{"id":209,"date":"2015-11-09T09:35:03","date_gmt":"2015-11-09T09:35:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=209"},"modified":"2015-10-30T21:40:16","modified_gmt":"2015-10-30T21:40:16","slug":"mecanopolis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2015\/11\/09\/mecanopolis\/","title":{"rendered":"Mecan\u00f3polis"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"https:\/\/twitter.com\/SilviaP3\" target=\"_blank\">@SilviaP3<\/a><\/p>\n<p><strong>Las m\u00e1quinas nos facilitan la vida.<\/strong> La tecnolog\u00eda contribuye a que podamos disfrutar de una accesibilidad tal a las fuentes de conocimiento, que convierte esta \u00e9poca en una etapa fascinante para todos aquellos que amamos toda clase de saberes en sus m\u00e1s diversas formas. Sin embargo, la injerencia de toda esa maquinaria contribuye a la existencia de una eterna lucha en la b\u00fasqueda de un equilibrio en el que las m\u00e1quinas no importen m\u00e1s que los humanos, en el que los aparatos tecnol\u00f3gicos no nos aparten de lo que ha provocado que la humanidad haya avanzado hasta la actualidad tal y como ha hecho.<\/p>\n<p>No es un debate nuevo el que aborda la relaci\u00f3n entre las m\u00e1quinas y el hombre, es un debate que germina desde los mismos cimientos de la Revoluci\u00f3n Industrial, en un continuo<em> in crescendo,<\/em> hasta la aparici\u00f3n de la rob\u00f3tica e Internet. El tema, que ha interesado y fascinado a los creadores de ciencia ficci\u00f3n desde los inicios, hace inevitable que acudan a la mente todo tipo de referencias literarias cuando nos paramos a reflexionar sobre ello.<\/p>\n<p>Sin duda,<strong> H. G. Wells y Aldous Huxley son los que asoman a nuestras conversaciones cuando charlamos sobre la vigilancia constante a la que, voluntariamente, nos sometemos en nuestro d\u00eda a d\u00eda,<\/strong> con todo el peligro que ello acarrea, as\u00ed como la dependencia tecnol\u00f3gica creada en una mitad del mundo que, si se viera obligada a sobrevivir en la otra mitad, de seguro, no podr\u00eda.<\/p>\n<p>No obstante, <strong>m\u00e1s all\u00e1 de <em>La guerra de los mundos<\/em> o <em>Un mundo feliz, <\/em>a algunos nos viene a la mente <a href=\"http:\/\/gredos.usal.es\/jspui\/bitstream\/10366\/83961\/1\/CMU_3-167.pdf\">\u00abMecan\u00f3polis\u00bb<\/a>, un <a href=\"http:\/\/gredos.usal.es\/jspui\/handle\/10366\/83961\">relato aparecido en <em>Los Lunes del Imparcial<\/em>, all\u00e1 por el a\u00f1o 1913<\/a>, de la pluma de Miguel de Unamuno,<\/strong> donde las inquietudes filos\u00f3ficas sobre el alma acaban asolando al protagonista cuando visita la ciudad de las m\u00e1quinas; una ciudad que nosotros bien podr\u00edamos estar ya habitando.<\/p>\n<p>Y es que las m\u00e1quinas, en todas sus formas, en todas sus facetas, han condicionado nuestras vidas, pero nunca hab\u00edan llegado al punto de interferir de tal modo en las relaciones personales como ha sucedido desde la irrupci\u00f3n de la vida social online. Cuando la interferencia en la vida emocional e \u00edntima de cada uno de nosotros es excesiva, corremos el peligro de pasar l\u00edneas rojas que, de seguro, har\u00e1n tambalearse el equilibrio que necesita nuestro cerebro para asimilar y disfrutar del d\u00eda a d\u00eda, amenazado por la dispersi\u00f3n en la que nos posiciona la propia esencia de la red y una frivolizaci\u00f3n de las relaciones humanas en la que corremos peligro de caer.<\/p>\n<p>No solo pasa con la vida personal. En el entorno laboral, es frecuente hallar gente tan completamente confiada en la fiabilidad de sus dispositivos electr\u00f3nicos, que convierten esa fe ciega en un aut\u00e9ntico peligro.<\/p>\n<div id=\"attachment_210\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/pixabay.com\/en\/typewriter-vintage-1007298\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-210\" class=\"wp-image-210 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/10\/typewriter-1007298_1280-300x233.jpg\" alt=\"typewriter-1007298_1280\" width=\"300\" height=\"233\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/10\/typewriter-1007298_1280-300x233.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/10\/typewriter-1007298_1280-1024x796.jpg 1024w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/10\/typewriter-1007298_1280.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-210\" class=\"wp-caption-text\">FUENTE: Pixabay<\/p><\/div>\n<p><strong>Las m\u00e1quinas nos facilitan la vida, pero somos nosotros los que las manejamos.<\/strong> Esta Mecan\u00f3polis en la que habitamos no puede seguir un desarrollo tal en el que sean ellas las que adapten nuestros cerebros para su semejanza; al fin y al cabo, que existan todo tipo de aparatos para hacer tal o cual cosa no nos obliga a su utilizaci\u00f3n. Nosotros somos los que debemos decidir cu\u00e1ndo y c\u00f3mo utilizar cada uno de ellos. Nosotros somos los que decidimos cu\u00e1ndo apagar nuestros m\u00f3viles. Somos nosotros los que utilizamos toda variedad de dispositivos para hacer la cotidianidad m\u00e1s c\u00f3moda y sencilla, no permitamos que sean ellos los que nos dominen, no nos convirtamos en v\u00edctimas de nuestra inmadurez tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>Si renunciamos a lo que nos hace humanos en cada gesto de nuestra conciencia, en cada sentimiento de nuestras emociones, \u00bfen qu\u00e9 nos convertir\u00edamos entonces?<\/strong><\/p>\n<p><em>Art\u00edculo publicado el 19 de marzo de 2014 en el diario digital El Cotidiano.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por @SilviaP3 Las m\u00e1quinas nos facilitan la vida. La tecnolog\u00eda contribuye a que podamos disfrutar de una accesibilidad tal a las fuentes de conocimiento, que convierte esta \u00e9poca en una etapa fascinante para todos aquellos que amamos toda clase de saberes en sus m\u00e1s diversas formas. Sin embargo, la injerencia de toda esa maquinaria contribuye a la existencia de una eterna lucha en la b\u00fasqueda de un equilibrio en el que las m\u00e1quinas no importen m\u00e1s que los humanos, en el que los aparatos tecnol\u00f3gicos no nos aparten de lo que ha provocado que la humanidad haya avanzado hasta la actualidad tal y como ha hecho. No es un debate nuevo el que aborda la relaci\u00f3n entre las m\u00e1quinas y el hombre, es un debate que germina desde los mismos cimientos de la Revoluci\u00f3n Industrial, en un continuo in crescendo, hasta la aparici\u00f3n de la rob\u00f3tica e Internet. El tema, que ha interesado y fascinado a los creadores de ciencia ficci\u00f3n desde los inicios, hace inevitable que acudan a la mente todo tipo de referencias literarias cuando nos paramos a reflexionar sobre ello. Sin duda, H. G. Wells y Aldous Huxley son los que asoman a nuestras conversaciones cuando charlamos sobre la vigilancia constante a la que, voluntariamente, nos sometemos en nuestro d\u00eda a d\u00eda, con todo el peligro que ello acarrea, as\u00ed como la dependencia tecnol\u00f3gica creada en una mitad del mundo que, si se viera obligada a sobrevivir en la otra mitad, de seguro, no podr\u00eda. No obstante, m\u00e1s all\u00e1 de La guerra de los mundos o Un mundo feliz, a algunos nos viene a la mente \u00abMecan\u00f3polis\u00bb, un relato aparecido en Los Lunes del Imparcial, all\u00e1 por el a\u00f1o 1913, de la pluma de Miguel de Unamuno, donde las inquietudes filos\u00f3ficas sobre el alma acaban asolando al protagonista cuando visita la ciudad de las m\u00e1quinas; una ciudad que nosotros bien podr\u00edamos estar ya habitando. Y es que las m\u00e1quinas, en todas sus formas, en todas sus facetas, han condicionado nuestras vidas, pero nunca hab\u00edan llegado al punto de interferir de tal modo en las relaciones personales como ha sucedido desde la irrupci\u00f3n de la vida social online. Cuando la interferencia en la vida emocional e \u00edntima de cada uno de nosotros es excesiva, corremos el peligro de pasar l\u00edneas rojas que, de seguro, har\u00e1n tambalearse el equilibrio que necesita nuestro cerebro para asimilar y disfrutar del d\u00eda a d\u00eda, amenazado por la dispersi\u00f3n en la que nos posiciona la propia esencia de la red y una frivolizaci\u00f3n de las relaciones humanas en la que corremos peligro de caer. No solo pasa con la vida personal. En el entorno laboral, es frecuente hallar gente tan completamente confiada en la fiabilidad de sus dispositivos electr\u00f3nicos, que convierten esa fe ciega en un aut\u00e9ntico peligro. Las m\u00e1quinas nos facilitan la vida, pero somos nosotros los que las manejamos. Esta Mecan\u00f3polis en la que habitamos no puede seguir un desarrollo tal en el que sean ellas las que adapten nuestros cerebros para su semejanza; al fin y al cabo, que existan todo tipo de aparatos para hacer tal o cual cosa no nos obliga a su utilizaci\u00f3n. Nosotros somos los que debemos decidir cu\u00e1ndo y c\u00f3mo utilizar cada uno de ellos. Nosotros somos los que decidimos cu\u00e1ndo apagar nuestros m\u00f3viles. Somos nosotros los que utilizamos toda variedad de dispositivos para hacer la cotidianidad m\u00e1s c\u00f3moda y sencilla, no permitamos que sean ellos los que nos dominen, no nos convirtamos en v\u00edctimas de nuestra inmadurez tecnol\u00f3gica. Si renunciamos a lo que nos hace humanos en cada gesto de nuestra conciencia, en cada sentimiento de nuestras emociones, \u00bfen qu\u00e9 nos convertir\u00edamos entonces? Art\u00edculo publicado el 19 de marzo de 2014 en el diario digital El Cotidiano.<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":210,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[21],"tags":[16],"class_list":["post-209","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones-en-la-era-tecnologica","tag-reflexion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/10\/typewriter-1007298_1280.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5XwHR-3n","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=209"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/209\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":211,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/209\/revisions\/211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}