{"id":344,"date":"2013-07-09T07:12:45","date_gmt":"2013-07-09T07:12:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/?p=344"},"modified":"2013-07-10T15:10:19","modified_gmt":"2013-07-10T15:10:19","slug":"cluedo-de-noemi-sabugal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/2013\/07\/09\/cluedo-de-noemi-sabugal\/","title":{"rendered":"CLUEDO DE NOEM\u00cd SABUGAL"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Cuando plante\u00e9 este peqe\u00f1o juego literario, cuyo esquema mostrar\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda, pens\u00e9 en posibles candidatos\/as para hacerlo. La literatura joven es algo que siempre hay que tener en cuenta porque en ella est\u00e1 el futuro y, en muchos casos, el presente de las letras.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Era muy d\u00edficil no fijarse en <strong>Noem\u00ed Sabugal<\/strong> que llega a Semana Negra a presentar su novela <strong><em>Al acecho<\/em><\/strong>, una magn\u00edfica novela con una prosa \u00e1gil y sobria. La edita <strong>Algaida<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><b>\u00a0 CLUEDO DE NOEM\u00cd SABUGAL\u00a0sobre idea de Carmen Moreno<\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b>BILLETES DE 500 Y UNA PALABRA DE OCHO LETRAS<\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b>NOEM\u00cd SABUGAL<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Un gran cuajar\u00f3n dorado se extiende bajo el cuerpo de Cristina Diorr. El inspector Marcos Robles, un tipo fam\u00e9lico de ojos amarillos, mira el espect\u00e1culo con la incredulidad del que est\u00e1 acostumbrado a ocuparse de los escasos cr\u00edmenes de una ciudad sin un duro. Lo que faltaba, piensa, pas\u00e1ndose la mano esquel\u00e9tica por la cara. El cuerpo ha aparecido en su chal\u00e9 de la urbanizaci\u00f3n Cuatro Rosas, en San Mart\u00edn-Le\u00f3n. En el invernadero, atado a una ex\u00f3tica palmera y rodeado de alt\u00edsimos zapatos de tac\u00f3n. Ambas manos han sido abrasadas con oro l\u00edquido.<\/p>\n<p>El sargento, un hombre enjuto de pelo blanco peinado hacia atr\u00e1s, se acerca al inspector para ense\u00f1arle una bolsa de pl\u00e1stico que contiene el arma homicida. Es un billete de quinientos. La v\u00edctima ha sido asfixiada con cientos de ellos. En sus fosas nasales y garganta han encontrado un total de 300 billetes de quinientos en bolitas muy peque\u00f1as. En total, 150.000 euros. Los polic\u00edas los han desdoblado y contado uno por uno, sob\u00e1ndolos un rato entre las manos \u00e1vidas.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas, inspector Robles.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas, sargento. \u00bfQu\u00e9 ha pasado aqu\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014La mujer de la limpieza entr\u00f3 esta ma\u00f1ana en el invernadero y encontr\u00f3 el cad\u00e1ver. La se\u00f1ora Diorr hab\u00eda organizado uno de sus particulares desayunos de alcachofas y los invitados ya estaban aqu\u00ed cuando se descubri\u00f3 el pastel, digo, la alcachofa, digo, a la se\u00f1ora Diorr.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfInvitados?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, est\u00e1n en la sala de al lado. \u00bfQuiere hablar con ellos?<\/p>\n<p>El inspector Robles deja a su espalda a los hombres del cuerpo de polic\u00eda haciendo su trabajo. Ninguno habla, s\u00f3lo se mueven mirando con detenimiento todo lo que encuentran a su paso.<\/p>\n<p>En la sala hay cuatro personas: Blanca, la mujer de la limpieza; Celestino, hermano de la v\u00edctima; Rubio, socio de la se\u00f1ora Diorr, y la mujer de \u00e9ste, Amapola.<\/p>\n<p>El hermano de la se\u00f1ora Diorr, un chico joven de aspecto hippie, llora sentado en una silla junto a la ventana. El socio le insta a beber del vaso de co\u00f1ac que le ha puesto entre las manos y le da golpecitos en la espalda. Es un hombre de unos cincuenta a\u00f1os bien llevados que participa en el negocio de la se\u00f1ora Diorr desde hace tan s\u00f3lo unos d\u00edas. Cristina Diorr era la principal dise\u00f1adora de zapatos de lujo en San Mart\u00edn y sus dise\u00f1os hac\u00edan furor entre los ricos (un amplio 0,0001% de la poblaci\u00f3n). El negocio nunca hab\u00eda ido mal, pero los bancos no hab\u00edan querido financiar su expansi\u00f3n a China y ah\u00ed hab\u00eda entrado en juego Rubio.<\/p>\n<p>Amapola les mira con desinter\u00e9s. El vestido vaporoso le descubre los hombros morenos y en las mu\u00f1ecas destellan varias pulseras. Es una mujer elegante y altiva, cuya cara no muestra ninguna emoci\u00f3n salvo un ligero desprecio por la debilidad de Celestino. Blanca, la mujer de la limpieza, est\u00e1 separada de todos los dem\u00e1s y completa el crucigrama del peri\u00f3dico del d\u00eda sentada frente a una mesa camilla. Ella hab\u00eda descubierto el cuerpo a primera hora de la ma\u00f1ana, as\u00ed que el inspector Robles decide que por ah\u00ed hay que empezar. Pide a Blanca que le acompa\u00f1e a la habitaci\u00f3n contigua, un vestidor gigante, y coloca una silla en el centro.<\/p>\n<p>-Tome asiento, por favor.<\/p>\n<p>A\u00fan enfrascada en la resoluci\u00f3n de una palabra del crucigrama (cinco letras: animal que carece de cola), Blanca se sienta con resignaci\u00f3n. Pero se levanta al instante, excitada.<\/p>\n<p>-\u00a1Anuro! \u2013grita.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo dice? \u2013pregunta Robles.<\/p>\n<p>-\u00a1Anuro, animal sin cola! \u2013explica, sin explicarse.<\/p>\n<p>-Oiga, hemos venido en cuanto hemos podido. No hace falta insultar \u2013dice Robles, confuso.<\/p>\n<p>-No, me refiero\u2026<\/p>\n<p>-Si\u00e9ntese. Tengo mucho que hacer.<\/p>\n<p>Blanca arruga el peri\u00f3dico entre las manos gruesas y se sienta. El inspector Robles da una vuelta alrededor de ella, observando el enorme pendiente de oro de su oreja izquierda; la nuca p\u00e1lida y la otra oreja, con el l\u00f3bulo desgarrado.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo se hizo eso? \u2013pregunta.<\/p>\n<p>-\u00bfEl qu\u00e9?<\/p>\n<p>-Lo de la oreja.<\/p>\n<p>Ella se muerde el labio y contesta, a rega\u00f1adientes.<\/p>\n<p>-La se\u00f1ora.<\/p>\n<p>-\u00bfElla se lo hizo?<\/p>\n<p>-S\u00ed, pens\u00f3 que le hab\u00eda robado los pendientes. Eran iguales que unos que le hab\u00edan regalado la noche anterior y que yo ni siquiera hab\u00eda visto. \u00a1Pero \u00e9stos fueron un regalo de mi marido, que en paz descanse, por nuestro aniversario! La se\u00f1ora se tir\u00f3 por m\u00ed como una loca y me lo arranc\u00f3 de la oreja, sin m\u00e1s. Ella era as\u00ed, le daban esos arrebatos. Sal\u00ed corriendo y pude conservar la otra intacta. Despu\u00e9s me encerr\u00e9 en el ba\u00f1o y le escrib\u00ed con pintaojos una explicaci\u00f3n en una tira de papel higi\u00e9nico. La col\u00e9 por debajo de la puerta y hasta que no estuve segura de que la hab\u00eda le\u00eddo y de que hab\u00eda visto sus pendientes en su sitio no sal\u00ed de all\u00ed. \u00a1No se\u00f1or!<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 le dijo la se\u00f1ora Diorr despu\u00e9s?<\/p>\n<p>-Que limpiara el ba\u00f1o de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>-\u00bfY nada m\u00e1s?<\/p>\n<p>-No, nada.<\/p>\n<p>-\u00bfNo se disculp\u00f3 con usted?<\/p>\n<p>Blanca cruje el peri\u00f3dico entre los pu\u00f1os y le mira fijamente.<\/p>\n<p>-Usted no conoc\u00eda muy bien a la se\u00f1ora Diorr, \u00bfverdad? Se nota.<\/p>\n<p>-Es decir, que no ten\u00edan muy buena relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Al contrario, nuestra relaci\u00f3n era p\u00e9sima -murmura- (Seis palabras: que no puede ser peor).<\/p>\n<p>Robles se tira del labio inferior. Es un gesto que suele hacer cuando est\u00e1 nervioso.<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde estuvo usted ayer entre las dos y las tres de la ma\u00f1ana?<\/p>\n<p>-En mi cama, creo.<\/p>\n<p>-\u00bfCree o me lo puede confirmar?<\/p>\n<p>-Lo supongo, aunque algunas noches me levanto dormida para saquear la nevera. Esto requiere mantenimiento -dice se\u00f1alando sus enormes michelines-. Se lo podr\u00eda confirmar mi marido, aunque lo dudo, tiene un sue\u00f1o muy profundo. Y ronca.<\/p>\n<p>-\u00bfPero no me ha dicho que estaba muerto?<\/p>\n<p>-Es otro marido, uno nuevo.<\/p>\n<p>-Entonces usted no mat\u00f3 a la se\u00f1ora Diorr, eso es lo que me quiere decir.<\/p>\n<p>-No se lo quiero decir, lo afirmo. Mire, llevo diez a\u00f1os trabajando para ella, no hubiera esperado tanto.<\/p>\n<p>-\u00bfEntonces\u2026?<\/p>\n<p>-La hubiera matado mucho antes. Cuando lo de la oreja, por ejemplo.<\/p>\n<p>-\u00bfY por qu\u00e9 debo creer que ahora no lo ha hecho? -inquiere el inspector, receloso.<\/p>\n<p>-Pch\u00e9, porque ya se me hab\u00edan pasado las ganas. Y un sueldo es un sueldo, \u00bfsabe?<\/p>\n<p>Celestino se suena los mocos ruidosamente y agradece, con un gemido, el pa\u00f1uelo limpio que le ofrece el inspector.<\/p>\n<p>-Veo que quer\u00eda mucho a su hermana.<\/p>\n<p>-No \u2013responde.<\/p>\n<p>-\u00bfNo? \u2013repite Robles, asombrado -. Y entonces, \u00bfpor qu\u00e9 llora?<\/p>\n<p>-Por los 150.000 euros. \u00bfSe los van a llevar ustedes, verdad?<\/p>\n<p>La barbilla del chico tiembla sin que lo pueda evitar.<\/p>\n<p>-Claro, son el arma homicida.<\/p>\n<p>-\u00bfDe verdad se dice as\u00ed? \u2013inquiere Celestino, sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>-\u00bfEl qu\u00e9?<\/p>\n<p>-Arma homicida. \u00bfNo es muy peliculero? Si usted dijera \u201cUn carn\u00edvoro cuchillo\/de ala dulce y homicida\/sostiene un vuelo y un brillo\/alrededor de mi vida\u201d pues sonar\u00eda a castellano porque estar\u00eda citando a Hern\u00e1ndez, pero cuando dice arma homicida, as\u00ed como lo dice, pues no, suena a peliculero y a estadounidense, que no americano. Por eso le pregunto si de verdad se dice as\u00ed.<\/p>\n<p>Robles, impaciente, golpea con el pie en el suelo (pulido y abrillantado por Blanca el d\u00eda anterior).<\/p>\n<p>-Pues s\u00ed, depende. \u00bfEso qu\u00e9 m\u00e1s da?<\/p>\n<p>Celestino suspira y asiente.<\/p>\n<p>-Perdone, es que soy estudiante de literatura comparada y a veces eso me confunde.<\/p>\n<p>El inspector no entiende nada y da una vuelta alrededor de la silla en la que est\u00e1 Celestino, al igual que ha hecho con Blanca. S\u00f3lo para tranquilizarse.<\/p>\n<p>-Entonces no quer\u00eda a su hermana.<\/p>\n<p>-Yo no he dicho eso. He dicho que no la quer\u00eda mucho, pero un poco s\u00ed. Ella era mi principal fuente de ingresos. Y ahora eso se acab\u00f3.<\/p>\n<p>Celestino vuelve a echarse a llorar.<\/p>\n<p>-Algo heredar\u00e1 \u2013afirma Robles, abriendo los brazos como para abarcar todo el lujo de la estancia, alfombra persa y l\u00e1mpara de cristal incluidas.<\/p>\n<p>-No hasta dentro de dos a\u00f1os. Soy menor de edad.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero si antes estaba bebiendo co\u00f1ac! \u00a1Se lo estaba ofreciendo el se\u00f1or Rubio!<\/p>\n<p>El chico le mira como intentando recordar.<\/p>\n<p>-\u00a1Ah, s\u00ed, es verdad! Entonces tal vez deber\u00eda detenerle.<\/p>\n<p>Robles menea la cabeza. Ya tiene bastantes problemas por hoy. No ha visto nada. Borrado. Off.<\/p>\n<p>-En fin, olvid\u00e9moslo. \u00bfEstuvo usted ayer con su hermana por la noche?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfS\u00ed? \u2013exclama, sorprendido-. \u00bfY a qu\u00e9 hora?<\/p>\n<p>-A las cinco de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>-Pero si a esa hora ella ya estaba\u2026<\/p>\n<p>-Muerta\u2026 s\u00ed. Pero tengo un video de ella grit\u00e1ndome que a veces me pongo cuando no puedo dormir.<\/p>\n<p>-Entonces no estuvo con ella\u2026 f\u00edsicamente.<\/p>\n<p>-Bueno, si se pone usted tan tiquismiquis. No estuve <i>corporalmente<\/i> con ella, estuve con mi perro.<\/p>\n<p>-\u00bfEh?<\/p>\n<p>-S\u00ed, tengo un Scott terrier con el que duermo. Puede usted preguntarle a \u00e9l, a las cinco sale de la facultad.<\/p>\n<p>Hasta sentado se nota que el se\u00f1or Rubio es un hombre distinguido. No cruza las piernas, no deja caer los brazos como un mono ni los atornilla pareciendo hosco y desagradable. Al contrario, mantiene los pies juntos con naturalidad y las manos reposan sobre sus muslos con elegancia.<\/p>\n<p>-Me han informado de que usted iba a ayudar a la se\u00f1ora Diorr a expandirse en Asia \u2013comienza Robles.<\/p>\n<p>-S\u00ed, aunque los rollitos de primavera era lo que m\u00e1s la expand\u00eda. Yo siempre le aconsejaba que comiera arroz tres delicias. Es mucho m\u00e1s sano.<\/p>\n<p>Robles sacude la cabeza, desconcertado.<\/p>\n<p>-Quiero decir en su negocio de zapatos de lujo.<\/p>\n<p>Rubio sonr\u00ede vagamente.<\/p>\n<p>-S\u00ed, s\u00ed, claro. Iba a hacerle un generoso pr\u00e9stamo. Estaba seguro de que ser\u00eda una inversi\u00f3n provechosa para ambos. Cristina era una mujer muy inteligente.<\/p>\n<p>-Entonces su relaci\u00f3n era buena.<\/p>\n<p>-Excelente.<\/p>\n<p>-\u00bfLa se\u00f1ora Diorr ten\u00eda alg\u00fan enemigo, alguien que quisiera hacerle da\u00f1o?<\/p>\n<p>-Excelente.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo dice?<\/p>\n<p>-Excelente, he dicho excelente.<\/p>\n<p>-Pero le acabo de hacer una pregunta.<\/p>\n<p>Rubio cruza suavemente los dedos de las manos.<\/p>\n<p>-Ah, perdone. \u00bfCu\u00e1l era?<\/p>\n<p>-Le estaba preguntando si la se\u00f1ora Diorr ten\u00eda enemigos.<\/p>\n<p>-Ninguno que yo sepa.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 raro. Un pajarito me ha dicho lo contrario.<\/p>\n<p>-Un loro.<\/p>\n<p>-\u00bfEh? \u00bfQu\u00e9 loro?<\/p>\n<p>-Bueno, tal vez una cotorra o un cuervo. \u00bfSabe que los cuervos tambi\u00e9n pueden hablar, verdad? Quiz\u00e1s usted habl\u00f3 con un cuervo, pero no lo distingue. Son negros y\u2026<\/p>\n<p>Robles pasea alrededor de Rubio, que sigue recit\u00e1ndole -de forma serena y pausada- las caracter\u00edsticas de los c\u00f3rvidos, aunque el inspector ya no le escucha.<\/p>\n<p>-\u2026 y son mon\u00f3gamos \u2013concluye.<\/p>\n<p>-\u00bfPerd\u00f3n?<\/p>\n<p>-Los cuervos, que son mon\u00f3gamos.<\/p>\n<p>-\u00bfY usted?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 quiere decir?<\/p>\n<p>-Me refiero a si usted tambi\u00e9n es fiel a su monogamia o ten\u00eda un l\u00edo con la se\u00f1ora Diorr.<\/p>\n<p>-No, ella y yo no ten\u00edamos ning\u00fan l\u00edo. Todo el papeleo lo lleva mi abogado. Adem\u00e1s, la inversi\u00f3n se iba a hacer a trav\u00e9s del banco. Nada m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p>El inspector Robles resopla.<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde estaba usted ayer por la noche, entre las dos y las tres de la ma\u00f1ana?<\/p>\n<p>-Con mi amante. Una argentina deliciosa. Apunte, que le doy el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Un pie con los dedos desnudos, un tobillo fino, una pantorrilla bronceada, una rodilla suave, la falda blanca sobre los muslos tersos (se presume), los brazos cruzados bajo los pechos perfectos, un escote generoso, cuello, barbilla, labios carnosos (claro), nariz respingona (por supuesto) y, al fin, los ojos fr\u00edos como el hielo. Un cuerpo de fuego y una mirada a bajo cero.<\/p>\n<p>Esta vez el inspector Robles decide no pasear alrededor de la sospechosa. La perspectiva frontal le parece la mejor.<\/p>\n<p>-No parece muy afectada por la muerte de la se\u00f1ora Diorr -advierte.<\/p>\n<p>-Pues lo estoy -responde Amapola, hier\u00e1tica-. Destrozada. Devastada. Despedazada. Destruida.<\/p>\n<p>-Mmm, ser\u00e1 as\u00ed. \u00bfLe ten\u00eda mucho afecto?<\/p>\n<p>-Ninguno.<\/p>\n<p>-\u00bfEntonces?<\/p>\n<p>-Era amor. Deseo. Delirio. Delectaci\u00f3n. Desvar\u00edo.<\/p>\n<p>-\u00bfY eso?<\/p>\n<p>-Fue mi primera novia.<\/p>\n<p>(Un momento de perplejidad y silencio).<\/p>\n<p>-Entiendo \u2013dice el inspector.<\/p>\n<p>Robles observa con detenimiento los ojos fr\u00edos y el escote generoso (por mirar algo y hacer tiempo).<\/p>\n<p>-No, no creo que lo entienda -a\u00f1ade ella-. Yo se la present\u00e9 a mi marido y le convenc\u00ed para que la ayudara.<\/p>\n<p>-\u00bfY la se\u00f1ora Diorr y usted todav\u00eda\u2026?<\/p>\n<p>-Claro.<\/p>\n<p>-Entonces no la mat\u00f3 -adelanta el inspector.<\/p>\n<p>Ella menea la cabeza y congela las flores del florero de un vistazo.<\/p>\n<p>-Yo no estar\u00eda tan segura. No recuerdo d\u00f3nde estuve ayer entre las dos y las tres de la madrugada.<\/p>\n<p>-\u00bfY c\u00f3mo sabe a qu\u00e9 hora falleci\u00f3 la se\u00f1ora Diorr?<\/p>\n<p>Amapola sonr\u00ede. Hasta su sonrisa es heladora. Alza sus hombros morenos.<\/p>\n<p>-No lo sab\u00eda. \u00bfDestino, designio, determinaci\u00f3n, hado?<\/p>\n<p>-Hado no empieza con d \u2013advierte el inspector.<\/p>\n<p>-Ah, no lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>La mujer de la limpieza est\u00e1 comiendo un s\u00e1ndwich de at\u00fan sobre el crucigrama del peri\u00f3dico. Por fin lo ha terminado y ahora est\u00e1 hambrienta. Celestino mira por la ventana con gesto triste y ahora es el se\u00f1or Rubio el que se toma un co\u00f1ac. Robles entra en la sala con Amapola, a la que ha cogido por la cintura sin encontrar ninguna resistencia, y le indica suavemente que se siente. Los otros se vuelven hacia \u00e9l con expectaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Bien, tengo que decirles que ya s\u00e9 qui\u00e9n es el culpable del asesinato de la se\u00f1ora Diorr.<\/p>\n<p>-\u00bfTan pronto? \u00bfC\u00f3mo es posible? -exclama Blanca, con un hilillo de mayonesa en la barbilla.<\/p>\n<p>El inspector Robles levanta las manos, excus\u00e1ndose.<\/p>\n<p>-Es lo que me han ordenado que tengo que decir. A m\u00ed no me vengan con quejas. D\u00edganselo a los que han inventado este juego.<\/p>\n<p>Celestino resopla de indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero las investigaciones no se pueden hacer as\u00ed!<\/p>\n<p>-Yo pienso presentar una reclamaci\u00f3n -advierte Rubio.<\/p>\n<p>-Pues a m\u00ed me parece bien -dice Amapola, desde\u00f1osa-. Cuanto m\u00e1s pronto mejor, tengo hora en la peluquer\u00eda.<\/p>\n<p>-En fin, pues\u2026 como les dec\u00eda\u2026 \u00a1ya tengo al culpable! Y por supuesto est\u00e1 en esta habitaci\u00f3n, entre ustedes.<\/p>\n<p>-\u00a1Vaya, pues s\u00ed que sabe usar frases hechas! -protesta Celestino-. Eso lo he o\u00eddo yo en alguna pel\u00edcula. Estadounidense, no americana, por supuesto.<\/p>\n<p>-Pues s\u00ed, aunque yo tampoco recuerdo ahora el t\u00edtulo -confiesa el inspector-. Bueno, al grano: \u00a1el culpable es usted, se\u00f1or Rubio!<\/p>\n<p>Murmullos, un grito ahogado, un cuadro que se descuelga de la sorpresa (vamos, lo normal).<\/p>\n<p>-\u00bfYo? \u00a1Pero si yo estuve con Sarita toda la noche!<\/p>\n<p>-\u00bfLa uruguaya? -pregunta su mujer.<\/p>\n<p>-Argentina, cari\u00f1o -corrige Rubio-. Estuve con ella toda la noche. Se lo juro, inspector.<\/p>\n<p>-Y le creo -afirma Robles- porque dice la verdad\u2026 aunque mienta. Estuvo con ella <i>casi <\/i>toda la noche.<\/p>\n<p>Rubio cruza sus brazos (con elegancia, eso s\u00ed).<\/p>\n<p>-\u00bfY eso c\u00f3mo puede ser? -pregunta.<\/p>\n<p>-Porque durante el interrogatorio descubr\u00ed en usted ciertas caracter\u00edsticas que me llevan a pensar que est\u00e1\u2026 \u00bfc\u00f3mo le dir\u00eda?\u2026 bueno, tal vez Blanca pueda ayudarnos.<\/p>\n<p>-D\u00edgame -responde, sol\u00edcita, la mujer de la limpieza.<\/p>\n<p>-Mmm\u2026 a ver\u2026 ocho letras: <i>dicho con silbidos<\/i>.<\/p>\n<p>-\u00a1Chiflado! -exclama Blanca.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Rubio mira a la mujer con indignaci\u00f3n y parece que se va a lanzar a por ella, pero Robles le detiene alzando la mano.<\/p>\n<p>-Gracias, \u00e9sa es la idea. Se\u00f1or Rubio, cuando yo le pregunt\u00e9 si la se\u00f1ora Diorr ten\u00eda alg\u00fan enemigo, \u00bfrecuerda que no lo recordaba?<\/p>\n<p>-Se reitera, inspector. Pero s\u00ed, recuerdo que no lo record\u00e9.<\/p>\n<p>-Eso es porque usted padece episodios de amnesia. Por eso cree que ayer estuvo toda la noche con su amante chilena\u2026<\/p>\n<p>-Argentina.<\/p>\n<p>-Bueno, eso. Pero no lo estuvo. Mire sus manos.<\/p>\n<p>Rubio las acerca a su cara y observa las palmas y el dorso con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 tienen? -pregunta.<\/p>\n<p>-Nada, pero su zapato izquierdo presenta min\u00fasculas salpicaduras de oro.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo lo sabe si son min\u00fasculas?<\/p>\n<p>-Tengo buen ojo.<\/p>\n<p>-\u00bfY el otro? \u00bfNo ve bien por \u00e9l?<\/p>\n<p>-S\u00ed. Y esto me lleva a por qu\u00e9 usted mat\u00f3 a la se\u00f1ora Diorr.<\/p>\n<p>-\u00a1No hay ning\u00fan por qu\u00e9! \u2013exclama Rubio, casi al borde del llanto (pero con un gimoteo refinado)- \u00a1Yo no ten\u00eda ning\u00fan motivo para matar a Cristina! \u00a1Nuestra relaci\u00f3n era magn\u00edfica y nos \u00edbamos a asociar para hacer mucho dinero!<\/p>\n<p>-Sin duda as\u00ed hubiera sido -afirma Robles-, pero la mat\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfPero por qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9? -se lamenta Rubio, mientras Amapola y Celestino se dan la mano subrepticiamente (por la tensi\u00f3n, otro motivo o tal vez s\u00f3lo para que el escritor pueda usar esta palabra tan larga).<\/p>\n<p>-Usted padece neurosis literalis, una rara enfermedad mental que acabo de descubrir hace diez minutos y sobre la que ya tengo pensado escribir varios libros de gran \u00e9xito. La enfermedad hace que usted, se\u00f1or Rubio, no entienda el doble sentido -explica Robles.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero si yo siempre he conducido estupendamente! \u00a1Ni un solo accidente en treinta a\u00f1os de carn\u00e9!<\/p>\n<p>-Quiero decir que usted todo lo entiende de forma literal.<\/p>\n<p>Rubio se queda perplejo.<\/p>\n<p>-\u00bfY\u2026 y eso qu\u00e9 tiene que ver con la muerte de Cristina?<\/p>\n<p>-Pues que, en uno de sus episodios de amnesia, vino a verla ayer por la noche, y comenzaron a hablar de negocios. La se\u00f1ora Diorr le dijo que necesitaba ingresar 150.000 euros en efectivo para vender sus zapatos en China. Y le asegur\u00f3 que pod\u00eda estar tranquilo, que todo lo que tocaba se convert\u00eda en oro. Usted, claro, lo interpret\u00f3 de forma literal. \u00bfLo entiende ahora? \u00bfLo recuerda?<\/p>\n<p>Rubio palidece y grita de horror (ahora ya de forma nada elegante).<\/p>\n<p>Su mujer contar\u00eda despu\u00e9s que estaba descolorido, desva\u00eddo, disuelto, como desdibujado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando plante\u00e9 este peqe\u00f1o juego literario, cuyo esquema mostrar\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda, pens\u00e9 en posibles candidatos\/as para hacerlo. La literatura joven es algo que siempre hay que tener en cuenta porque en ella est\u00e1 el futuro y, en muchos casos, el presente de las letras. Era muy d\u00edficil no fijarse en Noem\u00ed Sabugal que llega<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/2013\/07\/09\/cluedo-de-noemi-sabugal\/\">Leer m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":350,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-344","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-entradas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/files\/2013\/07\/imgres.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2Zb7Q-5y","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=344"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":349,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344\/revisions\/349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}