{"id":337,"date":"2013-07-08T09:20:17","date_gmt":"2013-07-08T09:20:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/?p=337"},"modified":"2013-07-08T09:20:17","modified_gmt":"2013-07-08T09:20:17","slug":"el-cluedo-de-elia-barcelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.culturamas.es\/carmenmoreno\/2013\/07\/08\/el-cluedo-de-elia-barcelo\/","title":{"rendered":"EL CLUEDO DE ELIA BARCEL\u00d3"},"content":{"rendered":"<p>Cuando en\u00a01944 Anthony E. Pratt cre\u00f3 el Cluedo, no creo que pudiera siquiera imaginar que setenta a\u00f1os despu\u00e9s en el festival m\u00e1s importante de literatura en el territorio espa\u00f1ol, Semana Negra, algunos escritores fuesen a rendirle homenaje. A trav\u00e9s de unas narraciones que, a partir de hoy, publicamos en este blog.<\/p>\n<p>La primera en colaborar es <strong>Elia Barcel\u00f3<\/strong> que se encuentra en Gij\u00f3n para promocionar su novela <strong><em>Hijos del Clan Rojo<\/em><\/strong> de la editorial <strong>Destino<\/strong>.<\/p>\n<p>Una vez me dijo Fernando Qui\u00f1ones que los grandes escritores siempre son generosos y hablar de la generosidad de la Barcel\u00f3 es algo tan obvio como de agradecer.<\/p>\n<p>Elia Barcel\u00f3 regala este relato para sus lectores, para los visitantes de Semana Negra, para los amantes de la buena literatura, para todos los que tienen alg\u00fan inter\u00e9s en crecer dentro de los par\u00e1metros de la imaginaci\u00f3n, de la ciencia ficci\u00f3n y del compromiso entre la palabra y la vida.<\/p>\n<p>CLUEDO sobre idea de Carmen Moreno<\/p>\n<p>Elia Barcel\u00f3<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n que me hab\u00edan dado estaba en Saggen, el antiguo barrio se\u00f1orial de Innsbruck que un siglo atr\u00e1s estaba algo apartado del centro como correspond\u00eda a aquellas elegantes mansiones rodeadas de jardines, mandadas edificar por los primeros industriales de la regi\u00f3n, por altos funcionarios o m\u00e9dicos de prestigio.<\/p>\n<p>En el siglo XIX, cuando fue constru\u00edda, la casa debi\u00f3 de haber sido ocupada por una sola familia adem\u00e1s del servicio dom\u00e9stico. Ahora hab\u00eda sido dividida en dos unidades pero, a pesar de ello, los apartamentos segu\u00edan siendo enormes y ya la entrada daba una sensaci\u00f3n de espacio poco frecuente. Techos de m\u00e1s de tres metros, un amplio pasillo de suelo ajedrezado, puertas de doble hoja en perfecto estado de conservaci\u00f3n. Estaba claro que quien viv\u00eda all\u00ed ten\u00eda dinero.<\/p>\n<p>\u2013Buenos d\u00edas, <i>Frau Komissar<\/i> \u2013me salud\u00f3 el sargento, nada m\u00e1s poner un pie en la vivienda.<\/p>\n<p>Desde alg\u00fan lugar del apartamento me lleg\u00f3 la voz de un colega diciendo: \u201cNos ha tocado la viuda\u201d. El sargento hizo como que no lo hab\u00eda o\u00eddo. Yo hice lo mismo. Empezaba a estar un poco harta de ser \u201cla viuda\u201d, pero hay cosas que no se pueden cambiar.<\/p>\n<p>\u2013Buenos d\u00edas, Holzer \u2013le dije\u2013. \u00bfQu\u00e9 tenemos?<\/p>\n<p>\u2013La v\u00edctima es Gudrun Bichler, cuarenta y dos a\u00f1os, divorciada, sin hijos, propietaria, junto con el se\u00f1or M\u00fcller, de una empresa que fabrica bisuter\u00eda de cristal de alta calidad y ha empezado a hacer una competencia seria a Swarowsky.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo ha muerto?<\/p>\n<p>El sargento esboz\u00f3 una sonrisa, algo poco frecuente en \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2013De un botellazo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo dice? \u2013Tuve la sensaci\u00f3n de no haber o\u00eddo bien, pero su media sonrisa me indicaba que s\u00ed, que lo hab\u00eda entendido correctamente.<\/p>\n<p>\u2013Como lo oye. Alguien le ha roto la cabeza con una botella de champ\u00e1n. Seg\u00fan el forense un golpe de arriba abajo. Seco, contundente. No ha debido ni notarlo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfD\u00f3nde ha sucedido?<\/p>\n<p>\u2013En la cocina. Venga conmigo.<\/p>\n<p>El sargento, enjuto, y r\u00e1pido como siempre, me precedi\u00f3 por el pasillo hasta una cocina luminosa con una vista espl\u00e9ndida a un jard\u00edn lleno de rosales floridos y a las monta\u00f1as nevadas. Los armarios eran todos de un rojo brillante, tan limpios y pulidos que eran casi espejos, la encimera era de piedra negra; junto a la ventana, llena de orqu\u00eddeas blancas, hab\u00eda una gran mesa de madera clara natural.<\/p>\n<p>Encima de los armarios, en una estanter\u00eda met\u00e1lica de dise\u00f1o, reposaban, tumbadas, docenas de botellas de toda clase de vinos.<\/p>\n<p>Entre el banco de cocina a mano izquierda y la mesa yac\u00eda una mujer vestida de negro. Debajo de su cabeza se extend\u00eda un gran charco de sangre que estaba empezando a coagularse. Su cabello, tambi\u00e9n negro, le tapaba casi toda la cara.<\/p>\n<p>\u2013La han atacado por la espalda \u2013coment\u00e9, despu\u00e9s de aculillarme a su lado\u2013. Parece que la herida est\u00e1 algo por encima de la nuca. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la botella?<\/p>\n<p>\u2013Ah\u00ed mismo, en el fregadero.<\/p>\n<p>Curiosamente apenas hab\u00eda sufrido da\u00f1os, pero el asesino deb\u00eda de ser una persona muy cuidadosa porque estaba colocada en el centro mismo del fregadero de esmalte. La cocina estaba escrupulosamente limpia.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfHuellas?<\/p>\n<p>\u2013Ya las han tomado, pero no hay muchas esperanzas. La han limpiado a conciencia.<\/p>\n<p>\u2013Era de esperar. Seguramente por eso no est\u00e1 mojada. \u2013Toqu\u00e9 la botella con el dorso de la mano; estaba a temperatura ambiente\u2013. \u00bfQui\u00e9n ha encontrado el cad\u00e1ver?<\/p>\n<p>\u2013El hermano de la v\u00edctima. Estaban todos en el sal\u00f3n tratando de decidir si cenaban dentro o fuera, en la terraza, aprovechando el buen tiempo, cuando la se\u00f1ora fue a la cocina a buscar el champ\u00e1n para el aperitivo. Al cabo de un rato, viendo que no volv\u00eda, fue el hermano a ver d\u00f3nde se hab\u00eda metido y se la encontr\u00f3 donde usted acaba de verla. Entonces llamaron a la polic\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013Ha dicho usted que estaban todos. \u00bfQu\u00e9 todos?<\/p>\n<p>\u2013La anfitriona, su hermano, su socio y la novia o amante o lo que sea.<\/p>\n<p>\u2013Cena para cuatro&#8230; \u00bfalg\u00fan motivo en especial?<\/p>\n<p>\u2013Dicen que no. Una noche de viernes como cualquier otra. Quedaban regularmente a cenar, una vez al mes, cada vez en una casa.<\/p>\n<p>\u2013Vamos a hacerles unas preguntas.<\/p>\n<p>Ech\u00e9 a andar por el pasillo fij\u00e1ndome en las valiosas antig\u00fcedades que contrastaban con detalles del dise\u00f1o m\u00e1s moderno y atrevido. Aquella mujer no s\u00f3lo ten\u00eda dinero sino muy buen gusto. Lo que ya no ten\u00eda era vida para disfrutarlos. Me pregunt\u00e9, como siempre hac\u00eda, qu\u00e9 le habr\u00eda hecho a alguien la se\u00f1ora Bichler para ganarse un botellazo en el cr\u00e1neo. En su propia cocina.<\/p>\n<p>Aunque no soy dada a precipitarme sacando conclusiones, aquello parec\u00eda apuntar a que alguien estaba seriamente cabreado con la propietaria de la casa, alguien que no hab\u00eda tenido tiempo de preparar un asesinato m\u00e1s discreto.<\/p>\n<p>O estaba muy, muy cabreado, o ten\u00eda much\u00edsima prisa.<\/p>\n<p>El sal\u00f3n era realmente un sal\u00f3n, no una de esas habitaciones de tres metros por dos que los vendedores de la constructora llaman \u201cel sal\u00f3n\u201d simplemente porque hay un enchufe para la tele. Ocupaba todo el ancho de la fachada y era tan grande que estaba dividido en tres zonas: comedor, un conjunto de sof\u00e1s y sillones, y una especie de peque\u00f1o despacho con un escritorio de estilo ingl\u00e9s, un ordenador extraplano y un par de carpetas delgadas.<\/p>\n<p>Cuatro personas \u2013dos hombres y dos mujeres\u2013 se pusieron de pie al entrar yo y, sin poder evitarlo, mir\u00e9 interrogativamente al sargento.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfNo eran tres los invitados, Holzer?<\/p>\n<p>\u2013Perdone, <i>Frau Komissar<\/i>, se me hab\u00eda olvidado que la mujer de la limpieza estaba tambi\u00e9n en la casa.<\/p>\n<p>No me hizo falta preguntar qui\u00e9n de las dos mujeres era la empleada: una de ellas llevaba un vestido de gasa verde con estampado etno y tacones altos; la otra iba en ch\u00e1ndal y ten\u00eda el pelo recogido en cola de caballo. Curiosamente, sin embargo, deb\u00edan de ser aproximadamente de la misma edad, sobre los treinta y pocos. La rica morena, la pobre rubia.<\/p>\n<p>Los hombres eran algo mayores y su aspecto era la ilustraci\u00f3n que aparecer\u00eda en un diccionario bajo la palabra \u201cpijo gilipollas\u201d. Uno de ellos era alt\u00edsimo, cerca de dos metros; el otro apenas m\u00e1s alto que yo. Los dos vest\u00edan pantalones de color, uno rojos, el otro verdes, y los dos llevaban polo de manga corta, de marca. El bajito llevaba, adem\u00e1s, un jersey de algod\u00f3n blanco por los hombros en un alarde de deportividad masculina.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las presentaciones me enter\u00e9 de que el gigante era el socio, la pija del vestido etno su novia y el pijo del jersey el hermano. Decid\u00ed empezar por la muchacha de la limpieza para que pudiera marcharse a casa lo antes posible. Siempre he tenido debilidad por los pobres diablos.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 a Holzer con los invitados, cog\u00ed la libreta donde \u00e9l ya hab\u00eda apuntado los datos b\u00e1sicos, y, con un gesto, la invit\u00e9 a salir a la terraza para poder hablar tranquilas.<\/p>\n<p>\u2013D\u00edgame, se\u00f1ora Matt..<\/p>\n<p>\u2013Puede llamarme Martina, si quiere; todo el mundo me llama as\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013D\u00edgame, Martina&#8230; \u00bfqu\u00e9 trabajo hac\u00eda usted para la se\u00f1ora Bichler?<\/p>\n<p>\u2013Limpiaba el apartamento tres veces por semana y de vez en cuando, si me necesitaba y yo estaba libre, ven\u00eda por la tarde para ayudarla a preparar alguna cena y a veces a servir o a pasar bandejas si organizaba un peque\u00f1o c\u00f3ctel. A Gudrun le gustaba invitar en casa.<\/p>\n<p>\u2013Y \u00bfhoy? \u2013Ech\u00e9 una mirada a su atuendo. Era evidente que, vestida como iba, no estaba previsto que sirviera ninguna cena.<\/p>\n<p>\u2013Vine sobre las cuatro de la tarde, me asegur\u00e9 de que todo estuviera arreglado, prepar\u00e9 una sangr\u00eda, ayud\u00e9 con los canap\u00e9s y, antes de irme, baj\u00e9 al s\u00f3tano a tender la ropa para poderla recoger ma\u00f1ana. Cuando el agente me pidi\u00f3 que subiera, ya me marchaba yo en mi bici.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su juventud, y de su cola de caballo rubia, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n su manera de hablar, mucho m\u00e1s cuidada de lo habitual en una chica de la limpieza.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfSiempre ha hecho usted este trabajo? \u2013le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013No. Antes era secretaria en un bufete de abogados, pero despu\u00e9s de cinco a\u00f1os me cans\u00e9 de aquellos imb\u00e9ciles y de que me miraran por encima del hombro, as\u00ed que me puse a estudiar empresariales. Pero como los ahorros no duran siempre, cuando le\u00ed el anuncio de la se\u00f1ora Bichler pens\u00e9 que pod\u00eda ser buena idea, me present\u00e9 y nos pusimos de acuerdo.<\/p>\n<p>\u2013Y este trabajo le gusta m\u00e1s que el otro&#8230;<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed. Porque me permite pensar mientras lo hago. Muchas veces salgo de aqu\u00ed y al llegar a casa me siento directamente a escribir un trabajo de seminario porque ya lo tengo todo pensado. S\u00f3lo me queda entregar la tesina para acabar la carrera.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfSe llevaba usted bien con la v\u00edctima?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCon Gudrun? Estupendamente.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY con los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2013Apenas los conozco. S\u00e9 qui\u00e9nes son, claro, vienen mucho por aqu\u00ed, pero puede usted imaginarse que no tienen mucho inter\u00e9s en alguien como yo. No soy m\u00e1s que la mujer de la limpieza.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una amargura en su tono que no pod\u00eda reprocharle. Era joven, era mona y educada, pero para aquellos imb\u00e9ciles no era m\u00e1s que la criada.<\/p>\n<p>\u2013No parece muy afectada por su muerte.<\/p>\n<p>\u2013Es que a\u00fan no he acabado de cre\u00e9rmelo. Aparte de que, la verdad, tampoco me extra\u00f1a tanto. Se llevaban a matar.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQui\u00e9nes?<\/p>\n<p>\u2013Todos ellos.<\/p>\n<p>\u2013Pero se reun\u00edan a cenar todos los meses&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Y Markus y ella se ve\u00edan todos los d\u00edas en el trabajo, y el hermanito se pasa la vida aqu\u00ed pegando la gorra, y la zorra de Inge va, bueno iba, con ella al gimnasio. Pero se odiaban todos, al menos a juzgar por los gritos y los insultos que se o\u00edan con frecuencia en las famosas cenas, cuando yo a\u00fan estaba terminando de arreglar la cocina, y alguna que otra frase que Gudrun dejaba caer de vez en cuando.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfComo qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2013No sabr\u00eda decirle&#8230; cosas sueltas&#8230; \u201cel in\u00fatil de mi hermano\u201d, \u201cla zorra de Inge\u201d, \u201cno piensan m\u00e1s que en el dinero\u201d&#8230; ese tipo de cosas.<\/p>\n<p>\u2013Puede irse de momento, Martina. Ya la llamar\u00e9 si se me ocurre otra cosa. Ah, \u00bfd\u00f3nde se guarda el champ\u00e1n en esta casa?<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 como si fuera tonta de remate.<\/p>\n<p>\u2013En el frigor\u00edfico, claro.<\/p>\n<p>\u2013Claro. Tonta de m\u00ed.<\/p>\n<p>Perd\u00ed la vista en las magn\u00edficas rosas rojas que ahora, con los \u00faltimos rayos del sol poniente a\u00fan estaban m\u00e1s rojas. Tambi\u00e9n hab\u00eda unas estatuas, imitaci\u00f3n de antig\u00fcedades griegas o romanas. Unos segundos despu\u00e9s apareci\u00f3 la otra mujer y tom\u00f3 asiento enfrente de m\u00ed, en la misma silla que hab\u00eda ocupado la criada. Iba perfectamente maquillada y estaba claro que no hab\u00eda vertido una sola l\u00e1grima.<\/p>\n<p>\u2013Usted es Inge Zach, \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>Ella asinti\u00f3 con la cabeza despu\u00e9s de haberme mirado desde la punta del pelo a la punta del pie con la misma expresi\u00f3n que habr\u00eda dedicado a un chicl\u00e9 pegado a la suela de sus zapatos de trescientos euros.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfA qu\u00e9 se dedica?<\/p>\n<p>\u2013Tengo una galer\u00eda de arte.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCu\u00e1l era su relaci\u00f3n con la v\u00edctima?<\/p>\n<p>\u2013\u00c9ramos muy amigas. Ya \u00e9ramos amigas antes de que Markus y yo empez\u00e1ramos a salir juntos. Nos conocemos desde el instituto. Y ahora, claro, al ser ellos socios, nos ve\u00edamos mucho.<\/p>\n<p>\u2013No parece usted muy afectada para haber sido tan amiga suya.<\/p>\n<p>\u2013Ser\u00e1 el shock. Bueno, y que yo no soy dada a exhibicionismos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLo esperaba?<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Qu\u00e9 tonter\u00eda! \u00bfC\u00f3mo iba a esperarlo?<\/p>\n<p>\u2013La se\u00f1ora Bichler no ten\u00eda hijos. \u00bfQui\u00e9n hereda su fortuna y su parte de la empresa?<\/p>\n<p>\u2013Ni idea. \u00c9ramos amigas, pero no habl\u00e1bamos de esas cosas. Lo que est\u00e1 claro es que yo no. Si cree que la han matado por dinero, a m\u00ed puede dejarme fuera.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfD\u00f3nde estaba cuando su amiga fue a la cocina a buscar el champ\u00e1n?<\/p>\n<p>Tuve la impresi\u00f3n de que dudaba unos segundos.<\/p>\n<p>\u2013Hab\u00eda bajado un momento al jard\u00edn a ver si la temperatura permit\u00eda poner la mesa abajo, en la rosaleda. A\u00fan no hab\u00edamos decidido d\u00f3nde \u00edbamos a cenar.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY d\u00f3nde estaban los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2013No s\u00e9 bien. Supongo que en el sal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY la mujer de la limpieza?<\/p>\n<p>\u2013Puede que en la cocina, rompi\u00e9ndole la cabeza a Gudrun. \u2013Enarqu\u00e9 la ceja izquierda hasta que la galerista decidi\u00f3 a\u00f1adir algo\u2013. Es un bicho, tiene una mala leche impresionante y no sabe estar en su lugar.<\/p>\n<p>\u2013Incluso admitiendo todo eso \u2013dije, perpleja tanto por el vocabulario como por el veneno con el que lo hab\u00eda dicho\u2013 \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda ganar ella matando a la se\u00f1ora? Se acaba de quedar sin trabajo.<\/p>\n<p>\u2013Por puro odio. Esa es como todas las de su clase, primero muerden y luego se dan cuenta de que se han cargado a la gallina de los huevos de oro.<\/p>\n<p>Hubo un peque\u00f1o silencio que la mujer aprovech\u00f3 para ponerse de pie.<\/p>\n<p>\u2013Qu\u00e9dese por aqu\u00ed \u2013le dije, antes de que tuviera tiempo a despedirse\u2013. Seguramente tendr\u00e9 un par de preguntas m\u00e1s cuando termine de hablar con su novio&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Mi prometido \u2013me interrumpi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013Y con el hermano de la v\u00edctima \u2013continu\u00e9 impert\u00e9rrita.<\/p>\n<p>Ech\u00f3 la cabeza bruscamente atr\u00e1s, como si la hubiera ofendido, cerr\u00f3 fuertemente los labios y entr\u00f3 en la casa. Unos segundos despu\u00e9s aparec\u00eda el gigante rubio. Por el rabillo del ojo vi c\u00f3mo, al cruzarse, la galerista le rozaba el brazo y le lanzaba una mirada, de advertencia, me pareci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013Markus M\u00fcller \u2013el hombre me apret\u00f3 fuertemente la mano antes de tomar asiento\u2013. A su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>De cerca no parec\u00eda tan tonto, pero s\u00ed m\u00e1s peligroso, como un cruce rubio de cocodrilo y tibur\u00f3n. Que se gustaba much\u00edsimo a s\u00ed mismo estaba claro.<\/p>\n<p>\u2013Acabo de hablar con su prometida.<\/p>\n<p>\u2013No es mi prometida.<\/p>\n<p>\u2013Ah, \u00bfno? \u2013fing\u00ed corregir algo en la libretita que me hab\u00eda dado Holzer\u2013. \u00bfEntonces?<\/p>\n<p>\u2013Somos buenos amigos y nos vemos con frecuencia, pero cada uno vive en su casa y no tenemos proyectos comunes de futuro.<\/p>\n<p>No pude evitar preguntar:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLo sabe ella?<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013Supongo que s\u00ed, pero las mujeres&#8230; ya sabe usted, <i>Frau Komissar<\/i>&#8230; \u2013me hizo gracia que empezara a poner voz de confidencias como si yo fuera uno de los amigos de jugar al golf\u2013 se imaginan todo tipo de cosas que uno no ha dicho jam\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2013Ya me hago cargo. D\u00edgame, \u00bfc\u00f3mo era su relaci\u00f3n con la se\u00f1ora Bichler?<\/p>\n<p>\u2013Excelente. Somos socios desde hace casi diez a\u00f1os y cada vez nos va mejor. \u2013Pas\u00f3 una nube por su rostro y, por un momento, me pareci\u00f3 que sent\u00eda de verdad su muerte\u2013. No s\u00e9 qu\u00e9 voy a hacer ahora sin ella. Yo llevaba todo lo referente a ventas, a relaciones&#8230; ella se ocupaba de que las cuentas cuadraran y de la fabricaci\u00f3n. \u00c9ramos un gran equipo.<\/p>\n<p>\u2013D\u00edgame, \u00bfse le ocurre qui\u00e9n ha podido hacerle a su socia una cosa as\u00ed?<\/p>\n<p>El hombret\u00f3n se encogi\u00f3 de hombros.<\/p>\n<p>\u2013A Johannes, su \u00fanico hermano, le vendr\u00eda muy bien heredar. Digamos que es un hombre de gustos caros&#8230; usted ya me entiende&#8230; y con un sueldo de diputado regional no se llega muy lejos. Inge le ten\u00eda una envidia rabiosa, pero no creo que eso haya sido suficiente para romperle la cabeza con una botella. O s\u00ed, \u00bfqui\u00e9n sabe? Martina&#8230; \u00bfqui\u00e9n sabe de lo que es capaz con esa carita dulce?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLa encuentra usted bonita?<\/p>\n<p>\u2013No hay m\u00e1s que tener dos ojos en buen estado para encontrarla guapa, \u00bfno cree? Pero no es mi estilo.<\/p>\n<p>\u2013Usted es m\u00e1s sofisticado&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Exacto, <i>Frau Komissar<\/i>, veo que nos entendemos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfD\u00f3nde estaba usted cuando su socia fue a la cocina a buscar el champ\u00e1n?<\/p>\n<p>\u2013Aqu\u00ed mismo, en la terraza, esperando a que se decidieran sobre d\u00f3nde poner la mesa.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfSolo?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCu\u00e1nto mide usted?<\/p>\n<p>\u2013Uno noventa y cuatro.<\/p>\n<p>\u2013Un altura excelente para ayudar a una mujer a bajar una botella de la estanter\u00eda de encima de los armarios de la cocina.<\/p>\n<p>El tipo no se inmut\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013Tambi\u00e9n hay taburetes. Y el champ\u00e1n que uno piensa servir suele guardarse en la nevera.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed. En nuestros c\u00edrculos tambi\u00e9n solemos hacerlo as\u00ed.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3, divertido, sin a\u00f1adir palabra.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQui\u00e9n le ha dicho c\u00f3mo han matado a su socia? \u2013Pregunt\u00e9 entonces como al desgaire.<\/p>\n<p>Confieso que disfrut\u00e9 lo indecible al verlo perder los papeles de un modo tan evidente. Empez\u00f3 a balbucear y a mirar por encima del hombro, como apelando a un apuntador inexistente. Lo interrump\u00ed al cabo de un minuto, antes de que le diera la apoplej\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013Luego hablamos un poquito m\u00e1s si no le importa, <i>Herr<\/i> M\u00fcller. A\u00fan tengo que hacer otra entrevista.<\/p>\n<p>\u2013\u00c9l nos lo ha dicho \u2013consigui\u00f3 decir antes de marcharse\u2013. Johannes. \u00c9l ha encontrado el cad\u00e1ver de su hermana. Pero puede haberlo hecho \u00e9l y haber venido a avisarnos para disimular.<\/p>\n<p>\u2013Todo es posible, s\u00ed. Haga el favor de decirle que venga. Y usted no se vaya muy lejos.<\/p>\n<p>Hay veces que me encanta mi trabajo, la verdad.<\/p>\n<p>La \u00faltima persona que quedaba por entrevistar apareci\u00f3 contone\u00e1ndose como un pavo para recalcar que \u00e9l no era cualquier cosa, que era un diputado electo y, por tanto, algo as\u00ed como un padre de la patria. Le indiqu\u00e9 la silla con un gesto y se sent\u00f3. Tengo que reconocer que al menos estaba p\u00e1lido y le sudaban las manos.<\/p>\n<p>\u2013Lamento tener que molestarle ahora, se\u00f1or Lorenz; debe de estar usted muy mal.<\/p>\n<p>\u2013Era mi \u00fanica hermana.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfTiene usted alguna sospecha?<\/p>\n<p>Sacudi\u00f3 la cabeza con perplejidad.<\/p>\n<p>\u2013No. Sobre todo porque no se me ocurre qu\u00e9 podr\u00edan ganar con la muerte de Gudrun. No me malentienda, <i>Frau Komissar<\/i>, los creo capaces a los dos, son unos buitres, pero no tengo sospechas concretas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLos dos? \u00bfA qui\u00e9n se refiere?<\/p>\n<p>\u2013A Markus y a Inge, claro.<\/p>\n<p>\u2013Piense un poco. A veces la imaginaci\u00f3n&#8230; \u00bfQu\u00e9 podr\u00edan ganar?<\/p>\n<p>\u2013Markus podr\u00eda pensar que se va a quedar con toda la empresa. Mi hermana ten\u00eda el 51%. Si lo ha nombrado heredero&#8230;<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPor qu\u00e9 iba a hacer eso?<\/p>\n<p>\u2013Porque ya me puso claro que a m\u00ed me dejar\u00eda otras cosas, pero no la empresa. Y porque llevaba unas semanas acost\u00e1ndose con \u00e9l, en plan \u201cdespu\u00e9s de tanto tiempo de ser amigos sin m\u00e1s, acabamos de descubrir el amor\u201d y esas gilipolleces. Lo llevaban muy en secreto, pero a Gudrun se le notaba una barbaridad y acab\u00f3 por cont\u00e1rmelo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY la prometida del se\u00f1or M\u00fcller, lo sab\u00eda?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfInge? \u2013Solt\u00f3 una breve carcajada\u2013. No. Claro que no. Si lo hubiera sabido, la habr\u00eda matado .\u2013De repente se le cambi\u00f3 la cara\u2013. Perdone, no quer\u00eda decir eso.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfConoce usted bien a Martina Matt?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfA qui\u00e9n? \u2013Su ignorancia parec\u00eda sincera.<\/p>\n<p>\u2013A la muchacha que le arreglaba la casa a su hermana.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Ah, esa! No. Nunca me he fijado.<\/p>\n<p>\u2013Pues el se\u00f1or M\u00fcller dice que es muy atractiva.<\/p>\n<p>\u2013Markus encuentra atractivo a cualquier ser de sexo femenino que tenga una temperatura corporal de treinta y siete grados. Sobre todo si le sirve para algo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 significa eso? \u00bfMe est\u00e1 diciendo que est\u00e1 con Inge por algo en concreto?<\/p>\n<p>\u2013Porque Inge conoce literalmente a todo el que es alguien en este pa\u00eds y en varios otros. Sobre todo al principio, cuando empezaron con la empresa, era fundamental relacionarse a cierto nivel, ya me entiende.<\/p>\n<p>\u2013Y \u00bfpor qu\u00e9 podr\u00eda tener inter\u00e9s en la chica de la limpieza?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLo tiene?<\/p>\n<p>Decid\u00ed marcarme un farol y ver c\u00f3mo respond\u00eda el diputado.<\/p>\n<p>\u2013Me lo ha dicho \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>Se le puso cara de zorro.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Qu\u00e9 hijo de puta! Mira que arriesgarse a jugar a tres bandas&#8230; pero es que a Markus le gusta el riesgo.<\/p>\n<p>\u2013Gracias, se\u00f1or Lorenz. No le necesito de momento, pero haga el favor de esperar en el sal\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 sola en la terraza en la hora azul y, mientras en el jard\u00edn los rosales y las estatuas se iban difuminando, en mi cabeza iba tomando forma una posibilidad. Markus hab\u00eda empezado una relaci\u00f3n con Gudrun para llevarla al punto de que cambiara su testamento dej\u00e1ndole a \u00e9l el control de la empresa. Luego hab\u00eda hecho lo mismo con Martina, la muchacha de la limpieza, para que fuera ella la que se manchara las manos matando a Gudrun. Pero \u00bfc\u00f3mo la hab\u00eda convencido?<\/p>\n<p>Le hab\u00eda hecho creer que, una vez eliminada Gudrun, \u00e9l necesitar\u00eda a alguien que ocupara su lugar en la empresa, que se ocupara de la administraci\u00f3n y la fabricaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n mejor que ella, que estaba terminando la carrera de empresariales y era la elegida de su coraz\u00f3n?<\/p>\n<p>Eso habr\u00eda tocado los dos puntos d\u00e9biles de la muchacha: ser\u00eda una venganza contra Inge, la pija de la galer\u00eda, y adem\u00e1s su entrada en el mundo de los ricos. Ya nadie la despreciar\u00eda nunca por ser s\u00f3lo la chica de la limpieza. Y quiz\u00e1 Markus tambi\u00e9n le hab\u00eda prometido matrimonio.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que ella ten\u00eda que hacer era subirse a un taburete, esperar a que Gudrun se diera la vuelta y darle un botellazo en la cabeza. \u00bfQui\u00e9n iba a sospechar de la criada?<\/p>\n<p>Sonaba bastante bien.<\/p>\n<p>Decid\u00ed hacer que la vigilaran por si decid\u00eda huir, y luego dejar\u00eda pasar dos o tres d\u00edas en los que interrogar\u00eda s\u00f3lo a los otros tres, haci\u00e9ndole creer a ella que estaba a salvo de sospecha. Luego la llamar\u00eda y le dir\u00eda que Markus la acusaba de asesinato. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que eso ser\u00eda bastante para hacerla hablar.<\/p>\n<p>Cuando entr\u00e9 de nuevo en el sal\u00f3n, los tres estaban tomando una copa de champ\u00e1n.<\/p>\n<p>\u2013Supongo que no ser\u00e1 el arma homicida \u2013dije con una media sonrisa, sabiendo que los agentes lo ten\u00edan todo controlado.<\/p>\n<p>\u2013No, <i>Frau Komissar<\/i>, \u00e9sta estaba en la nevera. Se la hemos pedido a uno de sus hombres. Como no sab\u00edamos cu\u00e1nto tiempo ten\u00edamos que esperar a\u00fan&#8230; \u2013contest\u00f3 Markus con toda naturalidad, como si tomarse una copa mientras en la habitaci\u00f3n de al lado se enfr\u00eda el cad\u00e1ver de una buena amiga fuera lo m\u00e1s adecuado para hacer tiempo.<\/p>\n<p>\u2013Disfruten, disfruten \u2013dije yo, disfrutando por adelantado de lo que les iba a decir\u2013. Yo ahora tengo que marcharme, pero enseguida llega el Inspector Mark para llevarlos a comisar\u00eda a que les tomen declaraci\u00f3n. Cosa de tres o cuatro horas seguramente.<\/p>\n<p>Los tres me miraron, horrorizados.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfA esta hora? \u2013pregunt\u00f3 la galerista.<\/p>\n<p>\u2013La polic\u00eda no descansa, se\u00f1ora. Para eso nos pagan ustedes con sus impuestos, \u00bfno es cierto, se\u00f1or Lorenz? No vayan a decir despu\u00e9s que no hacemos todo lo que podemos para aclarar un crimen. \u00a1Buenas noches, se\u00f1ores!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en\u00a01944 Anthony E. Pratt cre\u00f3 el Cluedo, no creo que pudiera siquiera imaginar que setenta a\u00f1os despu\u00e9s en el festival m\u00e1s importante de literatura en el territorio espa\u00f1ol, Semana Negra, algunos escritores fuesen a rendirle homenaje. A trav\u00e9s de unas narraciones que, a partir de hoy, publicamos en este blog. 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