{"id":1073,"date":"2018-01-14T10:43:46","date_gmt":"2018-01-14T10:43:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/?p=1073"},"modified":"2018-01-14T10:43:46","modified_gmt":"2018-01-14T10:43:46","slug":"mi-insti-no-es-ot","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/2018\/01\/14\/mi-insti-no-es-ot\/","title":{"rendered":"Mi insti no es OT"},"content":{"rendered":"<p>Esta semana he tenido el coraz\u00f3n dividido entre Roi y Ana War. Me cautiva la humildad del primero y la fuerza de la segunda. S\u00ed, lo confieso: soy uno de los millones de espectadores a quienes ha sorprendido, para bien, la nueva edici\u00f3n de OT y que disfruta cada semana con la espontaneidad de su presentador, el buen hacer de sus profesores o el carisma de sus concursantes.<\/p>\n<p>Sin embargo, me enervan las comparaciones triviales que se hacen entre la realidad en aquella Academia -nombre que no deja de encubrir un espacio televisivo- y nuestras aulas. <strong>Hoy mismo le\u00eda que \u00ablos profesores de instituto deber\u00edan aprender de los profesores de OT\u00bb<\/strong> y, ante semejante s\u00edmil, no sabr\u00eda ni por d\u00f3nde empezar a desglosar las diferencias.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda comenzar porque aquellos profesores solo imparten una materia y nivel, mientras que en los institutos cada docente imparte unas cuantas materias y niveles. O porque all\u00ed tienen solo un grupo de 16 alumnos (y decreciente: cada semana, uno menos) mientras que un profesor de instituto tiene una media de 150 a 200 alumnos cada curso. O porque <strong>en \u00abla Academia\u00bb los alumnos son elegidos en un casting mientras que en los institutos intentamos dar respuesta a la educaci\u00f3n como un derecho universal, inclusivo y que atienda a la diversidad.\u00a0<\/strong>O porque all\u00ed el objetivo es eliminar y seleccionar solo a uno cuando la meta de la educaci\u00f3n ha de ser integrar y rechazar cualquier forma de segregaci\u00f3n. O porque poco tienen que ver las circunstancias de un adolescente de 2\u00ba o 3\u00ba de la ESO (13-14 a\u00f1os) con las de un joven de veinte. O porque en esa Academia no hay problema socioecon\u00f3mico alguno frente a las diversas realidades familiares que vemos en los institutos. O porque all\u00ed hay un equipo de psic\u00f3logos para 16 alumnos mientras que nosotros apenas contamos con un orientador para todos los estudiantes del centro.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de las obvias diferencias (sumen cuantas quieran: hay m\u00e1s), <strong>me preocupa que caigamos siempre en la banalizaci\u00f3n cuando hablamos del hecho educativo<\/strong>. Convertir OT, por mucho que nos guste,\u00a0en paradigma de la educaci\u00f3n es el equivalente a proponer a Mr. Wonderful como paradigma de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea. Resulta c\u00f3modo creer que nuestras aulas son espacios habitados por j\u00f3venes con familias que los apoyan, en condiciones econ\u00f3micas solventes y que llegan all\u00ed voluntariamente y dispuestos a vivir la experiencia de su vida. Se nos olvida que nuestros alumnos son adolescentes que proceden de realidades mucho m\u00e1s complejas, que su asistencia al aula es obligatoria y que su trabajo diario no les va a hacer ganar miles de seguidores en sus redes sociales. <strong>Convencerles de que su esfuerzo merece la pena es algo m\u00e1s complicado cuando, en una sociedad tan materialista y exhibicionista como la nuestra, su premio no es aparecer en <em>prime time<\/em><\/strong>, ni asistir a una firma multitudinaria, ni grabar un disco. Y eso sin hablar de la situaciones de machismo, racismo, LGTBfobia o <em>bullying<\/em> que trabajamos a diario en el aula y que, seg\u00fan nos gustar\u00eda creer cuando vemos OT, ya est\u00e1n superadas. El formato nos ayuda a visibilizar -bravo por ello-, pero no caigamos en el error de generalizar: nada es tan peligroso para la igualdad real como la complacencia.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, como no ten\u00edamos bastante con gur\u00fas y mitos finlandeses, sumamos tambi\u00e9n un <em>reality<\/em> como modelo educativo, porque en este tiempo del tuit y la posverdad, nos asusta -y peor a\u00fan, nos cansa- profundizar en el an\u00e1lisis. <strong>Para\u00a0que nuestras aulas sean espacios de futuro, tenemos que dejar a hablar a sus docentes, a sus alumnos, a sus familias<\/strong>. <strong>Y ese di\u00e1logo tiene que ser profundo y desde la verdad<\/strong>, desde esas aulas reales donde vivimos momentos menos amables que los impecables duetos de Alfred y Amaia o la capacidad de superaci\u00f3n de Ana War. Porque si queremos m\u00e1s Alfreds, m\u00e1s Amaias y m\u00e1s Anas es necesario hablar de la realidad. Y dar la palabra, de una vez, a quienes la protagonizan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta semana he tenido el coraz\u00f3n dividido entre Roi y Ana War. Me cautiva la humildad del primero y la fuerza de la segunda. S\u00ed, lo confieso: soy uno de los millones de espectadores a quienes ha sorprendido, para bien, la nueva edici\u00f3n de OT y que disfruta cada semana con la espontaneidad de su<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/2018\/01\/14\/mi-insti-no-es-ot\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":1074,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1073","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/files\/2018\/01\/ot-roberto-t.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2Wqis-hj","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1073"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1073\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1078,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1073\/revisions\/1078"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1074"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/fernandojlopez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}