{"id":201,"date":"2013-02-14T18:39:46","date_gmt":"2013-02-14T18:39:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/?p=201"},"modified":"2013-02-14T18:43:58","modified_gmt":"2013-02-14T18:43:58","slug":"como-comunicar-una-novela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/2013\/02\/14\/como-comunicar-una-novela\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo \u00abcomunicar\u00bb una novela"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">En uno de los primeros art\u00edculos que publiqu\u00e9 en este blog, alguien me sugiri\u00f3 en los comentarios que dedicara un texto a las <strong>labores que exige el proceso de difusi\u00f3n y promoci\u00f3n de una novela.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 se debe hacer?, me preguntaban y he decidido afrontar ese tema precisamente <strong>ahora, aprovechando que estoy inmerso en la promoci\u00f3n de mi \u00faltimo libro, <em>Las vidas que inventamos<\/em> (Espasa) y que se avecina la campa\u00f1a de comunicaci\u00f3n del siguiente, <em>El reino de las Tres Lunas<\/em> (Alfaguara Juvenil).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00bfC\u00f3mo se comunica un libro?<\/strong> Ojal\u00e1 hubiese un manual pero, lamentablemente, ni existe ni es probable que lleguemos nunca tener una respuesta infalible. Lo que s\u00ed tengo claro es que, actualmente, <strong>es necesario que el autor tenga una presencia y un papel muy proactivo<\/strong>\u00a0en esa acci\u00f3n, pues de otro modo su t\u00edtulo se convertir\u00e1 en otra de las decenas de novedades que llenan cada semana nuestras librer\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No es f\u00e1cil para una editorial hacer un seguimiento exhaustivo de todos sus lanzamientos, as\u00ed que <strong>el escritor debe asumir que su labor no acaba cuando termina su obra sino, seguramente, tan solo acaba de empezar.<\/strong> Porque ahora es necesario conseguir que se despierte el inter\u00e9s de quien vaya a leerla. De quien queremos -por mucho que resulte muy snob y muy cool, fingir que no es as\u00ed- que nos lea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por supuesto que<strong> podemos mantenernos al margen, adoptar una postura torremarfilista y fingir que nos da igual ser le\u00eddos<\/strong>, que no escribimos con intenci\u00f3n de comunicarnos con nadie y que, por tanto, nos es indiferente la suerte que corra nuestro libro. Pero si nuestra actitud es m\u00e1s honesta y, sobre todo, m\u00e1s natural, nos esforzaremos para acercarnos a los lectores, con el deseo de que nuestra propuesta llegue hasta sus manos y, sobre todo, hasta sus emociones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La distribuci\u00f3n tampoco ser\u00e1 una cuesti\u00f3n sencilla, pues nuestra novedad se encontrar\u00e1 por el camino con m\u00e1s de un t\u00edtulo de autores televisivos, consagrados, famosos, medi\u00e1ticos y con una dimensi\u00f3n comunicativa que nuestro nombre no presenta. As\u00ed pues, <strong>los segundos de televisi\u00f3n que nosotros no tendremos deberemos suplirlos con otras t\u00e1cticas<\/strong> y, sobre todo, con otras ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En mi caso, creo que la clave de que mi primera novela &#8211;<em>La edad de la ira<\/em>&#8211; funcionara como lo hizo y de que la segunda &#8211;<em>Las vidas que inventamos<\/em>&#8211; haya arrancado tan bien, se encuentra en <strong>internet<\/strong>. Los novelistas de hoy contamos con un <strong>enorme potencial en la red<\/strong> para llegar a nuestros lectores y, m\u00e1s a\u00fan, para intercambiar opiniones y experiencias con todos ellos. <strong>Foros, blogs literarios, Twitter, Facebook&#8230;<\/strong> Hay \u00a0un sinf\u00edn de formas de dar a conocer nuestro trabajo y, sobre todo, de obtener un enriquecedor feed-back por parte de quienes nos leen. Evidentemente, <strong>es necesario frenar las ansias ombliguistas y evitar que nuestras redes sociales se conviertan en un continuo anuncio<\/strong>, pero si combinamos la informaci\u00f3n sobre nuestro trabajo con otro tipo de datos, opiniones o vivencias s\u00ed que lograremos que nuestro mundo pueda ser de inter\u00e9s para un posible lector que desee saber m\u00e1s sobre qu\u00e9 es exactamente lo que escribimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y claro que hay que hacer un buen dossier de prensa, y enviarlo a cuanto suplemento y revista cultural se nos ocurra, y a cuanto programa de radio y de televisi\u00f3n consideremos oportuno y&#8230; Pero adem\u00e1s de ese env\u00edo, de la llamada para confirmar que lleg\u00f3 el env\u00edo, de la llamada para preguntar si habr\u00e1 entrevista o rese\u00f1a para el env\u00edo y de la decepci\u00f3n cuando descubramos que no hab\u00eda hueco -en gran parte de los casos, para nosotros-, podemos pensar en otro tipo de fuentes donde, ahora mismo, se mueve una visi\u00f3n mucho m\u00e1s libre y menos controlada de la literatura: <strong>los blogs de lectores<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los hay de todos los gustos, formas, dise\u00f1os y calidades, pero -en general- <strong>estos blogs de libros son espacios que se caracterizan por dos cuestiones: la libertad absoluta de sus autores y la (sana) influencia que tienen en quienes los leen<\/strong>, pues estos saben que se pueden fiar de la honestidad de quien escribe cada rese\u00f1a. No s\u00e9 qu\u00e9 har\u00edamos los nuevos autores sin estos espacios (no cito nombres para no olvidarme de ninguno: son muchos los que sigo como novelista y como lector), lugares donde sus creadores acogen cada novedad con una curiosidad que no tiene nada que ver con el toque rancio de ciertas publicaciones o con el af\u00e1n elitista y snob de otras. <strong>Y lo mejor es que sus autores no trabajan en ellos m\u00e1s que como parte de una pasi\u00f3n absolutamente vocacional: la pasi\u00f3n -el amor- por los libros.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y, <strong>en cuanto a redes sociales, nada como Twitter para intercambiar ideas y opiniones.<\/strong> Eso s\u00ed, siempre que lo entendamos como un di\u00e1logo, y no como un mon\u00f3logo donde convertimos nuestro anuncio en un molesto spam (que tambi\u00e9n los hay&#8230; y muchos) o donde jam\u00e1s interactuamos con quienes nos responden o siguen. Para eso es mejor buscar otro tipo de resortes m\u00e1s convencionales, pues <strong>Twitter no tiene sentido alguno si no es como instrumento de di\u00e1logo y debate, de modo que es necesario que dotemos nuestros mensajes de contenido<\/strong> y, sobre todo, que no aparezcamos y desaparezcamos con un mero af\u00e1n comercial. Yo, desde luego, no sigo a aquellos que jam\u00e1s tienen nada que decir que no sea una autoventa y, sin embargo, me intereso mucho por los trabajos -literarios, cinematogr\u00e1ficos, musicales&#8230;- de aquellas personas a quienes leo y que alternan sus proyectos profesionales con sus opiniones o su visi\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por \u00faltimo, <strong>tambi\u00e9n es importante acercar la novela al lector m\u00e1s all\u00e1 de la pantalla o del propio libro<\/strong>. Vivimos en un tiempo en el que se valora la cercan\u00eda y donde se busca la proximidad de aquellos a quienes nos gusta leer o a quienes seguimos por alg\u00fan tipo de inter\u00e9s cultural. Puede que esto espante a los adictos al aislamiento y a los defensores de la literatura como un ejercicio minoritario y apartado del mundo. <strong>En mi caso, sin embargo, disfruto enormemente cada firma, cada coloquio, cada presentaci\u00f3n, cada cita en un club de lectura&#8230;<\/strong> Es raro que diga que no -salvo que la agenda me lo impida- y es siempre un sano ejercicio tanto de aprendizaje como, en ocasiones, de realidad. <strong>Desde la sala abarrotada de amigos y conocidos que han venido a apoyarnos hasta la presentaci\u00f3n semivac\u00eda en la que volvemos a poner los pies en la tierra<\/strong> y bajamos de ese peligroso Parnaso en el que podr\u00edamos morir de un ego innecesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A m\u00ed, de momento, <strong>en la campa\u00f1a de <em>Las vidas que inventamos<\/em> me espera la presentaci\u00f3n de este s\u00e1bado 16 de febrero en <a href=\"http:\/\/www.librerias-picasso.com\/actividades\/eventos.php\">Granada<\/a>, la del s\u00e1bado 23 en Barcelona y la del mi\u00e9rcoles 27 en Valencia<\/strong>. Y s\u00e9 que va a ser un mes agotador. Y que me va a costar compaginar viajes y clases. Y que cuando acabe febrero estar\u00e9, sencillamente, exhausto. Pero tambi\u00e9n s\u00e9 cu\u00e1nto me emociona viajar con mis personajes en la maleta y con qu\u00e9 ganas voy a afrontar cada uno de esos actos. Porque, a fin de cuentas, <strong>no hay mejor regalo para un escritor que el tiempo que nos da alguien que lee nuestros libros<\/strong>. Y ese tiempo -y esa generosidad- lo compensa todo. Hasta la promoci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En uno de los primeros art\u00edculos que publiqu\u00e9 en este blog, alguien me sugiri\u00f3 en los comentarios que dedicara un texto a las labores que exige el proceso de difusi\u00f3n y promoci\u00f3n de una novela. \u00bfQu\u00e9 se debe hacer?, me preguntaban y he decidido afrontar ese tema precisamente ahora, aprovechando que estoy inmerso en la<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/2013\/02\/14\/como-comunicar-una-novela\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":204,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-201","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/files\/2013\/02\/granada.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2Wqis-3f","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/201","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=201"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/201\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":206,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/201\/revisions\/206"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/media\/204"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}