{"id":429,"date":"2013-10-19T09:40:02","date_gmt":"2013-10-19T09:40:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/?p=429"},"modified":"2013-10-19T09:48:45","modified_gmt":"2013-10-19T09:48:45","slug":"el-rey-tuerto-quien-se-rie-de-quien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/2013\/10\/19\/el-rey-tuerto-quien-se-rie-de-quien\/","title":{"rendered":"El rey tuerto. \u00bfQui\u00e9n se r\u00ede de qui\u00e9n?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Si no les gusta re\u00edrse de s\u00ed mismos, no vean<span style=\"color: #3366ff\"><em><strong> El rey tuerto<\/strong><\/em><\/span>. Si no quieren que les hagan reflexionar -entre carcajada y carcajada- durante casi dos horas, no vean esta funci\u00f3n. Si no est\u00e1n dispuestos a que les recuerden que no hay respuestas en un tiempo donde estamos a punto de ser sepultados por las preguntas, no se acerquen a este montaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Si, por el contrario, est\u00e1n hartos de ver funciones que no les hablan de qui\u00e9nes somos, de qu\u00e9 nos pasa y de d\u00f3nde estamos, no dejen de ir a la <span style=\"color: #3366ff\">sala Mirador<\/span><\/strong> para dejarse llevar por una propuesta en la que sus m\u00ednimos excesos -alg\u00fan pasaje un tanto discursivo, alg\u00fan peque\u00f1o borr\u00f3n melodram\u00e1tico- se diluyen en la necesidad de su tema y en el trabajo -magn\u00edfico- de interpretaci\u00f3n y direcci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span style=\"color: #3366ff\">Marc Crehuet<\/span> saca lo mejor de su propio texto y consigue que sus personajes sean tan caricaturescos como reales<\/strong>. No resulta f\u00e1cil hacer humor negro sin apenas distancia temporal entre lo que se cuenta y el momento en que est\u00e1 siendo contado, as\u00ed que tiene doble m\u00e9rito que seamos capaces de re\u00edrnos de la tragedia de un manifestante que ha perdido un ojo a causa de la violencia policial. A priori, resulta dif\u00edcil encontrarle la gracia y, sin embargo, <strong>el humor nace de donde ha nacido siempre la aut\u00e9ntica c0media: del horror<\/strong>, del absurdo, de la desolaci\u00f3n ante la estupidez y el ego\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya <strong>desde sus or\u00edgenes la comedia ha sido siempre un g\u00e9nero revolucionario<\/strong>. Hay quien la pervierte, por supuesto, quien nos hace creer que comedia es sonre\u00edr amablemente ante conflictos que nos nos revuelven -ni las emociones ni las ideas-, pero hay quien, como Marc Crehuet, prefiere la l\u00ednea del pacifismo de Arist\u00f3fanes, del compromiso de Brecht, de la desolaci\u00f3n de Beckett o de la trasngresi\u00f3n de Dar\u00edo Fo. <strong>Nuevas voces -gracias a la sala Mirador por ser un lugar de referencia para quienes escribimos teatro hoy- que se atreven a mirar el ahora<\/strong> y a darle una voz que necesitamos -nos guste o no- escuchar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero su propuesta habr\u00eda corrido el riesgo de convertirse en un (atrevido) salto al vac\u00edo sin<strong> un reparto magn\u00edfico y compenetrado<\/strong>. <strong>Unos actores en estado de gracia<\/strong>, en especial el cuarteto protagonista, que tan pronto humanizan como desvirtualizan sus personajes en \u00a0un juego interpretativo que no baja la guardia en ning\u00fan momento. <strong>A veces m\u00e1scaras, a veces personas, tan duales como cualquiera de nosotros<\/strong>, tan rid\u00edculos como nuestras debilidades, tan incoherentes como nuestros propios mensajes cuando caemos en el dogmatismo -el manique\u00edsta universo del bien y el mal- al que nos arrastra nuestro tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y es que, <strong>aunque queramos creer que hay buenos y malos, la funci\u00f3n se empe\u00f1a en decirnos lo contrario<\/strong>. Y se r\u00ede de la violencia y de la brutalidad con la misma sa\u00f1a con la que se burla de lo pueril de nuestras acciones de cambio. <strong>Firmas en Change.org Vs. pelotas de goma. Pancartas y c\u00e1nticos corales Vs. contenedores quemados y ojos que revientan<\/strong>. Nada funciona. Nada tiene sentido. Nada se resuelve. Pero los espectadores no podemos evitar re\u00edrnos al vernos reflejados en ese espejo de la impotencia que es el escenario de esta funci\u00f3n. Un lugar en el que solo habr\u00eda reducido la presencia del personaje del pol\u00edtico, un hilo conductor que -pese a las buenas ideas de puesta en escena- aporta una obviedad verbal innecesaria a una obra en la que domina -por lo dem\u00e1s- la sutileza y la inteligencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>El final, sin embargo, acaba por reconciliar al m\u00e1s esc\u00e9ptico de los espectadores<\/strong>. Porque la ruptura de esa cuarta pared no es solo un homenaje brechtiano. Es un acto de l\u00f3gica. Y de coherencia. <strong>Una versi\u00f3n angustiada y 2.0 de ese &#8216;Nadie es perfecto&#8217; de Billy Wilder que pronuncia aqu\u00ed una inmensa -y muy emotiva- <span style=\"color: #3366ff\">Betsy T\u00farnez<\/span>.<\/strong> Porque son (somos) personas, porque estamos creando sin saber muy bien qu\u00e9, porque tampoco sabemos a qu\u00e9 curso de revoluci\u00f3n o cambio o construcci\u00f3n apuntarnos, porque se nos ha acabado la nuez moscada y se avecinan tiempos de austeridad y violencia, tiempos en los que todos vemos con un solo ojo, exactamente igual que el personaje encarnado con entra\u00f1able precisi\u00f3n por <span style=\"color: #3366ff\"><strong>Miki Esparb\u00e9<\/strong><\/span>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Un juego de reflejos perversos donde destaca la figura grotesca de David, el polic\u00eda.<\/strong> Un personaje que se engrandece con la interpretaci\u00f3n de <span style=\"color: #3366ff\"><strong>Alain Hern\u00e1ndez<\/strong><\/span>, un aut\u00e9ntico monstruo esc\u00e9nico que consigue que su cuerpo sea todo un prodigio de expresi\u00f3n en cada escena -cada segundo- de la funci\u00f3n. Su trabajo es uno de esos ejemplos en los que un actor no solo encarna sino que, m\u00e1s a\u00fan, mejora un texto, porque consigue que hagamos con \u00e9l un viaje que, en alguno de sus tramos, atraviesa aguas -argumentales- un poco inseguras. Pero, a\u00fan as\u00ed, lo hacemos, porque queremos saber hacia d\u00f3nde va, porque su energ\u00eda llena el escenario, porque su historia -\u00bfc\u00f3mica?- es el chiste burdo de nuestro tiempo. <strong>El gran chiste en el que alguien se r\u00ede de otro alguien. Y el primer alguien, el que se est\u00e1 riendo, nunca somos nosotros.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Tienen todav\u00eda una semana por delante, as\u00ed que h\u00e1ganme caso y corran a verla.<\/strong> No se arrepentir\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si no les gusta re\u00edrse de s\u00ed mismos, no vean El rey tuerto. Si no quieren que les hagan reflexionar -entre carcajada y carcajada- durante casi dos horas, no vean esta funci\u00f3n. Si no est\u00e1n dispuestos a que les recuerden que no hay respuestas en un tiempo donde estamos a punto de ser sepultados por<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/2013\/10\/19\/el-rey-tuerto-quien-se-rie-de-quien\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":430,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-429","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/files\/2013\/10\/Rey-02.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2Wqis-6V","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=429"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/429\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":433,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/429\/revisions\/433"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/media\/430"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=429"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=429"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}