchas veces los referentes, y despreciando otras tantas la historia; creando guetos donde unos y otros se alaban, se enaltecen y retroalimentan en una actitud de profundo inter\u00e9s y medi\u00e1tico ego. De tal modo, es frecuente que acaben infravalorando el potencial de aprendizaje que ofrece la Red en el \u00e1mbito art\u00edstico, siempre y cuando uno se exponga a \u00e9l con humildad, sinceridad, respeto y sin prejuicios. Los propios medios contribuyen a ello, ya que azuzan constantemente a los chavales queriendo alimentarse de su inexperiencia, vendi\u00e9ndoles la idea de que ya son los mejores, cuando en esos mismos medios los proyectos de madurez creativa son ignorados y arrinconados para que no compitan con sus propios productos culturales, j\u00f3venes y manipulables. Ellos deciden qui\u00e9nes han de estar bajo los focos, y a ser posible que su aspecto sea lo m\u00e1s fresco y juvenil, para desecharlo por un nuevo proyecto cuando en su rostro los rasgos ani\u00f1ados y redondeados comiencen a desaparecer. Si dejamos a un lado los nombres consagrados de nuestra m\u00fasica o nuestra literatura, nos encontramos con j\u00f3venes productos por doquier, mientras que los \u00fanicos abanderados por adultos propiciados por la industria pertenecen a personajes televisivos o figuras pol\u00edticas que, en muchos casos, ni siquiera han escrito el libro que firman. Ello no deja de ser alarmante en una \u00e9poca en la que, m\u00e1s que nunca, deber\u00eda ser m\u00e1s sencillo difundir y valorar todo tipo de creaciones en su justa medida, pues la tecnolog\u00eda permite que exista sitio para todo, pero donde se alimentan unas actitudes que, en vez de abrir nuestras mentes, a menudo, parece que se empe\u00f1an en fagocitarse en c\u00edrculos cerrados, por m\u00e1s que tengan Internet. Y es que si los adultos han desaparecido de su condici\u00f3n positiva como tal en la publicidad, en lo que respecta a los grandes medios de comunicaci\u00f3n, en las actividades art\u00edsticas, ha sucedido lo mismo. Lo m\u00e1s preocupante es que, muchas veces, la sociedad recibe lo que demanda, y a golpe de rat\u00f3n todav\u00eda desconocemos en qu\u00e9 se est\u00e1 convirtiendo. Mientras tanto, muchos artistas adultos de toda \u00edndole siguen encontrando ventanas cerradas en un escenario tecnol\u00f3gico en el que ya no se puede poner puertas al campo. En este reino de la imagen, a veces da la sensaci\u00f3n de que, al igual que no se debe juzgar a un libro por su portada, tendremos que terminar diciendo: \u00abNo juzgues a un artista por su cara\u00bb. Art\u00edculo publicado el 16 de abril de 2014 en el diario digital El Cotidiano.<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":429,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[21],"tags":[16],"class_list":["post-235","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones-en-la-era-tecnologica","tag-reflexion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/12\/live-concert-388160_640.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5XwHR-3N","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=235"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":267,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235\/revisions\/267"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}