{"id":173,"date":"2015-10-01T10:29:44","date_gmt":"2015-10-01T10:29:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/?p=173"},"modified":"2015-09-23T21:43:17","modified_gmt":"2015-09-23T21:43:17","slug":"el-miedo-a-perderse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/2015\/10\/01\/el-miedo-a-perderse\/","title":{"rendered":"El miedo a perderse"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"https:\/\/twitter.com\/SilviaP3\">@SilviaP3<\/a><\/p>\n<p>Con frecuencia escuchamos que los s\u00edndromes de descubrimiento reciente, y que surgen a ra\u00edz de la profusi\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas y de las formas de comunicaci\u00f3n que las mismas conllevan, son meros inventos publicitarios o modas pasajeras de la sociedad de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, al margen de su consolidaci\u00f3n o no como trastornos psicol\u00f3gicos \u2014hecho que los expertos decidir\u00e1n\u2014, no podemos negar que sus or\u00edgenes y argumentaciones son reales; as\u00ed como tampoco podemos ignorar que esa nueva realidad s\u00ed podr\u00eda contribuir a consolidarlos como un serio problema, mucho m\u00e1s frecuente de lo que nos imaginamos. Al fin y al cabo, <strong>quitar importancia a todo aquello susceptible de tenerla es la manera m\u00e1s sencilla de complicar las cosas, mientras que fomentar el conocimiento y el esp\u00edritu cr\u00edtico es el mejor modo para simplificarlas.<\/strong><\/p>\n<p>Seguramente, entre todos esos nuevos s\u00edndromes que proliferan por los noticiarios, <strong>es el \u00abmiedo a perderse algo\u00bb, conocido como FOMO (<\/strong><em><strong>Fear of Missing Out)<\/strong>, <\/em>del que m\u00e1s se ha hablado.<\/p>\n<p>El miedo a perderse algo se manifiesta como un problema de ansiedad, acentuado, en gran medida, por la obsesi\u00f3n de estar siempre conectado, ya sea a nuestros tel\u00e9fonos, a nuestro ordenador o a nuestras <em>tablets<\/em>. Es entonces cuando uno, al comparar la propia existencia con la de aquellos que sigue en redes sociales como Facebook, donde la gente muestra una visi\u00f3n ben\u00e9vola y edulcorada de sus propias vidas, corre el riesgo de caer en una espiral de frustraci\u00f3n, temor y malestar.<\/p>\n<div id=\"attachment_174\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/pixabay.com\/en\/plank-choice-home-or-lost-home-729441\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-174\" class=\"wp-image-174 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/plank-729441_640-300x200.jpg\" alt=\"plank-729441_640\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/plank-729441_640-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/plank-729441_640.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-174\" class=\"wp-caption-text\">FUENTE: Pixabay<\/p><\/div>\n<p>Quien se ve afectado por ese tipo de miedos no relativiza los hechos, y no es consciente de la realidad sesgada que muestran esas cuentas y perfiles, sino que tiende a despreciar e infravalorar su d\u00eda a d\u00eda, sintiendo una insatisfacci\u00f3n constante, acuciada por el hecho de creer en las ficticias y fabulosas existencias que llevan los dem\u00e1s, cayendo en un c\u00edrculo vicioso que puede fomentar problemas como, entre otros, el FOMO o la depresi\u00f3n de Facebook.<\/p>\n<p>En tales circunstancias, puede caerse en conductas en las que uno sea incapaz de frenar su ritmo, obsesionado con la idea de aprovechar el tiempo al m\u00e1ximo, hacer mil cosas distintas y exigirse un sinf\u00edn de triunfos; en ocasiones, en pos de convencionalismos y deseos socialmente impuestos por los dem\u00e1s que ni siquiera se ans\u00edan.\u00a0<strong>El temor a alcanzar la vejez y no haber vivido todo lo que se quer\u00eda, o lo que se cree que se quer\u00eda, se convierte entonces en una cadena alrededor del cuello.<\/strong><\/p>\n<p>El problema, como siempre, son los extremos. <strong>Si resulta una virtud ser consciente de lo ef\u00edmero de la vida, no lo es pisar el acelerador acumulando experiencias o posesiones por el temor a perderse algo, y no por la serenidad de los deseos honestos<\/strong> y, a menudo, sencillos y simples, que cada uno de nosotros alberga.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, siempre ha existido ese miedo a no ser capaz de realizar todo lo que queremos, as\u00ed como esa tendencia a exigirnos vivir una exorbitante cantidad de experiencias en un mundo que avanza a un ritmo vertiginoso; no obstante, ahora, m\u00e1s que nunca, <strong>el verdadero m\u00e9rito comienza a ser saber frenar y disfrutar de un apacible paseo a ritmo pausado, con todos los dispositivos apagados,<\/strong> y con la certeza de conocer que hay tiempo para todo si sabe buscarse su provecho.<\/p>\n<p>As\u00ed,<strong> solo hemos de tener miedo del miedo a perderse algo, no vaya a ser que por padecerlo nos perdamos a nosotros mismos.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo publicado el 29 de enero de 2014 en el diario digital <a href=\"http:\/\/www.elcotidiano.es\/el-miedo-a-perderse\/\" target=\"_blank\">El Cotidiano.<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por @SilviaP3 Con frecuencia escuchamos que los s\u00edndromes de descubrimiento reciente, y que surgen a ra\u00edz de la profusi\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas y de las formas de comunicaci\u00f3n que las mismas conllevan, son meros inventos publicitarios o modas pasajeras de la sociedad de la informaci\u00f3n. Sin embargo, al margen de su consolidaci\u00f3n o no como trastornos psicol\u00f3gicos \u2014hecho que los expertos decidir\u00e1n\u2014, no podemos negar que sus or\u00edgenes y argumentaciones son reales; as\u00ed como tampoco podemos ignorar que esa nueva realidad s\u00ed podr\u00eda contribuir a consolidarlos como un serio problema, mucho m\u00e1s frecuente de lo que nos imaginamos. Al fin y al cabo, quitar importancia a todo aquello susceptible de tenerla es la manera m\u00e1s sencilla de complicar las cosas, mientras que fomentar el conocimiento y el esp\u00edritu cr\u00edtico es el mejor modo para simplificarlas. Seguramente, entre todos esos nuevos s\u00edndromes que proliferan por los noticiarios, es el \u00abmiedo a perderse algo\u00bb, conocido como FOMO (Fear of Missing Out), del que m\u00e1s se ha hablado. El miedo a perderse algo se manifiesta como un problema de ansiedad, acentuado, en gran medida, por la obsesi\u00f3n de estar siempre conectado, ya sea a nuestros tel\u00e9fonos, a nuestro ordenador o a nuestras tablets. Es entonces cuando uno, al comparar la propia existencia con la de aquellos que sigue en redes sociales como Facebook, donde la gente muestra una visi\u00f3n ben\u00e9vola y edulcorada de sus propias vidas, corre el riesgo de caer en una espiral de frustraci\u00f3n, temor y malestar. Quien se ve afectado por ese tipo de miedos no relativiza los hechos, y no es consciente de la realidad sesgada que muestran esas cuentas y perfiles, sino que tiende a despreciar e infravalorar su d\u00eda a d\u00eda, sintiendo una insatisfacci\u00f3n constante, acuciada por el hecho de creer en las ficticias y fabulosas existencias que llevan los dem\u00e1s, cayendo en un c\u00edrculo vicioso que puede fomentar problemas como, entre otros, el FOMO o la depresi\u00f3n de Facebook. En tales circunstancias, puede caerse en conductas en las que uno sea incapaz de frenar su ritmo, obsesionado con la idea de aprovechar el tiempo al m\u00e1ximo, hacer mil cosas distintas y exigirse un sinf\u00edn de triunfos; en ocasiones, en pos de convencionalismos y deseos socialmente impuestos por los dem\u00e1s que ni siquiera se ans\u00edan.\u00a0El temor a alcanzar la vejez y no haber vivido todo lo que se quer\u00eda, o lo que se cree que se quer\u00eda, se convierte entonces en una cadena alrededor del cuello. El problema, como siempre, son los extremos. Si resulta una virtud ser consciente de lo ef\u00edmero de la vida, no lo es pisar el acelerador acumulando experiencias o posesiones por el temor a perderse algo, y no por la serenidad de los deseos honestos y, a menudo, sencillos y simples, que cada uno de nosotros alberga. Despu\u00e9s de todo, siempre ha existido ese miedo a no ser capaz de realizar todo lo que queremos, as\u00ed como esa tendencia a exigirnos vivir una exorbitante cantidad de experiencias en un mundo que avanza a un ritmo vertiginoso; no obstante, ahora, m\u00e1s que nunca, el verdadero m\u00e9rito comienza a ser saber frenar y disfrutar de un apacible paseo a ritmo pausado, con todos los dispositivos apagados, y con la certeza de conocer que hay tiempo para todo si sabe buscarse su provecho. As\u00ed, solo hemos de tener miedo del miedo a perderse algo, no vaya a ser que por padecerlo nos perdamos a nosotros mismos. &nbsp; Art\u00edculo publicado el 29 de enero de 2014 en el diario digital El Cotidiano.<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":174,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[21],"tags":[16],"class_list":["post-173","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones-en-la-era-tecnologica","tag-reflexion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/files\/2015\/09\/plank-729441_640.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5XwHR-2N","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=173"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/173\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":175,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/173\/revisions\/175"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/174"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/librosdefondo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}