{"id":38,"date":"2012-12-09T19:12:45","date_gmt":"2012-12-09T19:12:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/?p=38"},"modified":"2012-12-09T19:20:13","modified_gmt":"2012-12-09T19:20:13","slug":"lo-peor-no-es-escribir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/2012\/12\/09\/lo-peor-no-es-escribir\/","title":{"rendered":"El v\u00e9rtigo de la mesa de novedades"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/files\/2012\/12\/Cubierta-definitiva.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-40 alignleft\" src=\"http:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/files\/2012\/12\/Cubierta-definitiva-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/files\/2012\/12\/Cubierta-definitiva-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/files\/2012\/12\/Cubierta-definitiva-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cada vez tengo m\u00e1s claro que<strong> lo dif\u00edcil no es escribir una novela<\/strong>. Ni siquiera llegar a publicarla (que tambi\u00e9n). <strong>Lo peor -sin duda- es todo lo que viene despu\u00e9s<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Porque <strong>en el proceso de escritura hay una parte de placer -masoquista, s\u00ed, claro: \u00bfqu\u00e9 placer no lleva incorporada su cuota de dolor?-<\/strong> y, sobre todo, de descubrimiento. Una soledad buscada en la que no tenemos m\u00e1s enemigos que nuestros miedos e inseguridades (y no son pocos&#8230;), esos que, con cada nueva palabra tecleada, creemos vencer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y luego, en la lucha por publicar -y de eso s\u00e9 bastante: antes de los primeros s\u00edes hubo muchos noes-, siempre hay un poso quijotesco, una necesidad de conseguir que lo escrito llegue a los lectores y se convierta en ese reverenciado objeto llamado <em>libro.<\/em>\u00a0Pero, <strong>salt\u00e1ndonos la tenacidad y el estoicismo que exigen todos los noes que habremos de acumular de los editores<\/strong> a quienes se la enviemos, llegamos a algo supuestamente mucho m\u00e1s placentero. A la meta, en definitiva, de cualquier autor: publicar su libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Esta meta, sin embargo, lleva aparejada de la necesidad de darlo a conocer.<\/strong> Del trabajo que habremos de hacer para encontrar argumentos que faciliten la labor de nuestros editores, de los responsables de comunicaci\u00f3n, hasta de los libreros, garantizando as\u00ed que nuestro libro pueda estar, al menos unas semanas, dentro de la secci\u00f3n de novedades. <strong>De lo contrario, acabar\u00e1 arrinconado muy pronto en una remota estanter\u00eda donde ser\u00e1 inaccesible para quienes, de haberse tropezado con \u00e9l, s\u00ed podr\u00edan haberse interesado<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed que, durante esos meses -antes de, durante y un poco despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n-, <strong>el autor debe convertirse en una suerte de improvisado publicista<\/strong>, capaz de interesar a los posibles lectores y, sobre todo, a los libreros y centros comerciales donde le gustar\u00eda saber que su libro sigue siendo expuesto en el mostrador de novedades a pesar del alud que aterriza en sus almacenes cada mes.\u00a0Por eso, quiz\u00e1, es m\u00e1s f\u00e1cil ilusionarse con la tarea -solitaria- de la creaci\u00f3n. Hasta con el momento de S\u00edsifo de la b\u00fasqueda del sello que dar\u00e1 luz verde a nuestro texto. Y, sin embargo, resulta un poco m\u00e1s dif\u00edcil hacerlo con las expectativas reales de cada nuevo libro, porque -novela tras novela- somos conscientes de que nuestro texto deber\u00e1 luchar por hacerse hueco en un oc\u00e9ano inmenso en el que no siempre resultar\u00e1 f\u00e1cil hacer o\u00edr nuestra voz. Ni compartir nuestras palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>En mi caso, a tan solo un mes del lanzamiento de <em>Las vidas que inventamos<\/em>, con Espasa, siento ahora mismo todo ese v\u00e9rtigo<\/strong>\u00a0y me pregunto qu\u00e9 suerte le deparar\u00e1 a mis personajes cuando, el 22 de enero, aterricen en sus primeras librer\u00edas. Y quiero creer que habr\u00e1 lectores interesados en compartir con ellos su mundo, o curiosos que se acercar\u00e1n a sus p\u00e1ginas por las im\u00e1genes del booktr\u00e1iler que ahora estamos rodando, o quien busque esta novela porque todav\u00eda guarde un buen recuerdo de la lectura de la anterior. O&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Cada vez tengo menos claro qu\u00e9 hace que alguien se detenga en uno de mis libros. Solo s\u00e9 que cada vez que esa mezcla de magia y azar ocurre, me siento m\u00e1s agradecido por ello<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez tengo m\u00e1s claro que lo dif\u00edcil no es escribir una novela. Ni siquiera llegar a publicarla (que tambi\u00e9n). Lo peor -sin duda- es todo lo que viene despu\u00e9s. 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