{"id":179,"date":"2015-10-10T10:51:36","date_gmt":"2015-10-10T10:51:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=179"},"modified":"2015-09-23T22:07:53","modified_gmt":"2015-09-23T22:07:53","slug":"nativos-digitales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2015\/10\/10\/nativos-digitales\/","title":{"rendered":"Nativos digitales"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"https:\/\/twitter.com\/SilviaP3\">@SilviaP3<\/a><\/p>\n<p><strong>La expresi\u00f3n \u00abnativos digitales\u00bb (<em>digital natives<\/em>) fue acu\u00f1ada hace unos a\u00f1os por el educador Mark Prensky para hacer referencia a los nacidos a partir de la d\u00e9cada de los ochenta,<\/strong> en contraposici\u00f3n a los \u00abinmigrantes digitales\u00bb (<em>digital immigrants<\/em>); aquellos que han vivido en una era, en esencia, anal\u00f3gica y que se han adaptado al mundo digital que les rodea.<\/p>\n<p>Desde entonces, muchos han sido los que han utilizado el t\u00e9rmino. Algunos prefieren considerar como nativo digital a todo aquel nacido despu\u00e9s de 1990,\u00a0 y otros reniegan absolutamente de ambos conceptos. Como resultado,<strong> la etiqueta ha generado todo tipo de controversias<\/strong>; al fin y al cabo, <strong>haber nacido rodeado de tel\u00e9fonos inteligentes y ordenadores, y estar familiarizado con ellos, no tiene nada que ver con saber utilizarlos, sino que, a menudo, se genera tal vac\u00edo, desconocimiento y frivolizaci\u00f3n de los mismos que muchos de los llamados nativos digitales terminan ignorando tanto sus m\u00faltiples ventajas como la inseguridad de su mala gesti\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"attachment_180\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.elcotidiano.es\/nativos-digitales\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-180\" class=\"wp-image-180 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/iphone-642999_640-300x200.jpg\" alt=\"iphone-642999_640\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/iphone-642999_640-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/iphone-642999_640.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-180\" class=\"wp-caption-text\">FUENTE: Pixabay<\/p><\/div>\n<p>No obstante, la expresi\u00f3n puede resultar \u00fatil si la empleamos <strong>desde un punto de vista sociol\u00f3gico. Negar que llevar encima el tel\u00e9fono, la televisi\u00f3n, el ordenador y la cadena de m\u00fasica en un solo aparato, desde que se tiene memoria, no ha provocado cambios en el comportamiento de los individuos y en su relaci\u00f3n con el mundo es negar la evidencia;<\/strong> detalle en el que suele reparar ese eslab\u00f3n al que han dado en llamar \u00abinmigrantes digitales\u00bb.<\/p>\n<p>Por tal motivo, no est\u00e1 de m\u00e1s recordar que la educaci\u00f3n en el uso de las tecnolog\u00edas deber\u00eda abarcar tanto su vertiente pr\u00e1ctica como social, aunque resulte dif\u00edcil cuando nos encontramos que algunos de esos inmigrantes digitales son los primeros en sucumbir a problemas como la adicci\u00f3n al m\u00f3vil. Siempre existe la posibilidad de apagar esos dispositivos, dejarlos en casa, no contestar al tel\u00e9fono y no consultar el WhatsApp; pero muchos usuarios parecen no ser conscientes de que existe tal opci\u00f3n, permitiendo que el comportamiento de la mayor\u00eda condicione sus actos, lo desee o no. Y ante situaciones como estas da igual c\u00f3mo etiqueten a uno o en qu\u00e9 a\u00f1o haya nacido el otro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n no ha sido recriminado alguna vez, en su vida personal, por no contestar al m\u00f3vil, por no aceptar una solicitud de amistad en Facebook o por no responder a un wasap?<\/strong><\/p>\n<p>En este sentido, hemos complicado las cosas. No hace tanto tiempo, era frecuente encontrar a la adolescente que esperaba en casa, pegada a su tel\u00e9fono fijo, anhelando que el muchacho por el que suspiraba la llamara. Sin embargo, aquella joven acababa saliendo, arrastrada por sus amigas, y obligada por las circunstancias a desconectar de una angustiosa espera; ahora,<strong> la angustia perdura mientras le acompa\u00f1e su tel\u00e9fono y no tenga la voluntad de apagarlo.<\/strong> Este ejemplo, que puede parecernos tierno, podr\u00eda extrapolarse a numerosas situaciones de la vida diaria, desde tensiones familiares hasta ansiedad laboral, convirtiendo muchas veces a las personas en manojos de nervios cada vez que suena su tel\u00e9fono all\u00e1 donde est\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>La desconexi\u00f3n era m\u00e1s f\u00e1cil porque la habilitaba la propia vida.<\/strong> Ahora mismo, somos nosotros los que tenemos que facilitar a nuestro cerebro la necesidad que tiene de desconectar; y, reconozc\u00e1moslo, en determinados momentos de nuestras existencias, cualquiera puede ser imbuido por una espiral de estr\u00e9s y actividad fren\u00e9tica que dificulte todav\u00eda m\u00e1s el detenerse siquiera a reflexionar, ya no digamos el pararse unos instantes, simplemente, para observar el vuelo de una mariposa.<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n, no est\u00e1 de m\u00e1s reflexionar sobre la situaci\u00f3n actual; as\u00ed como repetirles a esos nativos digitales que <strong>las m\u00e1quinas son las que dependen de nosotros, y no nosotros los que dependemos de ellas.<\/strong> Tal vez as\u00ed, nosotros tampoco lo olvidemos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo publicado el 12 de febrero de 20014 en el diario digital <a href=\"http:\/\/www.elcotidiano.es\/nativos-digitales\/\">El Cotidiano.<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por @SilviaP3 La expresi\u00f3n \u00abnativos digitales\u00bb (digital natives) fue acu\u00f1ada hace unos a\u00f1os por el educador Mark Prensky para hacer referencia a los nacidos a partir de la d\u00e9cada de los ochenta, en contraposici\u00f3n a los \u00abinmigrantes digitales\u00bb (digital immigrants); aquellos que han vivido en una era, en esencia, anal\u00f3gica y que se han adaptado al mundo digital que les rodea. Desde entonces, muchos han sido los que han utilizado el t\u00e9rmino. Algunos prefieren considerar como nativo digital a todo aquel nacido despu\u00e9s de 1990,\u00a0 y otros reniegan absolutamente de ambos conceptos. Como resultado, la etiqueta ha generado todo tipo de controversias; al fin y al cabo, haber nacido rodeado de tel\u00e9fonos inteligentes y ordenadores, y estar familiarizado con ellos, no tiene nada que ver con saber utilizarlos, sino que, a menudo, se genera tal vac\u00edo, desconocimiento y frivolizaci\u00f3n de los mismos que muchos de los llamados nativos digitales terminan ignorando tanto sus m\u00faltiples ventajas como la inseguridad de su mala gesti\u00f3n. No obstante, la expresi\u00f3n puede resultar \u00fatil si la empleamos desde un punto de vista sociol\u00f3gico. Negar que llevar encima el tel\u00e9fono, la televisi\u00f3n, el ordenador y la cadena de m\u00fasica en un solo aparato, desde que se tiene memoria, no ha provocado cambios en el comportamiento de los individuos y en su relaci\u00f3n con el mundo es negar la evidencia; detalle en el que suele reparar ese eslab\u00f3n al que han dado en llamar \u00abinmigrantes digitales\u00bb. Por tal motivo, no est\u00e1 de m\u00e1s recordar que la educaci\u00f3n en el uso de las tecnolog\u00edas deber\u00eda abarcar tanto su vertiente pr\u00e1ctica como social, aunque resulte dif\u00edcil cuando nos encontramos que algunos de esos inmigrantes digitales son los primeros en sucumbir a problemas como la adicci\u00f3n al m\u00f3vil. Siempre existe la posibilidad de apagar esos dispositivos, dejarlos en casa, no contestar al tel\u00e9fono y no consultar el WhatsApp; pero muchos usuarios parecen no ser conscientes de que existe tal opci\u00f3n, permitiendo que el comportamiento de la mayor\u00eda condicione sus actos, lo desee o no. Y ante situaciones como estas da igual c\u00f3mo etiqueten a uno o en qu\u00e9 a\u00f1o haya nacido el otro. \u00bfQui\u00e9n no ha sido recriminado alguna vez, en su vida personal, por no contestar al m\u00f3vil, por no aceptar una solicitud de amistad en Facebook o por no responder a un wasap? En este sentido, hemos complicado las cosas. No hace tanto tiempo, era frecuente encontrar a la adolescente que esperaba en casa, pegada a su tel\u00e9fono fijo, anhelando que el muchacho por el que suspiraba la llamara. Sin embargo, aquella joven acababa saliendo, arrastrada por sus amigas, y obligada por las circunstancias a desconectar de una angustiosa espera; ahora, la angustia perdura mientras le acompa\u00f1e su tel\u00e9fono y no tenga la voluntad de apagarlo. Este ejemplo, que puede parecernos tierno, podr\u00eda extrapolarse a numerosas situaciones de la vida diaria, desde tensiones familiares hasta ansiedad laboral, convirtiendo muchas veces a las personas en manojos de nervios cada vez que suena su tel\u00e9fono all\u00e1 donde est\u00e9n. La desconexi\u00f3n era m\u00e1s f\u00e1cil porque la habilitaba la propia vida. Ahora mismo, somos nosotros los que tenemos que facilitar a nuestro cerebro la necesidad que tiene de desconectar; y, reconozc\u00e1moslo, en determinados momentos de nuestras existencias, cualquiera puede ser imbuido por una espiral de estr\u00e9s y actividad fren\u00e9tica que dificulte todav\u00eda m\u00e1s el detenerse siquiera a reflexionar, ya no digamos el pararse unos instantes, simplemente, para observar el vuelo de una mariposa. Por esa raz\u00f3n, no est\u00e1 de m\u00e1s reflexionar sobre la situaci\u00f3n actual; as\u00ed como repetirles a esos nativos digitales que las m\u00e1quinas son las que dependen de nosotros, y no nosotros los que dependemos de ellas. Tal vez as\u00ed, nosotros tampoco lo olvidemos. &nbsp; Art\u00edculo publicado el 12 de febrero de 20014 en el diario digital El Cotidiano.<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":180,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[21],"tags":[16],"class_list":["post-179","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones-en-la-era-tecnologica","tag-reflexion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/iphone-642999_640.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5XwHR-2T","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=179"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":182,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179\/revisions\/182"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}